Las pipas de agua son tan nocivas como fumar cigarrillos, ya que pueden causar cáncer, EPOC e infecciones

Una sesión típica con este método de fumar equivale a inhalar 200 veces el humo de un cigarrillo y este humo presenta los mismos niveles altos de C0, metales pesados y cancerígenos que el de un cigarrillo, advierte la Sociedad Española de Cirugía Torácica y Neumología (SEPAR)

MADRIDActualizado:

Fumar en pipas de agua es tan nocivo como fumar cigarrillos. Las pipas de agua son un riesgo para la salud de fumadores activos y pasivos y, en ningún caso, pueden considerarse una alternativa segura al tabaco, puesto que una sesión típica con estos «aparatos» de fumar equivale a inhalar 200 veces el humo de un cigarrillo y este humo presenta niveles altos de CO, metales pesados y sustancias cancerígenas; por lo tanto, son un factor de riesgo para el desarrollo de cáncer o de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Además, se ha visto que otras fuentes de calor, como la madera o el carbón, contienen sus propios tóxicos; compartir su boquilla entraña riesgo de infecciones; y no están provistas de ningún sistema que las haga más seguras. Estas son las principales conclusiones sobre las pipas de agua expuestas por Jaime Signes-Costa, neumólogo del Hospital Clínico de Valencia y miembro de SEPAR, en la última Reunión de Invierno Conjunta de las Áreas organizada por la Sociedad Española de Cirugía Torácica y Neumología (SEPAR) que trató temas relacionados con el tabaquismo.

Por esta razón, «las pipas de agua deben estar sujetas a una regulación similar a otros productos del tabaco y, en este sentido, se deben incluir avisos sobre la salud, erradicar los mensajes de "cero" alquitrán y otros mensajes relacionados con "natural" o "ecológico", establecer programas de prevención y estrategias de cesación, prohibición de usarlas en lugares públicos y hacer más educación para sanitarios», explica Jaime Signes-Costa. De hecho, una revisión de The Cochrane Database of Systematic Reviews, comentada por el Signes-Costa, señala que existen algunos trabajos que demuestran la necesidad de establecer estrategias de deshabituación tabáquica en usuarios de pipas de agua, por la dependencia nicotínica, e insta a desarrollar estudios en este sentido.

El método elegido por los adolescentes

Las pipas de agua, de origen indo-persa, reciben multitud de nombres Narghile (nargile, argile), cachimba, hookah, shisha, boory, goza y Hubble-bubble, son un método tradicional para fumar tabaco y están ligadas a las culturas orientales y del este del Mediterráneo. Para fumar en ellas, se utiliza un tabaco especial, llamado shisha o melaza, que además puede aderezarse con aditivos de manzana, miel, menta, cereza o capuchino, que endulzan o dan sabor.

En los últimos años, su uso se está expandiendo en todo el mundo, también en los países occidentales. Según la misma revisión de The Cochrane Database of Systematic Reviews, datos epidemiológicos recientes, muestran que fumar en pipa de agua se ha convertido en el método de uso de tabaco más prevalente entre los adolescentes del este del Mediterráneo y el segundo más prevalente en los Estados Unidos. Las pipas de agua se usan socialmente, a menudo se comparten entre amigos o familiares en el hogar, o en bares y cafés que las ofrecen a sus clientes. Debido a que el humo pasa a través de un depósito de agua, fumar en pipa de agua se percibe como menos dañino que otros métodos de consumo de tabaco y, en algunas culturas, las mujeres y las niñas son más propensas a usar una pipa de agua que a usar otras formas de tabaco, y se está convirtiendo en un método muy popular entre los fumadores más jóvenes.