El magnate Richard Brandson adquirió en los 70 la paradisíaca Necker Island
El magnate Richard Brandson adquirió en los 70 la paradisíaca Necker Island - ABC

El lujoso retiro de los Obama en la isla privada de Richard Branson

Tras unos días en Palm Spring (California) en casa de James Costos, continúan sus vacaciones en el Caribe

MADRIDActualizado:

Aguas color turquesa con arrecifes de coral, kilómetros y kilómetros de arena blanca y una densa y exuberante vegetación tropical. Sí, el paraíso existe. Se llama Necker Island y se encuentra al noroeste de las Islas Vírgenes Británicas. Por desgracia, no todo el mundo puede acceder a este idílico enclave. En la década de los setenta, Richard Branson, el fundador del imperio Virgin, adquirió el archipiélago por 200.000 euros para explotarlo como un resort de ultralujo sólo al alcance de estrellas de Hollywood, deportistas de elite y miembros de la realeza. Lady Di se hospedó en una de sus mansiones tratando de huir, con poco éxito, del acoso de los paparazzis en el verano de 1989. Los Beckham eligieron la isla para celebrar su décimo aniversario de boda y la actriz Kate Winslet y su familia viajaron allí para pasar sus vacaciones en 2011, con tan mala pata que una tormenta tropical acabó desatando un incendio.

A principios de esta semana, Branson, de 66 años, volvió a hacer gala de sus grandes dotes de anfitrión para recibir al matrimonio Obama. Después de pasar tres días en Palm Spring (California) en la casa del exembajador de EEUU en España, James Costos, Michelle y Barack viajaron el pasado lunes a bordo de uno de los aviones de Branson a la isla de Necker. Aterrizaron a las 8:47 de la tarde en el Aeropuerto Internacional Terrance B, Lettsome donde se fotografiaron con los agentes de inmigración y el jefe de la policía local de las Islas Vírgenes Británicas.

Necker Island, se alquila por unos 80.000 euros la noche (con capacidad para albergar a 34 huéspedes y con un servicio integrado por 100 personas), pero parece poco probable que los Obama hayan desembolsado esta cuantiosa cantidad. Aunque desde Virgin Limited Edition, la empresa que gestiona la reservas, se negaron a dar detalles sobre la visita del expresidente, Branson nunca ha ocultado su admiración por Obama y su animadversión hacia el nuevo inquilino de la Casa Blanca. «Realmente me preocupa que alguien como Donald Trump aspire a la presidencia. Puede ser muy peligroso», declaró en octubre de 2016. El día de la toma de posesión de Trump, el empresario compartía una foto en su cuenta de Instagram agradeciéndole sus ocho años al frente del país.

Es más que probable que Branson haya coincidido con los Obama en la isla, ya que él reside allí desde 2013. Tras vender su mansión en el condado de Oxfordshire, al sur de Inglaterra, fijó su residencia en la isla caribeña para ahorrar millones de libras en impuestos. Como es lógico, muchos le tacharon de «evasor fiscal»; él, muy digno, prefirió aludir a la «belleza de la isla» como motivo de su mudanza.