Vídeo: alimentos que, según la Aecosan, nos exponen a la acrilamida

Estos son los alimentos que nos exponen a la acrilamida

Aecosan recuerda que esta sustancia química también está presente en el tabaco

Actualizado:

La entrada en vigor en toda Europa de un nuevo reglamento para intentar controlar los niveles de acrilamida en los alimentos ha hecho preguntarse a los consumidores cómo pueden evitarla. ¿Quiere saber dónde se encuentra esta sustancia química? La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) recoge en su web los alimentos que contribuyen a su exposición, según la edad del consumidor.

En los adultos, son los productos derivados de las patatas fritas (incluyendo las patatas fritas y las patatas asadas) los que representan hasta el 49% de la exposición media, el café un 34% y el pan blando un 23%, seguidos por las galletas, las galletas saladas y el pan crujiente y otros productos derivados de las patatas.

En niños mayores de un año y adolescentes, la mayor exposición a la acrilamida se detecta en los productos derivados de las patatas fritas (excepto las patatas chips y los aperitivos). Es hasta un 51% de toda la exposición a través de la dieta. El pan blando, los cereales de desayuno, las galletas y otros productos derivados de los cereales o de las patatas pueden contribuir hasta con un 25%. Los alimentos procesados con cereales para bebés representaban hasta el 14% de la exposición. Los pasteles y los productos de confitería hasta el 15% para niños y adolescentes, y las patatas chips y los aperitivos el 11% para los adolescentes.

En el caso de los bebés de menos de un año, los alimentos para bebés que no son elaborados a base de cereales contribuyen en un 60%, los que han sido elaborados a base de cereales (sobre todo biscotes y galletas), en un 30%; y otros productos derivados de las patatas contribuyen en un 48%.

La Aecosan avierte de que, a pesar de que algunos productos, como las patatas fritas o los aperitivos y los sucedáneos del café, contienen niveles relativamente elevados de acrilamida, su contribución global a la exposición a través de la alimentación es limitada si se sigue una dieta normal variada.

La Agencia recuerda igualmente que la acrilamida no está solo en algunos alimentos. También está presente en el tabaco y es una fuente de exposición más significativa que los alimentos.

La acrilamida tiene una gran variedad de usos industriales no alimentarios, por lo que Aecosan señala que también puede darse el caso de que algunas personas se expongan en el lugar de trabajo mediante absorción epidérmica o inhalación.