La expresidenta de la CNMV y actual presidenta de Tragsa, Elvira Rodríguez
La expresidenta de la CNMV y actual presidenta de Tragsa, Elvira Rodríguez - EFE

Elvira Rodríguez defiende que la CNMV reforzó los avisos en la ampliación de capital del Popular

La expresidenta del supervisor asegura que las mejoras hechas en los mercados hace que el país esté mejor preparado para otra crisis

MADRIDActualizado:

La resolución del Popular y su venta exprés al Santander, que supuso para sus accionistas y bonistas la pérdida de todo su dinero, se coló a última hora en la lista de temas a tratar por la comisión del Congreso de los Diputados que investiga la crisis. Hasta ahora las autoridades, tanto europeas como nacionales, han defendido que quedaba otra solución para el que fue sexto banco del país y que lo que se lo llevó por delante fue una repentina fuga de depósitos. Solo unos pocos han insinuado que la entidad arrastraba debilidades ya desde al menos 2011. Y como última prueba es que en mayo de 2016 volvió a ampliar capital por 2.500 millones de euros para tratar de sanearse, lo que siembra dudas sobre las cuentas que el banco presentó al mercado en ese momento. La entonces presidenta de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNVM), Elvira Rodríguez, ha defendido este martes el papel vigilante que tuvo el supervisor bursátil en ese momento.

«La aprobación de la CNMV debe comprobar que la información incluida en el folleto de emisión es completa y coherente, pero no es tarea del supervisor emitir un juicio sobre esa información», ha dicho Rodríguez, actualmente al frente de Tragsa, durante su comparecencia ante esa comisión. Es más, Rodríguez ha explicado que la CNMV, que bajo su mandato dio luz verde también al folleto de la ampliación del Popular en 2012 por otros 2.500 millones, obligó a la entidad entonces presidida por Ángel Ron a incluir más advertencias de las habituales.

En concreto, y según ha recordado la que también fue secretaria de Estado de Hacienda y Presupuestos y ministra de Medio Ambiente durante el Gobierno de José María Aznar y diputada por el PP en la primera legislatura de Mariano Rajoy, la CNMV ordenó al Popular detallar hasta en cuatro ocasiones en el folleto que tenía una necesidad de provisiones de 4.700 millones, que tenía unas pérdidas estimadas de 2.000 millones y que entre sus planes de saneamiento se contemplaba la venta de activos y la suspensión del dividendo. Además, ha dicho, el banco tuvo que reforzar sus advertencias textuales sobre los riesgos que afrontaba.

Lo cierto es que este argumento de Rodríguez es el mismo que han usado otros antiguos responsables de la CNMV como Julio Segura y Fernando Restoy, en este caso por la salida a Bolsa de Bankia y la venta de participaciones preferentes, para despejar cualquier responsabilidad. Que el supervisor de los mercados de capitales deben garantizar que los folletos de emisión cumplen los requisitos de presentación de información, pero no valoran si esa información es buena o no, y por tanto no pueden prohibir sin más una emisión de títulos.

La comparecencia de Rodríguez ante la comisión de investigación ha sido básicamente, hasta la interpelación de los diputados, un relato de las actuaciones y reformas hechas por la CNMV bajo su mandato (2012-2016). Por ejemplo, su antigua presidenta ha recordado medidas de supervisión preventiva y mejoras en la gobernanza de las empresas y en la ley concursal para las entidades financieras, entre otras cosas. «Se ha avanzado mucho, introduciendo transparencia en muchos campos y reforzando los controles», ha dicho, asegurando que «ahora se está mejor preparado ante futuras crisis».