Obama lanza un discurso ayer ante los militares en la base de Rota, Cádiz - ÀFP

Obama apela a una España «fuerte y unida» para afrontar desafíos comunes

«Que Dios bendiga a España. Muchas gracias», fueron sus últimas palabras

Rota (Cádiz)Actualizado:

«Una España fuerte y unida». Este fue el último mensaje que el presidente estadounidense, Barack Hussein Obama, dejó en su visita de apenas 21 horas por nuestro país. Un llamamiento a fortalecernos como país para enfrentar «desafíos comunes» como «hemos visto en los últimos meses con ataques en Bélgica, Turquía o Francia; con la crisis de los refugiados; o las agresiones de Rusia en Ucrania». Palabras dirigidas a España, pero extensibles a toda Europa.

Su discurso, en la base de Rota y frente a 2.300 militares estadounidenses, españoles y sus familiares, fue un sincero epílogo de la especial relación tejida por España y EE.UU. durante el último lustro en materia de defensa: «No podríamos pedir un mejor aliado que España». Una frase que motivó el jaleo y algarabía de un auditorio entregado a su comandante en jefe desde el mismo momento que subió al estrado. Obama es en buena medida el poder de la oratoria.

La puesta en escena, al más puro estilo americano: dos grandes banderas estadounidense y española (pocas se ven así en actos oficiales de nuestro país), un círculo de seguridad de 30 armarios empotrados (trajeados, pinganillos y gafas de sol) y un hangar flanqueado por un avión de transporte militar Boeing C-17 Globemaster III.

Previamente, después del aterrizaje del Air Force One en Rota (17.30 h.) visitó el destructor Ross, uno de los cuatro que tienen la base gaditana como base y que forma parte del «escudo antimisiles» de la OTAN. Su estancia en el buque norteamericano fue totalmente privada, y en ella no estuvo acompañado por el ministro de Defensa en funciones, Pedro Morenés.

Hay que recordar que junto a los destructores, EE.UU. tiene un destacamento de «marines» (unos 800 efectivos) en Morón de la Frontera (Sevilla), algunos de lo cuales se desplazaron ayer hasta Rota.

Valores comunes

De vuelta al hangar donde Obama ofreció su discurso de diez minutos destaquemos otra idea fuerte: «EE.UU. y España comparten valores básicos y trabajan juntos porque consideran que la gente en todo el mundo tiene que tener derecho a vivir con seguridad y dignidad». Mencionó el presidente estadounidense misiones internacionales donde las fuerzas armadas de ambos países están «hombro con hombro» como son en Irak (adiestrando al Ejército de ese país en su lucha contra el Daesh), contra la piratería en aguas del Índico o en otras misiones de mantenimiento de la paz.

«Tenemos un compromiso con nuestros aliados transatlánticos que no va a cambiar [...] Eso es lo que defiende Estados Unidos, lo que defiende España y lo que defiende la OTAN. Y vamos a seguir unidos para defender los retos de nuestros tiempos», reiteró un Obama que acudió a nuestro país tras participar en Varsovia en la Cumbre de la Alianza Atlántica.

¿La anécdota? «¡Viva la Armada Española!», espetó en castellano Obama. No hubo la habitual respuesta efusiva –«wow» y aplausos–, entonces el presiente estadounidense ordenó a los suyos aplaudir y justificar la timidez española en «que ellos son más educados que nosotros». Quizás, en esa ausencia de celebrar sin miedo lo que son, esté la «fuerza y unidad» a la que apeló Obama.

«Que Dios bendiga a América. Que Dios bendiga a España. Muchas gracias». Así finalizó el 44º presidente de EE.UU. su corto periplo por España. Sobre las 19.20h. despegaban el Air Force One y el segundo avión de comitiva y periodistas que le acompañaba. Dallas ya le espera. Aquel joven mochilero de los años 80, prometió volver cuando deje la Casa Blanca.