José Francisco Serrano Oceja

La Política del viaje papal

La peregrinación por las periferias del Papa siempre representa un tsunami moral, aunque no está exenta de las grietas que producen las interpretaciones políticas de sus palabras

José Francisco Serrano Oceja
MadridActualizado:

Cuando la fe cristiana se enfrenta con los profundos dramas en la historia de los pueblos, cualquier lectura adecuada de su mensaje debe tener en cuenta la clave de la redención. Una clave, por cierto, íntimamente ligada a la reconciliación y en la que ocupan un lugar destacado las víctimas. La peregrinación por las periferias del Papa Francisco siempre representa un tsunami moral, aunque no está exenta de las grietas que producen las interpretaciones políticas de sus palabras, de sus gestos. ¿En qué media se puede decir que los discursos del Papa en Colombia han sido políticos? Es innegable que la dimensión social de este pontificado ha adquirido, en días pasados, un protagonismo singular. Pero esa perspectiva prioritaria en el ejercicio actual del ministerio de Pedro no es ajena al Evangelio y a la tradición cristiana.

Como ha quedado ratificado en estos días pasados en Colombia, y en varios de los textos del Papa, el cristianismo no es solo un cuerpo de creencias destinado a la discusión intelectual abstracta, sino un modo de vida, una experiencia, que encarna esas creencias y que asume que las relaciones son una componente importante en la experiencia humana. Toda propuesta integral conlleva unas consecuencias explícitas o implícitas sobre la organización de las comunidades. Eso no significa, como han hecho determinadas teologías, que la fe se reduzca a sus consecuencias políticas ni que se niegue así la dimensión espiritual y trascendente del cristianismo. Ni que se asuman los lenguajes, métodos, presupuestos y gramáticas de las ideologías.

Quizá el siguiente pensamiento del cardenal Carlo María Martini pueda ser la síntesis de este viaje: «En su significado profundo, la paz significa armonía: armonía del hombre con Dios, del hombre con su prójimo y del hombre con la tierra. Esta es la visión bíblica de la armonía del primer capítulo del libro del Génesis. Podemos decir que la paz es comunión: comunión profunda de amor de Dios con el hombre y del hombre con los otros. Esta es la paz que nos ha traído Jesús». Y esto es lo que ha llevado el Papa Francisco a Colombia.

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