España

Las claves del referéndum de Puigdemont para 2017

El presidente de la Generalitat de Cataluña anunció otra consulta para septiembre de 2017, al gusto de la CUP

Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat
Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat - EFE

Sin matices. «Referéndum o referéndum». El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, oficializó ayer miércoles de manera solemne en el Parlamento catalán su amenaza de convocar un referéndum de autodeterminación, que pretende celebrar tanto si es de acuerdo con el Estado como si no. En la primera jornada de la cuestión de confianza a la que se somete hasta hoy en la Cámara catalana, Puigdemont dio una nueva vuelta de tuerca a su plan de ruptura, amenazando sin matices con la celebración de una consulta que, anunció, pretende celebrar en la segunda quincena del mes de septiembre de 2017.

Aunque en todo momento evitó aludir a la «unilateralidad» de la propuesta, una de las exigencias de la CUP para garantizar su apoyo, tampoco hizo falta, ya que el fondo y el tono empleado por el presidente dieron satisfacción a los antisistema. Estos, si bien ya habían anunciado su pretensión de apoyar la cuestión de confianza, expresaron su agrado con una intervención que, en la práctica, pone definitivamente el proceso soberanista en el camino de la ruptura unilateral, pese a las promesas de Puigdemont de que buscará el diálogo hasta el final.

Estas son las claves del nuevo paso adelante de la Generalitat de Cataluña:

Las elecciones, en la recámara

En lo que es una improvisación continua, JpS y la CUP han enmendado su pactado plan de ruptura: el mismo planteaba la celebración de comicios constituyentes en otoño, algo ahora clamorosamente bandeado, al menos hasta que se constate que el referéndum vinculante es imposible.

El papel de los «comunes»

En los próximos meses será crucial el papel de Sí que es Pot y del nuevo partido que impulsa Ada Colau, partidarios de un referéndum siempre que tenga consecuencias jurídicas. Aunque la unilateralidad les distancia, la aparente oferta de diálogo para pactar la consulta puede atraer a los «comunes» al terreno de JpS.

«Referéndum o referéndum»

La fórmula óptima, reconoció Puigdemont, es un referéndum pactado con el Estado, algo que el presidente asegura que seguirá reclamando. Sin embargo, y para contentar a la CUP, aclaró que la consulta se hará «con o sin acuerdo». Aunque sin explicitarla, la «unilateralidad» se impone.

La calle, movilizada

Puigdemont anticipó que el proceso no culminará si se detiene la movilización ciudadana, anticipando una Diada, en 2017, que otra vez será el prólogo de unos comicios, o una consulta: «Yo no podré cumplir sin una mayoría en el Parlament sin fisuras y sin la gente movilizada cuando haga falta. Que la hará».

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