EL APUNTE

La enésima oportunidad

Cádiz está en la obligación, en el año que comienza, de acercar sus números a los de Andalucía, a la media española, que de palabras ya estamos bien despachados

La Voz de Cádiz
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Somos uno de esos pueblos del mundo, como los cubanos, como los colombianos y casi todos los latinos, en general, a los que las palabras se les dan bien. Tenemos capacidad para combinarlas y jugar con ellas, para provocar emoción, risa o llanto. Queda comprobado cada mes de febrero (aunque el próximo empieza el martes 9 de enero) y hay pruebas a millares cada Carnaval. A los gaditanos, a los andaluces, a los meridionales, se nos dan bien las palabras pero estamos obligados a convivir con los números. Los nuestros no son buenos. Son peores que casi todos los que hay en España y en Europa. Así ha sido históricamente pero en los últimos 40 años nos hemos autoimpuesto la tarea de mejorarlos, de igualarlos. Ese logro, por ahora, nunca llega. O se acerca tan despacio que desespera a los más pacientes. La tasa de paro forma el más importante de esos dígitos pero hay muchos más. La renta per cápita que está asociada al nivel de actividad laboral, el salario medio que va ligado a la recuperación de la industria, el porcentaje de abandono escolar que está en la raiz de casi todos los demás.

A partir de ahí, salen todos, los de vivienda en propiedad, el gasto por alumno, la inversión en vacaciones o en ocio, por no hablar de investigación, patentes y, en general, tecnología. Las letras calientan pero los números alimentan. Así que la provincia tiene la obligación de coger uno al azar, por ejemplo el 2018, y convertirlo en su talismán, en su boleto premiado, en el que marque el inicio del acercamiento a los números de la prosperidad social que gozan en otras zonas de España, ni más, ni menos. Eso no va a llegar en un año, de un día para otro. Pero tiene que comenzar algún año, algún día.

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