Martirio celebra sus 30 años en la música en Chiclana
Martirio celebra sus 30 años en la música en Chiclana - LV
Música

Martirio: «Después de 30 años en la música, sigo pensando que tengo muchos proyectos por hacer»

La artista será uno de los grandes atractivos del Festival Summer Music Hideaway que se celebra en Chiclana este fin de semana

CádizActualizado:

María Isabel Quiñones, más conocida como Martirio, es una de las grandes atracciones del Festival Summer Music Hideaway que se celebra en Chiclana este fin de semana. La artista onubense ofrecerá el viernes a los asistentes una gran selección de canciones que resumen los 30 años de trayectoria profesional. Un espectáculo que, fiel a su estilo, fusionará la copla con otros estilos musicales como el flamenco, blues y jazz hasta boleros y tangos. Martirio estará acompañada sobre el escenario por su hijo, Raúl Rodríguez, con quien ha formado un tándem perfecto y una manera especial de transmitir sus canciones.

-¿Cuál es la fórmula para mantenerse durante 30 años en el panorama musical?

Sobre todo, es necesario tener mucha vocación y cultivar la pasión por lo que haces y, en mi caso, tengo un enorme afán de búsqueda. Nunca me he creído que he llegado a ninguna parte y sigo pensando que tengo muchas escaleras que subir y numerosos proyectos por realizar aún.

-¿Ha cambiado mucho el mundo de la música desde entonces hasta la actualidad?

Ha cambiado muchísimo. Sigue habiendo mucho talento pero a veces eso no aparece en los medios. Hoy en día, se busca mucho más lo comercial que lo talentoso. No hay programas de música en prime-time, como en mis tiempos, que los había de todos los estilos. Pero debemos de saber que detrás de los medios hay cosas por descubrir que son maravillosas. Hay jóvenes que están extraordinariamente preparados y que han dado lugar a una evolución de los estilos musicales. Por ejemplo, el flamenco, donde ha evolucionado el cante, la guitarra...Desgraciadamente, a esta gente no se le da un escaparate para que la gente pueda consumir música de calidad.

-Ha vuelto a cantar temas de hace 30 años y que atañen fundamentalmente a la mujer, ¿cree que han pasado de moda o siguen estando vigentes en la sociedad actual?

En mis conciertos he podido comprobar en directo que estos temas siguen estando vigentes. La mujer ha evolucionado muchísimo en todos los aspectos pero aún a día de hoy hay muchos aspectos que hay que arreglar. Quizás muchos de mis temas se adelantaron a los tiempos, de ahí que sigan vigentes.

-Además de haber contado con muchos amigos en su disco recopilatorio, también ha trabajado codo con codo con su hijo, ¿qué siente Martirio cuando comparte escenario con su hijo?

Mi hijo es un enamorado de la música. Es antropólogo y conoce muchos estilos, desde el flamenco, hasta el rock, pasando por la música latinoamericana. Me ha producido varios discos y el día 22 de septiembre lanza su segundo trabajo: 'La raíz eléctrica'. Me enseña muchas cosas. Esto me permite vivir los conciertos con mucha ilusión porque lo que se produce entre los dos inigualables. Hay una unión y una comprensión más allá de la música. Somos dos personas que partimos de la verdad y dos enamorados de lo que hacemos.

-¿Qué está teniendo esta gira de especial que no hayan tenido otras?

En primer lugar, la gente que me acompaña. Cuento con un cuarteto fantástico y con Jesús Lavilla, mi pianista, con el que llevo diez años. Sin duda, uno de los mejores pianistas de España. Ellos y el público me permiten pasar por distintos géneros y por los diferentes estados de ánimo que he vivido en estos 30 años. El público es capaz de pasar de llorar de emoción en una canción a reír a carcajadas en otra.

-¿Qué supone para Martirio cantar en Cádiz?

En Cádiz siempre nos encontramos como en casa. Vivimos en Conil un tiempo y conocemos bien Chiclana y además tanto yo como mi hijo somos unos enamorados de Cádiz y del Carnaval. Mi hijo es muy carnavalero y en cuanto acaba el Carnaval, ya se sabe todas las coplas de ese año. En Cádiz es donde mejor se conoce el humor y la ironía. Allí hay una sabiduría popular y un ingenio que no lo hay en ningún lugar del mundo. Es una ciudad que sabe cantar, afinar y que conoce la metáfora mejor que nadie. Y qué decir de su gente, de su luz y de su energía. Lo de Cádiz es una experiencia que no debe perderse nadie. Y si a esto le añadimos el flamenco de Cádiz y de Jerez...lo adoro.