Alejandro Talavante
Alejandro Talavante - Fabián Simón

Pasión y buen toreo con Talavante y Roca Rey en la Feria del Pilar

El extremeño abre la puerta grande y el peruano la roza con una notable corrida de Cuvillo en tarde de «No hay billetes»

ZARAGOZAActualizado:

En lo que Valle-Inclán llamaría «los amenes» de la temporada, vivimos una gran tarde de toros, con el cartel de «No hay billetes». Talavante y Roca Rey ofrecen su mejor versión y entusiasman al público: Alejandro corta tres orejas y sale a hombros; Andrés, una y una, se queda al borde pero deja también una gran impresión. Castella corta un trofeo. Contribuyen al éxito los toros de Núñez del Cuvillo, abiertos de pitones, con casta y mucha movilidad. (Disfruta del festejo, en el callejón, Felipe de Marichalar, con el diestro Gonzalo Caballero, su amigo).

Sebastián Castella cambió de apoderado, a mitad de una temporada en la que ha logrado buenas faenas pero también le hemos visto encallar en un toreo algo mecánico. El primer toro mansea, en el caballo, pero repite, encastado, transmite emoción a los muletazos de Castella, que aguanta, firme; mata rápido, no bien: oreja. El cuarto flojea pero se mueve mucho, apenas lo pican. Se luce Chacón, con los palos. Comienza su última faena de la temporada Sebastián con los habituales pases cambiados, se queda muy quieto. En la faena hay más cantidad de muletazos que calidad. Esta vez, mata bien.

Talavante ha alternado tardes de gran estética con otras menos felices: es lo propio de los diestros encasillados como «artistas». Recuerdo que, en Zaragoza, ha logrado algunas de sus grandes faenas. Esta tarde, con el mejor lote, repite su triunfo. Aunque está lesionado en una costilla, banderillea con acierto Trujillo al noble segundo. (Un detalle curioso: ha lanceado el balear Valentín Luján con un capote que lleva el nombre de su paisano Rafael Nadal). Muletea con suavidad Alejandro, logra templados naturales. Menos me gustan los remates populistas, mirando al tendido, al estilo manoletista, que creíamos superados. Mata trasero y desprendido: oreja. El quinto tardea pero embiste con gran nobleza. Comienza de rodillas, exponiendo mucho, al borde del percance. Corre la mano en excelentes muletazos por los dos lados, con ritmo y temple. Concluye citando de frente, dando el pecho, con gallardía. Mata trasero pero a cámara lenta: dos orejas, en su penúltima corrida de la temporada.

Roca Rey, en un soberbio quite
Roca Rey, en un soberbio quite- Fabián Simón

Si no fuera por los percances, Roca Rey encabezaría el escalafón: eso, en su segunda temporada, indica el atractivo que posee, para los públicos. Ha sentido ya «el peso de la púrpura», la exigencia que se aplica a las primeras figuras. Tiempo al tiempo…

Desde el comienzo, se luce con el capote, en el tercero, apenas picado, que galopa con alegría. Quita por impávidas gaoneras, que entusiasman. En la muleta, el toro protesta y acaba rajándose a tablas. La faena no es redonda pero el peruano muestra cabeza clara, valor y mucho mando. Mata muy bien: oreja. El último es otro «Tortolito», como el anterior, pero colorado: muy armado, flaquea de atrás. Brinda a su picador Manuel Molina, que toreará por última vez este sábado, en Jaén. Sorprende al público con un inesperado cambio. Manda mucho en largos naturales, pasándoselo muy cerca; se la juega, cuando el toro protesta, no le deja que se vaya. Alterna los muletazos de mano baja con los cambiados y mata desprendido. Como tarda en caer, se queda en una oreja.

Un diestro con una singular personalidad artística, Talavante, y otro de enorme capacidad, Roca Rey, han hecho felices, esta tarde, a los zaragozanos. En la barrera, una gran bandera española, con un toro negro, símbolo de España: el fervor patriótico y taurino no decae. Los independentistas no imaginaban esta reacción.

Posdata. No sólo algunas jotas recientes se refieren a los tristes sucesos actuales. Ciertas jotas clásicas parecen escritas para hoy mismo. Por ejemplo, la que cantaba José Oto, «El ruiseñor del Ebro», baturro por antonomasia y espejo de joteros: «Quien oyendo un ‘Viva España’ / con un ‘Viva’ no responde, / si es hombre, no es español, / y, si es español, no es hombre». José Oto era un republicano y un patriota español: antes, esa unión era habitual. No en todo hemos mejorado.

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Sexto toro

Ya está en la arena el toro de la jota, Tortolito, número 139, colorado, de 509 kilos. Roca Rey brinda al picador Manuel Molina. Tremendo el comienzo, pasándoselo muy cerca por delante y por detrás. Mete la cara el toro por el pitón zurdo. Soberbio al natural el peruano. Puntea luego el engaño el toro, con sus dificultades, pero Roca tira de gallardía y un tremendo valor, con listeza. A derechas juguetea con descarado Tortolito, tanto que pierde la muleta. Y vuelve a la carga, desafiante, hasta dirigirse a por la espada. Abrocha con manoletinas. Entierra el acero, algo desprendido. Suena un aviso. Descabello. Oreja.

Quinto toro

Sale el quinto, Contento, número 209, mulato chorreado, de 504 kilos. Le gusta el toro a Talavante y brinda al público. Echa las dos rodillas por tierra en momentos de tensión, con el toro metiéndose por dentro, que siguen con una sola rodilla en tierra. Tremendo el prólogo. El toreo bueno llega por naturales, pero la categoría de verdad en una siguiente ronda diestra, muy despacioso, con algún derechazo muy sentido, aprovechando la calidad del animal. Gran estocada. Dos orejas.

Cuarto toro

Segundo del lote de Castella, Rescoldito de nombre, número 119, colorado, de 522 kilos. La figura gala prologa con el pase cambiado por la espalda y remata de un estoconazo. Saludos.

Tercer toro

Con una cordobina recibe Roca Rey a Tortolito, número 172, negro mulato, de 502 kilos. El peruano pone a la plaza en pie en un ceñido y lento quite por gaoneras. ¡Impresionante! Brinda al público y comienza en los medios con dos pases cambiados, intercalando una especie de arrucina. Continúa a derechas con vibracón. El toro, con ese puntito manso -manso encastado-, tiende a abrirse. Quiere todo por abajo este Tortolito, con movilidad y muchas teclas. Valiente y meritísimo Roca, que acaba al hilo de las tablas con unas luquinas. Buena estocada. Oreja.

Segundo toro

Ya está en el ruedo Miraflores, número 134, colorado meano, de 508 kilos. Flojea este toro desde la salida y apenas lo pica en el segundo encuentro. Talavante lo saca con suavidad de las tablas. Templa a derechas, pero es al natural donde dibuja muletazos fantásticos, con despaciosidad y algún remate mirando al tendido. Otra tanda más a izquierdas de altas cotas. Acaba en las cercanáis, con derechazos a pies juntos mirando al tendido y un pase de pecho ceñidísimo. Torero y crecido Alejandro, muy asentado. Otra vez, cuando va a cuadrar al toro, suena una voz con vivas a España. Estocada trasera caída. Oreja con petición de otra.

Primer toro

Abre plaza Nenito, número 111, negro mulato, de 525 kilos. Desarrolla movilidad este encastado primer cuvillo y transmite a los tendidos. Castella liga derechazos con emoción. Exige darle el toque preciso, con la muleta adelantada y templada. Por el izquierdo también va y viene, aunque baja la intensidad. Faena de mérito del francés, que se centra en el pitón derecho, el mejor de Nenito, con mucho que torear. Acaba en las distancias cortas con un desplante a cuerpo limpio. Mientras lo cuadra para matar, suenta un grito de ¡Viva España! Estocada tendida que escupe. Aviso. Oreja.

Primer toro de la tarde
Primer toro de la tarde

Paseíllo

Con lleno de «No hay billetes» y unos minutos de retraso, hacen el paseíllo Castella -llega a las seis en punto a la plaza-, de grana y oro; Talavante, de negro y azabache, y Roca Rey, de pizarra y plata.

Sorteo

Esta mañana se sortearon los toros de Cuvillos que se van a lidiar en el ruedo de la Misericordia a partir de las seis de la tarde. El primer sobrero es de Luis Algarra, y el segundo, de La Palmosilla.

Cartel

¡Buenas tardes! Bienvenidos a la séptima corrida de la Feria del Pilar de Zaragoza. Se anuncian toros de Núñez del Cuvillo para Sebastián Castella, Alejandro Talavante y Andrés Roca Rey.