Julio Malo de Molina

El hogar esencial Julio Malo de Molina

Durante el verano de 2005 la ministra socialista María Antonia Trujillo dio a conocer el Plan Estatal 2005-2008 para favorecer el acceso de los ciudadanos a la vivienda

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Durante el verano de 2005 la ministra socialista María Antonia Trujillo dio a conocer el Plan Estatal 2005-2008 para favorecer el acceso de los ciudadanos a la vivienda, aprobado por el Consejo de Ministros el 1 de julio. Dicho Plan incluía la construcción de viviendas para alquiler con una superficie de entre 30 y 45 metros cuadrados. Esta medida suscitó agrias críticas no solo por parte del PP sino incluso por otros dirigentes socialistas, y también a través de los medios de comunicación. Aquello fue algo anterior a la explosión de la estafa hipotecaria y la dolorosa cadena de desahucios que esparcieron el dolor por todo nuestro país. El Plan no llegó a ejecutarse, y el modelo de casa mínima apenas se hizo realidad; muy al contrario la inversión estatal en vivienda social ha ido decreciendo desde entonces de forma alarmante y hoy podemos lamentar que el mandato constitucional de dotar a todos los ciudadanos de un hogar digno y adecuado dista mucho de cumplirse. Algunos profesores de Derecho Constitucional han advertido de la precariedad del precepto ante la ausencia de medidas que obliguen, tanto a su cumplimiento por parte de las Administraciones Públicas, como a la reserva dotacional precisa en los Presupuestos Generales del Estado. Cabría hoy mostrar a quienes rechazaron el modelo de hogar básico la cantidad de personas que no disponen ni siquiera de ese techo mínimo esencial.

La idea de casa mínima surge en la Escuela Bauhaus cuyo magisterio se desarrolla en Alemania entre los años 1919 al 1933, una de las bases teóricas del Movimiento Moderno. El principal aporte a este respecto fue el concepto ‘existens minimum’ que estudia las necesidades esenciales de las clases obreras y el espacio que estas actividades requieren. Dicho proyecto lo lidera el arquitecto suizo Hannes Meyer quien fue director del centro entre 1928 y 1930. Meyer sostenía que la arquitectura no es una expresión artística individual sino un proceso colectivo a partir de un problema social, político y económico. Una propuesta que tiene plena vigencia hoy en día pues la idea de casa mínima compatibiliza el derecho al techo con la austeridad de recursos y la sostenibilidad.

El concepto de hogar básico o casa mínima se ha llevado a la practica en grandes complejos plurifamiliares como la Unidad de Habitación (1946-1952) en Marsella de Le Corbusier, o el Edificio Copan (1951-1966) en Sao Paulo de Oscar Niemeyer. También mediante piezas unifamiliares como las Casas en Garraf, Barcelona (1935), de Josep Lluis Sert y Josep Torres Clavé; o la Casa Unifamiliar Mínima en Bérgamo, Italia (1956), de Pinio Pizzigoni, resultado de un concurso convocado por el Colegio de Constructores. Sugestivo el tema del refugio que nos liga a la cabaña primitiva, a la esencia misma de la casa: «tierra ordenada en la cual el hombre se refugia cuando la tierra tiembla para seguir amándola» (Camilo J. Cela). Como la casa en Mirror Lake (Wisconsin) de Frank Lloyd Wright que se compone de un bloque central de muro de piedra que contiene cocina y baño, alrededor del cual una ligera estructura de madera acristalada configura las estancias. «Lo grande y lo ruidoso han ahogado a lo pequeño y a lo tranquilo. ¿Dónde reside entonces la fuente de descanso, concentración, contemplación, introspección y amable sensualidad que conducen a la intimidad, la ternura, la delicia y el placer?» (Alexander y Chermayeff). Mediante la casa mínima se reivindica el encanto de lo pequeño, el culto por lo divertido.

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