Madrid

El Ayuntamiento fuerza a Flores a retrasar la apertura de Macumba por falta de licencia

Se arriesgaba al precinto del local, rebautizado como LAB, y a la consiguiente multa, con el deteriorio de la imagen del grupo para el que trabaja

Flores y el responsable de barras de la fiesta del Arena, ayer, en Chamartín
Flores y el responsable de barras de la fiesta del Arena, ayer, en Chamartín - DE SAN BERNARDO

El empresario Miguel Ángel Flores, condenado a cuatro años por la tragedia del Madrid Arena, no reabrirá esta noche la discoteca Macumba, situada en la estación de Chamartín., su buque insignia y uno de sus sueños.

Ayer, el grupo Madrid Exposiciones y Eventos Urbanos (MEEU), para quien trabaja como coordinador de desarrollo de negocio (su condena le inhabilita para estar al frente de estos establecimientos), alegó en un comunicado «problemas técnicos» para justificar el aplazamiento del local rebautizado con el nombre de LAB. «Anunciaremos la nueva fecha en próximos días; LAB seguirá trabajando en su programación de artistas».

Lo cierto es que detrás de estos problemas «técnicos» se encuentra la falta de licencia de primera apertura y funcionamiento, según aseguran a ABC fuentes del Ayuntamiento de Madrid. El motivo es que no han aportado la documentación que certifique que los materiales que han empleado en la reforma están homologados y se ajustan a la normativa contra incendios, precisan desde el área de Urbanismo.

Deficiencias en materia de seguridad

Y todo ello, después de varias inspecciones en las que se detectaron hasta 22 deficiencias en materia de seguridad. Flores se arriesgaba al precinto del local y a una multa, con el deterioro de una imagen de por sí, maltrecha.

Con todo, MEEU alardeaba en su anuncio de que «LAB se iba a estrenar con una fiesta privada tras haber pasado debidamente las correspondientes inspecciones». La pasada Nochevieja Flores pensaba estrenar la sala con un espectáculo gay. No lo logró. El espacio no se puede usar como sala de fiestas: su autorización es de restaurante espectáculo. El Ayuntamiento de Madrid terminó parando las obras.

Ese es el otro escollo, que, a buen seguro, traerá cola pues el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), dueño de las instalaciones, tiene vetado que se utilice ese espacio como discoteca. En caso contrario, amenazó en su día con retirar la concesión al Grupo Alonso, encargado de la explotación. Pero esa es otra historia.

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