Natalia Peiro Pérez en un momento de la entrevista con ABC
Natalia Peiro Pérez en un momento de la entrevista con ABC - Óscar del Pozo
Entrevista

Natalia Peiro: «El fin de la crisis no va a cambiar nuestro papel de denunciar las causas de la pobreza»

La experta en cooperación internacional es la primera mujer al frente de Cáritas en la historia de esta institución de la Iglesia

MadridActualizado:

Natalia Peiro Pérez (Madrid, 1975) acaba de ser nombrada secretaria general de Cáritas Española. La primera mujer que llega a este cargo en la historia de la institución. Licenciada en Ciencias Políticas y de la Administración, Natalia ha dedicado gran parte de su carrera profesional a la cooperación internacional. La nueva responsable de la labor caritativa de la Iglesia recibe a ABC para reflexionar sobre los nuevos retos que afronta esta institución ante la recuperación económica de España.

—Es la primera vez que una mujer está al frente de esta institución, ¿cree que el Papa Francisco y su defensa de las mujeres en puesto de responsabilidad puede haber ayudado a este cambio?

—Creo que sí, que responde a una invitación directa del Papa a que las mujeres tomemos un papel más activo. Creo también que es un reflejo de la propia realidad de Cáritas, ya que el 70% de sus voluntarios y personal contratado somos mujeres. Todo el mundo ha recibido la noticia con mucha alegría. Yo espero que pueda ser una oportunidad para que más mujeres se animen y para que las personas que tienen que poner a responsables en organizaciones de Iglesia piensen en mujeres valiosísimas que están por ahí.

—Usted lleva 15 años en esta institución, ¿qué retos se ha propuesto para los próximos cuatro años?

—Sobre todo afrontar la invisibilización de la pobreza, incluso el miedo a la pobreza, el rechazo a las inmigraciones. Con la llegada de la recuperación económica tenemos que ayudar a superar esa inercia que nos lleva a olvidar que todavía hay muchas personas que no tienen capacidad de llevar una vida digna y que tienen que seguir recurriendo a instituciones como Cáritas. Tenemos que ser capaces de hacer visibles a estas personas. Otro de los retos pendientes es ser capaces de innovar en nuestros proyectos. La crisis económica nos ha permitido ver bien lo que funciona y lo que no funciona para sacar a la gente de la pobreza de la mejor manera y lo más rápido posible.

«Para Cáritas es una gran noticia la subida del salario mínimo interprofesional»

—¿Va a tener más peso la agenda internacional?

—Hay que seguir potenciando la cooperación internacional ya que para nosotros es la seña de identidad de que somos Iglesia universal. La cooperación al desarrollo tiene hoy menos disponibilidad de fondos y más diversidad de actores. Muchas empresas han empezado a participar y nosotros tenemos que analizar cuál es la mejor manera de que las comunidades cristianas en esos países subdesarrollados tengan también una labor importante en el desarrollo de sus propias comunidades.

—¿Qué le parece el acuerdo entre Gobierno, sindicatos y empresas para subir el salario mínimo? ¿Cree que puede ser el comienzo de una salida de la crisis que tenga en cuenta a los más vulnerables?

—Para nosotros es una gran noticia. Creo que muchas veces cuando hablamos de pobreza se nos cuestiona sobre qué personas consideramos pobres y qué personas no lo son, pero en general vemos que es muy difícil salir adelante con 600 euros. Cualquier persona que lea alguno de nuestros informes podrá ver que hay rentas mínimas, pensiones no contributivas y salarios mínimos que hacen inviables que una persona pueda llevar una vida digna. Subir el salario mínimo es evidentemente un síntoma de que muchas personas ven la realidad como la vemos nosotros. Ojalá que los avances sociales que se consigan ayuden a los que más lo necesitan.

«Nuestro reto con la recuperación económica es hacer frente a la invisibilización de la pobreza»

—Los datos indican que España ha salido de la recesión, ¿cree que disminuirá la solidaridad de los españoles?

—La sociedad española es muy solidaria cuando reconoce los problemas. Creo que el gran riesgo para que los ciudadanos dejen de ser solidarios es justamente esa invisibilización de la pobreza. A veces hay cosas de las que no se quiere oír hablar. Nosotros tenemos que ser capaces de seguir contando lo que está pasando.

—¿Cuáles será el papel de Cáritas en la recuperación económica?

—Nuestro papel no va a cambiar porque nuestro trabajo es analizar la realidad de las personas que están peor y denunciar las causas de por qué están peor. Luego están las propuestas de políticas sociales y de algunas medidas que puedan cambiar esa situación. Conociendo bien la realidad podremos hacer propuestas coherentes.