El cáncer de páncreas puede detectar precozmente a partir de un análisis de sangre
El cáncer de páncreas puede detectar precozmente a partir de un análisis de sangre - ARCHIVO
CÁNCER DE PÁNCREAS

Diseñada la prueba más eficaz hasta la fecha para la detección precoz del cáncer de páncreas

La nueva técnica combina por primera vez el análisis del ADN y de proteínas circulantes y posibilita el diagnóstico temprano de un elevado número de pacientes

MADRIDActualizado:

En 2014, y de acuerdo con los datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se registraron en nuestro país 6.278 decesos por cáncer de páncreas. Y es que si bien este tumor es únicamente la octava enfermedad oncológica más frecuente –6.914 nuevos casos en 2015–, presenta la menor tasa de supervivencia asociada a cualquier cáncer. La razón se explica, fundamentalmente, por la ausencia de síntomas específicos, lo que provoca que el cáncer de páncreas se diagnostique de forma tardía, cuando ya se encuentra en una fase avanzada y los tratamientos no resultan efectivos. Además, y si bien se han desarrollado técnicas experimentales que, basadas en el análisis de los niveles de uno o dos biomarcadores en muestras sanguíneas –o ‘biopsias líquidas’, permiten detectar el tumor de forma precoz, su eficacia deja mucho que desear. O así ha sido hasta ahora, dado que investigadores de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore (EE.UU.) han desarrollado una prueba que, combinando por primera vez el análisis del ADN y de proteínas circulantes, posibilita el diagnóstico precoz de un elevado número de pacientes con cáncer de páncreas a partir de un mero análisis de sangre.

Como explica Jin He, co-autor de esta investigación publicada en la revista «Proceedings of the National Academy of Sciences», «en los últimos 30 años no hemos hecho demasiados progresos a la hora de identificar a los pacientes con tumores resecables. Si nuestro nuevo test es validado en ulteriores estudios, podría ser utilizado para identificar a aquellos pacientes que presentes un cáncer de páncreas en fase inicial y, por tanto, asintomático».

Análisis combinado

Para llevar a cabo el nuevo estudio, los autores tomaron, por una parte, muestras de sangre y de los tejidos tumorales de 221 mujeres y varones diagnosticados de cáncer de páncreas en estadios I y II y que ya habían sido sometidos a cirugía para extirpar el tumor y, por otra, de muestras sanguíneas de 182 adultos voluntarios sin historial de cáncer, enfermedades autoinmunes o enfermedad renal crónica –grupo control.

Una vez obtenidas las muestras, los investigadores fueron capaces de identificar al 30% de los pacientes –o lo que es lo mismo, a 66 del total de 221– con cáncer de páncreas en fase inicial mediante la búsqueda de mutaciones en el gen ‘KRAS’ en el ADN liberado en la sangre por las células tumorales. Sin embargo, como refiere Joshua Cohen, co-autor del estudio, «el objetivo era mejorar esta tasa de detección del 30%, encontrar un mayor número de tumores en fases iniciales y evitar los falsos positivos en personas que realmente no padecen la enfermedad».

En los últimos 30 años no hemos hecho demasiados progresos a la hora de identificar a los pacientes con tumores resecablesJin He

Pero, ¿qué se puede hacer para llegar más allá de este 30%? Pues simplemente, combinar la búsqueda de mutaciones en el ADN circulante con la exploración de marcadores –o ‘biomarcadores’, por lo general proteínas– en la sangre. Es el caso, sobre todo, del denominado ‘antígeno carbohidratado 19-9’ (CA19-9), proteína cuyos niveles sanguíneos ya son evaluados en la actualidad para detectar la recurrencia en el cáncer de páncreas.

En primer lugar, los autores evaluaron únicamente los niveles de CA19-9 en el torrente sanguíneo. Y como resultado, lograron identificar al 49% de los pacientes –esto es, a 109 del total de 221– con cáncer de páncreas en estadios I y II. Un porcentaje superior al 30% pero todavía insuficiente. Por ello, el siguiente paso fue combinar en la misma prueba la búsqueda de mutaciones en el gen ‘KRAS’ y la cuantificación de los niveles de CA19-9 y de otros tres biomarcadores tumorales. Y en este caso, la tasa de detección de pacientes con cáncer pancreático en fase inicial se elevó hasta un 64% –141 de 221.

Como apunta Anne Marie Lennon, co-autora de la investigación, «un único marcador no identificará por sí solo los cánceres en fase inicial en la mayoría de la población. Nuestro estudio muestra que es posible utilizar múltiples marcadores para concretar la detección del cáncer de páncreas en estadios tempranos en un análisis de sangre, y así tratar a estos pacientes de forma más precoz y, por tanto, mejor».

Más allá del páncreas

En definitiva, la nueva técnica descrita en esta investigación se presenta como la herramienta más eficaz desarrollada hasta la fecha para la detección precoz del cáncer de páncreas. Sin embargo, todavía se requieren más estudios antes de que pueda ser aplicada en la práctica clínica. Y una vez llegue a los hospitales, y dado que combina dos técnicas distintas –detección de mutaciones en el ADN y cuantificación de los niveles de biomarcadores–, ¿resultará muy cara? Pues no. Como indica Nick Papadopoulos, «estimamos que el coste de este teste de cribado se establecerá entre lo que cuesta una mamografía y una colonoscopia, que son los test ampliamente utilizados para el cáncer de mama y el colorrectal. Tanto el ADN como los biomarcadores pueden ser analizados a partir de la misma muestra sanguínea tomada a cada paciente. Y las tecnologías requeridas para implementar ambos test, que implican el análisis de biomarcadores y la secuenciación del ADN, ya son empleadas de forma rutinaria en los hospitales y los laboratorios».

Es más; como concluye Bert Vogelstein, «las mutaciones detectadas son también comunes en los tumores de pulmón y colon, por lo que estamos planeando utilizar un enfoque similar, esto es, la combinación de biomarcadores de ADN y proteínas, para identificar precozmente otros tipos de cáncer».