El portavoz de la Ejecutiva federal del PSOE, Óscar Puente
El portavoz de la Ejecutiva federal del PSOE, Óscar Puente - EFE
EDITORIAL ABC

Sondeo demoledor para la izquierda

Pese a todo, el PP sigue siendo la fuerza preferida, casi seis puntos todavía por encima de Ciudadanos, según el CIS

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El sondeo del CIS con intención de voto conocido ayer representa para los cuatro principales partidos un vaso de agua por la mitad. Todos tienen motivos para verlo medio lleno, pero también todos pueden verlo medio vacío, sobre la base de un dato objetivo: a priori quedan dos años para las elecciones, y es demasiado tiempo dada la rapidez con que ocurren las cosas en política hoy en día. Todo es susceptible de cambiar. El PP ha perdido siete puntos en apenas un año, un dato revelador de su severo desgaste y de una progresiva fuga de votantes hacia Ciudadanos con el peor dato de la legislatura. Sin embargo, el CIS no confirma la tendencia observada en muchos otros sondeos que llevan semanas apuntando a un triple empate entre PP, PSOE y Ciudadanos, dado el crecimiento exponencial del partido de Albert Rivera. El PP es consciente de que su deterioro es máximo, su política es mal entendida y su liderazgo, cuestionado. Pero pese a todo, sigue siendo la fuerza preferida, casi seis puntos todavía por encima de Ciudadanos. A su vez, Rivera tiene motivos para la satisfacción. No solo aumenta exponencialmente su pronóstico de voto, sino que la tendencia creciente no parece tener techo. No obstante, si Rivera había albergado alguna esperanza de que el CIS ofreciera resultados idénticos al de otras encuestas para situarse por primera vez por encima del PP, habrá recibido un jarro de agua fría. Además, no es fácil con la Ley D’Hondt en la mano que un alto porcentaje de voto como el que recibe ahora Rivera, el 20,7, sea acreedor de una cifra de escaños siempre sumatoria. Haber accedido a la tercera posición y haber superado por primera vez a Podemos es meritorio. La gestión política de Ciudadanos en Cataluña y el llamado voto útil le han catapultado. Pero no es cierto que esté aún en el trance de superar a PP y PSOE en toda España. Las dos grandes marcas pierden apoyos respecto a anteriores sondeos, pero mantienen su liderazgo frente a un Ciudadanos cuyo papel pueda estar sobredimensionándose.

En la izquierda, el PSOE debe percibir como un dato muy positivo ser aún el segundo partido más votado, pero Pedro Sánchez sería un incauto si su análisis no pasase por asumir la preocupante parálisis que experimenta el socialismo. Su crecimiento de meses atrás se ha detenido, y su liderazgo ante el electorado progresista se ha estancado. De hecho, la suma que en la izquierda representan PSOE y Podemos pierde pie respecto a la suma del centro-derecha, que estaría próxima a alcanzar la mayoría absoluta en escaños. Podemos (19%) avanza medio punto respecto a octubre, pero sigue muy por debajo del 21,1 logrado en junio de 2017. Su «remontada» es imperceptible y empieza a ser una marca lastrada por su propio líder. Este sondeo es demoledor para la izquierda.