Rodrigo Rato hoy durante su intervención en la comisión del Congreso junto a Ana Oramas - JAIME GARCÍA

Rato ajusta cuentas con el PP y acusa a la plana mayor del Gobierno de intrigar en su contra

"No sabe el daño que ha hecho al partido y al país", le ha espetado el diputado popular al exministro

Rato insinua que competidores de Bankia organizaron con Guindos su rescate y luego se beneficiaron de él y desvela que le llamaron para avisarle: "El Gobierno te quiere meter en la cárcel"

MADRIDActualizado:

Era una de las comparecencias más esperadas y finalmente no ha defraudado. Rodrigo Rato, expresidente de Bankia, ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) y exvicepresidente económico durante el Gobierno de José María Aznar ha acudido a la comisión del Congreso de los Diputados que investiga la crisis financiera para explicar su gestión tanto en el que ahora es el mayor banco público del país, que bajo su dirección salió a Bolsa y acabó rescatado, como influyente figura del mundo económico tanto nacional como internacional durante los años de formación de la burbuja crediciticia e inmobiliaria.

La sesión ha ido subiendo de tono a medida que avanzaba el turno de preguntas y ha llegado a su máximo apogeo durante la intervención de los populares, cuando Rato ha terminado acusando a la plana mayor del Gobierno de urdir una trama para terminar con su figura. En el relato del exvicepresidente han aparecido desde el ministro de Economía, Luis de Guindos, hasta la de Empleo, Fátima Báñez, el de Justicia, Rafael Catalá y el de Hacienda, Cristóbal Montoro.

El diputado del PP Miguel Ángel Paniagua le ha espetado al que fuera una de las figuras más relevantes de los populares que su situación "le ha hecho mucho daño al partido y al país. Personas como usted, que fue un gran ministro de Economía, deben tener más cuidado. Me produce pena y tristeza que una persona como usted acabe como está acabando".

Rato no ha dudado en contestar con fuerza e incluso rabia a Paniagua. "Le voy a contar una historia que igual usted desconoce", ha comenzado el exministro. "A mi me detienen el 16 de abril de 2015 en mi casa delante de mis hijos y mis vecinos con una acusacion doble en base a una denuncia de la Agencia Tributaria que todavía nadie ha sido capaz de demostrar. El 15 de abril el ministro de Justicia cuenta mis datos fiscales en "Los desayunos" de TVE. El 15 de abril el ministro de Hacienda habla con más habilidad de estos mismos datos en el Congreso. Todo esto es después de que un medio digital, Vozpópuli, publicase que el Sepblac me estaba investigando. Esa información se produce después de una reunión del periodista con el ministro de Economía. Luego me cuentan a través de varias personas que el Gobierno me quiere meter en la cárcel. Y la ministra de Empleo le dice a mi secretaria en febero de 2015 que se vaya separando de mí porque voy a tener problemas fiscales. Si a usted le da pena todo esto, le aseguro que a mí me da mucha más. He estado treinta años en el PP", ha concluido.

Antes de esto, y tras defender su gestión tanto al frente del ministerio como en el FMI y Bankia, Rato ha protagonizado un airado rifirrafe con la diputada de ERC Ester Capella a la que ha contestado diciendo que "he sido treinta años político y jamás me han acusado de nada". Rato ha respondido así a los reproches de Capella por su gestión económica y financiera y ha afirmado, subiendo la tensión de la sala, que: "No le permito que me acuse de nada. Usted me acusa porque ahí sentada está protegida. No sé si eso es un delito penalmente, pero desde luego moralmente lo es".

En un tono muy seguro de sí mismo e incluso provocador, Rato se ha defendido de las acusaciones de algunos parlamentarios que le han acusado básicamente de representar un sistema de capitalismo de amiguetes y saqueo político de las cajas de ahorros. "¿Creen ustedes que había un sistema de capitalismo de amiguetes en el que también participaban todas las instituciones? ¿Creen que todos los partidos políticos desde los años 80 han saqueado las cajas?", ha preguntado a la Cámara, recordando que el nombreamiento de los consejeros de las cajas, en su mayoría políticos y sindicalistas, se hacía así por ley y con el visto bueno del Banco de España.

Esas respuestas han causado malestar entre los diputados de PSOE, Ciudadanos y Unidos Podemos, que le han recordado entonces sus causas judiciales, desde la condena por las tarjetas "black" hasta la investigación por fraude fiscal en el manejo de su patrimonio personal. "No es una cuestión de soberbia, sino de supervivencia", ha contestado Rato respecto a los argumentos con que viene defendido su gestión en los tribunales desde hace cinco años. "Es cierto que me han detenido y que han registrado mi casa, pero aún no se de qué me acusan. Lo que tengo con Hacienda es una discusión sobre mi declaración, como muchas otras personas", ha dicho, asegurando incluso que el informe de la ONIF que le acusa de evadir casi 7 millones de euros entre 2014 y 2015 es falso.

Caso Bankia

La trascendencia en todo caso de la comparecencia de Rato para la comisión era saber su versión de la fusión, salida a Bolsa y rescate de Bankia. Rato ha defendido también su gestión al frente del cuarto banco del país y ha asegurado que todas las decisiones que se tomaron, desde la fusión fría de Caja Madrid con otras cinco cajas y posteriormente con Bancaja hasta la salida a Bolsa no sólo contaron con el respaldo del Banco de España, sino que estuvieron motivadas por la propia institución.

"En julio de 2010 el Gobierno español modifico la ley de cajas e impulsó los llamados SIPS o fusiones frías. Estos fueron diseñados, decididos e impulsados por el Banco de España. En Caja Madrid, por indicacion del Banco de España tomamos contacto con otras cinco cajas. Posteriormente, el Banco de España me llamó de urgencia a mi personalmente y al presidente de Bancaja para que avanzaramos en la fusión. De ese despacho se nos trasladó sin solución de continuidad al del subgoberandor para que avanzáramos con urgencia en la incorporación de Bancaja al SIP", ha relatado Rato.

"La salida a Bolsa se realizó en un momento especialmente complicado. El descuento al que se pudo hacer la colocación fue elevado, pero lo cierto es que Bankia obtuvo el grado de inversión, grado que no tiene en la actualidad. Desde entonces, la acción se comportó mejor que los competidores hasta mi salida del cargo", ha continuado.

Esa fusión y posterior salida a Bolsa de Bankia ha sido investigada durante cinco años por la Audiencia Nacional y este año se abrirá juicio oral contra Rato y otra treintena de exdirectivos de la entidad por presunta estafa. Al respecto, Rato ha vuelto a defender la veracidad de los estados contables del grupo. En ese sentido, ha explicado que ya durante la fusión, bajo su direción se encargaron varios informes a Deloitte y Pwc sobre las cuentas de Bancaja, detectando unas necesidades de provisiones de 6.900 millones de euros, mayores de las previstas por el propio Banco de España, que venía de hacer una inspección de dos años a esa caja.

En este sentido, Rato ha asegurado que el supervisor envió entonces una carta a cada uno de los consejos de administración de las cajas de BFA-Bankia indicando su pérdida estimada para los dos próximos ejercicio, y asegurando que esos agujeros eran absorbibles con los préstamos que ya les había concedido el FROB. Más aún, el exvicepresidente del Gobierno ha recordado que el fondo de rescate, que también ejerce la acusación en el caso Bankia, aprobaba trimestralmente cualquier plan de negocio e incluso las cuentas de Bankia desde junio 2010.

Al respecto, Rato ha asegurado que la causa judicial en la Audiencia Nacional sobre la entidad nacionalizada introduce "más sombras que luces sobre lo sucedido". Además, señaló que ni la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ni el Banco de España han cambiado su criterio sobre la veracidad de las cuentas de Bankia y que la entidad cumplió “escrupulosamente” las condiciones del supervisor de los mercados.

"Claro que el Banco de España estaba al tanto de cómo estaba la entidad. Pero con esto no le echo la culpa, no digo que el Banco de España supiera que Bankia estaba mal, es que creo que estaba bien y que el Banco de España lo compartía", ha explicado, atribuyendo el posterior derrumbe del banco a los cambios regulatorios y la recesión económica posteriores.

Dardos a De Guindos

Además, Rato ha cargado contra la actitud del ministro de Economía, Luis de Guindos, y ha asegurado que el Gobierno de Mariano Rajoy quiso el rescate global de la economía española y, sin embargo, sólo logró el del sector financiero en el verano de 2012. "En junio de 2012, ha asegurado, España solicitó el único rescate que le ofrecieron" y ha destacado que, tras aceptar este programa, la prima de riesgo española llegó a 700 puntos básicos, más de 400 puntos por encima que un año antes, lo que contribuyó a que entre enero y septiembre de ese año, 250.000 millones salieran de la banca española, el 25% del PIB.

Otro de los dardos que ha lanzado Rato a su ex número dos ha venido cuando ha asegurado que el rescate a la banca se consiguió después de que "el nuevo ministro de Economía, a poco de asumir el cargo, se estrenara ante la opinión pública internacional afirmando que el sector necesitaba 60.000 millones".

Rato ha relatado además cómo De Guindos, encargó a "los principales competidores de Bankia" la previsión de las provisiones que podría necesitar la entidad que él entonces presidía, antes de su nacionalización, y que estos mismos bancos fueron "los grandes receptores de los depósitos que salieron" tras su rescate. Rato ha añadido que el Banco de España fue excluido de estos encuentros, y ha llegado a decir que, en realidad, se le ocultaron.

"Durante mis conversaciones con Guindos sobre Bankia en marzo, abril y mayo de 2012, este se apoyó en los principales competidores a los que llegó a encargar realizar cuáles eran las necesarias provisiones para Bankia. Estos mismos competidores fueron, sin duda, los grandes receptores de depósitos que salieron de Bankia tras su nacionalización en el verano de 2012", ha explicado.

"En mi opinión personal, por lo que valga, es que se le ocultaron estas reuniones", ha dicho, recalcando que, mientras, el supervisor, gobernado entonces por Miguel Ángel Ordóñez, se encontraba aprobando las propuestas de aprovisionamiento que le hacía Bankia para cumplir con las exigencias del decreto Guindos I. "Las acciones de Bankia se desplomaron cuando De Guindos ordenó mi dimisión. Hasta entonces se había comportado mejor que la competencia", ha asegurado

Réplicas

Como era previsible, los diputados han echado en cara a Rato el alto coste que el rescate de Bankia ha supuesto para las arcas públicas, pese a que su privatización aún no se ha completado. En este sentido, el expresidente de la entidad ha dicho que él solo responde por los 4.600 millones de euros que Caja Madrid solicitó en 2010 para abordar la fusión fría, pero no por los 19.000 millones que pidió posteriormente José Ignacio Goirigolzarri para reflotar el banco.

Rato siempre ha defendido que su plan para Bankia incluía menores ayudas públicas, y que la nueva dirección que tomó las riendas del banco tras su cese y el rescate del banco pidió de más. En este sentido, Rato ha insinuado que el Gobierno, y en concreto el ministro de Economía, Luis de Guindos, dio vía libre a Goirigolzarri para pedir la cuantía que quiesiese, ignorando incluso para ello al Banco de España. Para ello ha recordado la versión sobre esos hechos dada por el exgobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que en el Senado acusó a De Guindos de apartarle de la gestión del rescate de Bankia y de no consultar al Banco de España sobre las necesidades de capital de la entidad.