VITAMINAS

La vitamina D en el embarazo previene que el hijo desarrolle enfermedades de la sangre

La vitamina D aumenta el número de células madre sanguíneas durante el desarrollo fetal, ayudando así a evitar que el futuro hijo acabe padeciendo enfermedades como la anemia

Glóbulos rojos
Glóbulos rojos - PIXABAY

Cada vez hay más evidencias sobre el papel, crucial, que juega la vitamina D en nuestro organismo. No en vano, los estudios publicados en el último año han demostrado que tener unos bajos niveles de vitamina D se asocia con un mayor riesgo de desarrollo de numerosas enfermedades, caso de la esclerosis múltiple, la migraña o la diabetes. Sin embargo, la importancia de esta vitamina que, entre otras funciones, regula los niveles de fósforo y calcio, podría ir mucho más allá. Y es que como muestra un nuevo estudio dirigido por investigadores del Instituto de Células Madre de la Universidad de Harvard (EE.UU.) los niveles de vitamina D también condicionan la cantidad de células madre sanguíneas durante el desarrollo fetal tanto en humanos como en modelos animales –peces cebra–. O dicho de otra manera, unos niveles adecuados de vitamina D durante el embarazo podrían prevenir la aparición de futuras enfermedades relacionadas con la sangre –caso entre otras muchas de la anemia y de la trombocitopenia, esto es, la escasez de plaquetas.

Como explica Trista North, directora de esta investigación publicada en la revista «Cell Reports», «nuestro estudio muestra de forma clara que la deficiencia de vitamina D puede alterar la formación de las células madre sanguíneas. Y es que los niveles de vitamina D tienen una influencia directa sobre las células madre de la sangre y condicionan tanto su supervivencia como su capacidad para multiplicarse».

Menor riesgo de enfermedades

Se estima que a día de hoy conviven en el mundo más de mil millones de personas con déficits de vitamina D. Un aspecto muy a tener en cuenta dado que la carencia de esta vitamina se asocia al desarrollo de enfermedades no solo en la edad adulta –como podría ser la diabetes tipo 2–, sino también en la etapa infantil. De hecho, es bien sabido que los niños con graves deficiencias de vitamina D padecen enfermedades relacionadas con la sangre como son la anemia y la trombocitopenia. Pero, ¿es posible que la vitamina D ejerza su efecto en etapas más precoces del desarrollo, incluida la fase de gestación? Pues para ello, los autores analizaron el impacto de los niveles de vitamina D sobre el desarrollo de las células madre de la sangre en el cordón umbilical de seres humanos y en los embriones de peces cebra y ratones.

Los resultados mostraron que la vitamina D altera las señales inflamatorias implicadas en el control de la formación de las células madre sanguíneas tanto en humanos como en peces cebra. De hecho, la reducción de los niveles de vitamina D se asoció con una disminución de la cantidad de estas células madre.

Nuestro estudio muestra claramente que la deficiencia de vitamina D puede alterar la formación de las células madre sanguíneasTrista North

Como refiere Trista North, «realmente nos sorprendió que la vitamina D tuviera un impacto en una fase tan precoz del desarrollo. Solo pensábamos en la vitamina D en términos de desarrollo y mantenimiento óseo, pero hemos observado que tanto las células madre de la sangre de los humanos como de los peces cebra responden directamente a este nutriente».

Y en este contexto, ¿qué sucedió en el caso de los ratones? Pues que el efecto de los niveles de vitamina D fue muy difícil de cuantificar dado que estos roedores no presentan las mismas dianas inflamatorias para la vitamina que los humanos o los peces cebra.

Suplementación en el embarazo

El estudio se centró exclusivamente en el efecto de la vitamina D sobre el desarrollo de las células madre de la sangre. Pero en opinión de los autores, debe requerirse la puesta en marcha de nuevas investigaciones para evaluar si los niveles de esta vitamina también tienen un impacto sobre otros procesos fundamentales del desarrollo embrionario.

De hecho, destacan los investigadores, «esperamos que estos estudios nos ayuden a comprender la importancia de la suplementación con vitamina D durante el embarazo y, así, asegurar que las madres mantienen unos niveles saludables de esta vitamina».

Como concluye Trista North, «una vez los estudios empiecen a mirar en otros sistemas orgánicos y otras poblaciones de células madre, considero que sería muy interesante saber si los médicos empiezan a recomendar medidas para que las mujeres embarazadas alcancen y mantengan unos niveles adecuados de vitamina D. Nuestro trabajo tan solo ha arañado la superficie y quedan muchas cosas por hacer».

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