España

La violencia de género aumenta en verano: «No es que haya más, sino que hay más oportunidades»

Durante las vacaciones, sube el número de mujeres asesinadas y de denuncias interpuestas por maltrato

Instalación artística «Zapatos Rojos», con motivo del Día Internacional contra la violencia de género
Instalación artística «Zapatos Rojos», con motivo del Día Internacional contra la violencia de género - HERAS

Este verano, trece mujeres han sido asesinadas por violencia de género, nueve menos que en el verano de 2015. Si se compara con el período que va de junio a septiembre del resto de años, se concluye que el número de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en esta época ha disminuido. Sin embargo, el verano suele ser siempre una de las peores estaciones para la violencia de género por el aumento del número de mujeres asesinadas, ¿pero se puede considerar que hay realmente un factor de temporalidad en la violencia de género?

Entre el 30 y el 41 por ciento de asesinatos a mujeres se producen en verano. Por ejemplo, de las 56 mujeres que fueron asesinadas en 2009, 23 casos se dieron entre los meses de junio y septiembre. Sin embargo, Timanfaya Hernández, psicóloga sanitaria y forense del centro Globaltya, explica que no se puede asegurar que haya un «motivo concreto» por el que el número de víctimas mortales aumenten en esta época del año.

Pero Hernández concreta que sí hay un «factor asociado» que puede estar relacionado con estas estadísticas: «Normalmente las parejas en tiempo de verano pasan más tiempo juntos, y si hay un conflicto esto puede aumentarlo, como ocurre con los divorcios, que suelen aumentar en estas épocas, pero no hay un criterio concreto que lo determine». Precisamente también en esta época del año suele experimentarse un aumento de las denuncias por violencia de género. En el tercer trimestre de 2015, es decir, durante los meses de julio, agosto y septiembre, se pusieron 33.705 denuncias, la cifra más alta de todo el año.

Este aumento de casos en verano lo confirma Jocelyn Guerrero, coordinadora del grupo de trabajo «Violencia contra las mujeres», de la sección de psicología de las mujeres, géneros y diversidad del Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña. Aunque reconoce que no hay ningún factor que lo determine con exactitud, sí asegura que ha observado cómo en esta época del año se dan más casos que en otras. Coincide con Hernández en el motivo: «En verano es cuando las familias conviven 24 horas. No significa que haya más maltratadores en esta época, sino que hay más oportunidades de serlo, de maltratar, al pasar más tiempo juntos».

Una situación similar es la que se da en la época que coincide con las vacaciones de Navidad, cuando también se observa un aumento en el número de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas. En Navidad de 2011 fueron asesinadas quince mujeres, y en la de 2012, catorce, mientras que en este año la cifra se ha disparado hasta las 18 mujeres asesinadas. «No es temporalidad», sentencia Andrés Quinteros, psicólogo experto en violencia de género y tratamiento al maltratador del centro Civifa, que ratifica la tesis de que el aumento del número de casos se debe a que «al ser fechas vacacionales en las que se pasa más tiempo en casa hay mucho más contacto entre la pareja».

Quinteros considera que para acabar definitivamente con la violencia de género son fundamentales las campañas de prevención e información, «especialmente en esas épocas del año en las que aumentan los casos, cuando debería haber más campañas de publicidad y más profesionales en los centros accesibles a las mujeres». La importancia de estos programas sociales la confirma Hernández, pues los cree necesarios para dar visibilidad a los casos: «El hecho de visibilizar las conductas de maltrato y que la sociedad tome conciencia de qué es maltrato hace que la gente tome más partido, que lo tome como un fenómeno social», asegura.

Sin embargo, y pese a la tendencia descendente del número de mujeres asesinadas que parece que ha habido en los últimos años, todos coinciden en que todavía queda «mucho trabajo por hacer». Quinteros, además, asegura que hay que observar los datos de asesinatos desde una perspectiva «a largo plazo» para poder concluir que realmente la sociedad está avanzando en este aspecto. Por otro lado, sí reconoce que ha habido cierto avance en el hecho de la defensa que las mujeres hacen de sí mismas. «Antes la mujer podía tardar un promedio de diez años en denunciar, y ahora es mucho menos. Ahora las mujeres se defienden muchísimo mejor, saben hacerse respetar mucho más».

Jocelyn Guerrero, en cambio, considera que, aunque la concienciación social es muy importante, más lo es el hecho de que el agresor pueda reconocerse como tal: «La máxima conciencia que puede tener un maltratador es asumirlo y tratarse, pero casi ninguno lo reconoce», afirma.

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