Cultura - Música

La Oreja de Van Gogh: «La música es nuestro gran tesoro, es lo que dejaremos cuando no estemos»

El grupo estrena este viernes su séptimo álbum, «El Planeta Imaginario», cuya gira comenzará en diciembre. El 28 de enero actuarán en Madrid

Los integrantes de La Oreja de Van Gogh posan para ABC
Los integrantes de La Oreja de Van Gogh posan para ABC - ERNESTO AGUDO

Casi veinte años han pasado desde que La Oreja de Van Gogh lanzó «Dile al Sol», el trabajo que les llevó a la fama. Desde entonces, este grupo originario de San Sebastián compuesto por Pablo Benegas, Álvaro Fuentes, Xabi San Martín, Haritz Garde y Leire Martínez no ha dejado de cosechar éxitos. Con el tiempo, han aprendido a ver la vida desde otras perspectivas, algo que plasman en sus canciones. En su nuevo disco, «El Planeta Imaginario», tratan temas que poco tienen que ver con un mundo paralelo, y mucho con el real, como la violencia de género o el alzhéimer.

Pese a que este es ya su séptimo trabajo, tratan de separar el éxito de sus vidas. Creen que solo son cinco personas normales, y que la magia —tal como ellos la consideran— surge cuando se reúnen. Llevan más tiempo de vida juntos que separados, y quieren seguir estándolo para continuar con esa explosión de sentimientos que se convierten en canciones.

¿Qué podemos encontrar en «El Planeta Imaginario» que no hayamos visto es sus 20 años de carrera?

Sobre todo hay lo mismo que los 20 años anteriores de carrera, es decir, hay canciones e historias, pero que están contadas desde una perspectiva diferente a la de cuando teníamos 20 años, y obviamente ves, sientes y dices las cosas de una manera diferente. Ya no somos los mismos en edad, pero sí nos animan las mismas ganas de contar cosas, aunque se cuenten de acuerdo a nuestra vivencia actual de las cosas. Con 20 años hablas del amor en unos términos platónicos, idealizados, un poco románticos en un sentido becqueriano de la palabra, y con el tiempo va cambiando esa perspectiva y vas enfocando de otra manera las cosas.

¿Y el éxito que han vivido durante su carrera influye también en la manera de cambiar esa perspectiva de ver y contar las cosas?

Depende. Intentamos en la medida de lo posible mantener esa especie de dualidad entre las personas que somos y nuestras vivencias e intentar separarlo del éxito. El título de «El Planeta Imaginario» tiene un poco que ver con esto. Cuando nosotros cinco, cinco personas normales, nos juntamos y dejamos de ser nosotros y nos convertimos en La Oreja de Van Gogh, hacemos algo extraordinario. Y entonces el mundo, el planeta tierra, es un planeta maravilloso, imaginario. Pero intentamos disfrutarlo siempre en clave de grupo y separarlo, e intentar que no nos cambie los valores vitales. Intentamos que el éxito no nos haga confundir qué es lo importante en la vida. Intentamos disfrutar el éxito con cierta distancia, disfrutar al máximo pero apearnos siempre que sea necesario.

Le damos mucho más valor ahora, tal vez sea por la perspectiva, la edad, la velocidad con la que vivimos todo… Le damos mucho más valor a la parte del éxito con contenido, al cariño de la gente, al realmente disfrutar que con una canción se haya conseguido emocionar a una persona… Es decir, los números ahora mismo no nos importan prácticamente nada, ya hemos vivido todo eso. No tenemos metas a esos niveles, disfrutamos mucho ahora del éxito en el sentido profundo. Subirnos a un escenario y encontrarnos a la gente emocionada cantar nuestras canciones y todo lo que eso conlleva. Ese es nuestro momento, disfrutar del camino sin ningún tipo de prisa.

«El Planeta Imaginario» se estrena este viernes y es el séptimo trabajo de la banda
«El Planeta Imaginario» se estrena este viernes y es el séptimo trabajo de la banda- ERNESTO AGUDO

¿Empezaron muy jóvenes no?

Sí, con 19 o 20 años. Llevamos más tiempo de vida con el grupo que sin grupo.

Pese a que el disco se llama «El Planeta Imaginario» tratan temas muy de este planeta, como la violencia de género o el alzhéimer…

Lógicamente hay una conexión entre esa parte nuestra que surge cuando nos juntamos —donde vivimos algo realmente extraordinario— y nuestro día a día. Hay mucha conexión con la gente, con la sociedad en la que vivimos, y son problemas que nos preocupan mucho, que están ahí, que inevitablemente tenemos experiencias más o menos cercanas que han pasado por estos temas… Y nos sentimos con la necesidad emocional de contarlos.

¿Y por qué el alzhéimer?

Por la experiencia. Todo sobre lo que hablamos nos toca. En primera o tercera persona, pero nos toca. Como decíamos, empezamos muy jóvenes, y con 19 años mientras aprendíamos a tocar aprendíamos a escribir, y hablabas poco más que del amor en cualquiera de sus manifestaciones. A medida que vas ganando experiencia, nos sentimos con más destreza con las palabras, nos sentimos un poco más dueños de cada cosa que hacemos… Por eso, desde hace ya años, nos atrevemos con temas un poco más complejos y delicados. No porque antes no nos importaran, sino porque quizás ahora, precisamente porque tenemos más experiencia, nos sentimos más valientes y más capaces de crear temas como los de este disco, que tocan el alzhéimer, la violencia de género… O como ya ocurría con temas como «Jueves» por ejemplo, e incluso «La Carta», sobre el secuestro de Ortega Lara, que ya hace daños. A medida que vas creciendo, te atreves con temas un poco más delicados. Siempre escribimos con la mejor intención e intentamos convertir noticias y datos en sentimientos, porque esa es la labor de una expresión artística: conmover, convertir un dato en algo que conmueva. Pero claro, también puedes meter la pata y te metes en un terreno muy peligroso, puedes herir sin querer. Por eso te tienes que sentir muy seguro para meterte en semejante berenjenal.

Y luego te das cuenta, cuando ya tienes la canción escrita, de que hay canciones que además de intentar conmover y emocionar, tratan de acmpañar, como «Estoy contigo», la que habla sobre el alzhéimer, que trata de acompañar a todas las personas que están viviendo esa experiencia y a sus familias. Y la canción de «No vales más que yo», la que habla sobre violencia de género, pretende también poner voz o animar a muchísimas mujeres que viven esa terrible situación, ponernos de su lado y que sientan que estamos también a su lado. Al final las canciones también tienen diferentes motivaciones. El planeta imaginario no te aísla de vivir en el mundo en el que vives.

«Siempre escribimos con la mejor intención e intentamos convertir noticias y datos en sentimientos»

¿Cuando sacaron la canción de «Jueves», que habla sobre el 11-M, tenían miedo a la reacción del público?

Siempre. La clave es el tono de la canción. Cuando te enfrentas a un tema así lo importante es dar con el tono con el que vas a hablar de ese tema, y la mayor satisfacción es cuando esa canción la escuchan las personas que están un poco reflejadas en ella y te dicen con todo su cariño, que es una canción que les ayuda, que les emociona. Recordamos un festival de radio al que nos invitaron, que fue cuando sonaba esta canción, y estuvimos hablando con asociaciones de víctimas, e incluso con gente del Samur que lo vivieron, y todos unánimemente, nos hablaban de lo que había supuesto la canción para ellos. No saben que nos dieron muchísimo más ellos a nosotros esa noche, que nosotros a ellos con la canción. De verdad, fue estremecedor, precisamente por eso, porque es un tema tan delicado, tan real. Es tan complicado cuando tú personalmente, en tus carnes, no has vivido ciertas situaciones, hablarle a alguien que sí las ha vivido sobre ese tema, porque la perspectiva no es la propia. Conseguir empatizar, conseguir ese tono con el que nadie se sienta ofendido, o mal tratado… es complicado y evidentemente nos preocupa.

¿Cuánto han tardado en montar este nuevo disco?

Un año y medio aproximadamente.

De todas las canciones del disco, ¿hay alguna que sea más especial que el resto?

Es complicado. No nos podemos quedar con una. Nuestros discos son siempre muy heterogéneos. Además cada canción te cuenta una historia, evidentemente habrá personas que empaticen más con unas que con otras. Están esas doce canciones porque son las doce que tienen que estar, quedarte con una es complicado. Hablamos de muchísimas cosas y muy diferentes.

El grupo actuará el próximo 28 de enero en Madrid
El grupo actuará el próximo 28 de enero en Madrid- ERNESTO AGUDO

¿Todas las letras son suyas?

Sí, todas. No interviene nadie que no sea del grupo en ningún proceso creativo. Nunca. Las canciones para nosotros son nuestro gran tesoro, nuestro gran patrimonio. Más allá incluso que las personas que lo componemos, como hemos visto incluso después de que se marchara Amaia. Imagínate lo que puede suponer para un grupo que se vaya alguien, y en concreto el cantante. Y a pesar de todo aquí seguimos.

Por encima incluso de cualquiera de nosotros, la música es nuestro gran patrimonio, y por tanto es nuestro tesoro. Y como tesoros las cuidamos, estamos siempre encima. Nosotros cuidamos cada aspecto, la producción… todo. Es lo que dejaremos cuando no estemos aquí.

¿Para ustedes cuatro qué supuso la llegada de Leire tras la marcha de Amaia Montero?

Hasta nosotros teníamos miedo. No hay mal que por bien no venga. La marcha de Amaia fue una noticia espluznante, fue lo peor que nos pasó. Fue muy fuerte, pero de esa terrible experiencia sí que salimos muy reforzados. De pronto nos vino bien, fue un poco como resetear el grupo. Los lazos se rearmaron, nos hicimos más piña que nunca, dejamos de dar por sentado muchísimas cosas, tuvimos que volver a convencer no solo al gran público, convencernos primero a nosotros, creernos que de verdad eso que sentíamos, que había mucha música por hacer, éramos capaces de hacerlo. Tuvimos que convencer a la discográfica, a todo nuestro alrededor, a nuestros amigos… Tuvimos que convencer a todos, y una vez que ha pasado creemos que nos vino bien.

Y en ese proceso de repente encontrar a Leire, a alguien que tuviera la energía suficiente para ayudarnos a resetear todo y volver a empezar de cero, fue increíble. Digamos que en esa etapa podíamos estar muriendo de éxito un poco y ella vino a devolvernos esa esencia, esos valores que nos llevaron años atrás a juntarnos… Fue un soplo de aire fresco. Volver a recuperar lo importante.

¿Y para usted Leire, cómo fue entrar en La Oreja de Van Gogh?

Para mí, entrar en la La Oreja de Van Gogh, si me ubico en aquel momento —evidentemente desde la perspectiva que tengo hoy— fue inconsciente. Pero a veces la ilusión te lleva a tomar decisiones de forma un poco inconsciente, porque no sabes lo que va a ocurrir a partir de ese momento. Es una decisión inconsciente de decir, voy y a lo que sea.

Y menos mal que existe también esa ingenuidad de decir: me da igual, para delante y ya está. Evidentemente durante el proceso hay muchos momentos, no todos fueron buenos, porque entran en juego muchas emociones como el miedo o las inseguridades. Ya a día de hoy, después de nueve años, eestamos ya en un momento de disfrute total.

Ahora que se han cumplido cinco años de la tregua de ETA, ¿cómo lo vivieron?

Con mucha alegría. Que se desactive un grupo terrorista, al menos esa parte, es la mejor noticia. Se ha ntoado en la sociedad, en la calle. La gente habla con otra tranquilidad. Había una situación de tensión, de odio... Se nota en la calle, en el turismo, en la política, en las ciudades… en todo. Y para nosotros que creíamos que nuestros hijos iban a seguir viviendo lo que era ETA fue la mejor noticia que nos podía dar, y les contaremos todo lo que hicieron y todo lo que ocurrió, pero no lo vivirán.

Es la mejor perspectiva de futuro, nadie sabe lo que puede pasar en el futuro, pero de primeras es alentador. Y además, se siente una necesidad de no volver a esa tensión, a esa sensación, que la gente está con ganas de hablar, de opinar, de vivir…

«Les contaremos a nuestros hijos todo lo que hizo ETA, pero no lo vivirán»

¿Creen que es importante que los padres transmitan a los hijos todo lo que ocurrió?

Sí, pero hay que tener en cuenta el tono, el cómo se haga. No se puede olvidar todo, por una cuestión de higiene, de ética y de construir una sociedad mejor. Lo que no puede ser es que ahora hagamos como que no ha pasado nada, pero lo que pasa es que sí hay que mirar hacia delante, y probablemente en muchos aspectos la gente y la sociedad tendrá que ser generosa, que muchas veces es más generosa que incluso los dirigentes. Pero lógicamente por pudor, por ética, por moral y por muchísimas cosas, lo que ocurrió es lo que es, y no se puede olvidar.

¿Cómo disfrutan más, mientras hacen el disco, o una vez está en el mercado y comienzan con su promoción?

Lo bueno es que cada parte del proceso es especial, porque además nada tendría sentido sin lo previo. Si no hubiera composición, no habría disco, si no hay disco no hay gira… Y cada parte del puzle es importante, y es un gusto poder disfrutar de todas ellas. Hay momentos más locos, y hay momentos mucho más distendidos, como puede ser la composición, en la que el ritmo lo marcamos nosotros. Pero todo mola.

Hay un momento mágico en el que, de pronto, lo ves desde arriba y ves todo el proceso completo. Suele ser en los primeros conciertos, cuando de repente ves que hay miles de personas cantando una canción y te acuerdas el día que estábamos escribiéndola sobre papel y ves todo el proceso en un segundo. Lo sientes, y es un sabor que tienes en la boca. Es un momento mágico, donde todo cobra sentido.

¿Y ahora empezarán gira con «El planeta imaginario»?

Sí, el 17 de diciembre arranca la gira en Vitoria. Pasaremos por San Sebastián, vamos a ir a Sevilla, a Madrid el 28 de enero, a Barcelona, Murcia, La Coruña… Se van actualizando. De hecho, en ciudades como San Sebastián ya se han agotado las entradas y hemos sacado segunda fecha. Está ocurriendo en Barcelona también, en Madrid están casi agotadas… En mayo tenemos una gira muy bonita por Estados Unidos y también volveremos a Latinoamérica, por supuesto.

Latinoamérica ya es como su segunda casa…

Sí, y además el último proyecto ha hecho que eso cobre todavía más contenido. Nos tratan como si estuviéramos en casa. Creemos que nos quieren mucho y nos sentimos muy bien ahí, y evidentemente mantendremos todo eso.

¿Han notado cambios en el tipo de público que les seguía y les sigue ahora?

Sí, notamos que vamos creciendo con la gente. Hace años venían fans a los conciertos y se iban porque tenían exámenes en el instituto, luego en la Universidad… y ahora pues algunos son padres, trabajan, etc. Y luego, los temas de las canciones tienen el público que requieren. Como decíamos antes, hablamos de esos temas desde otra perspectiva. Y luego también hay sorpresas, que igual no tiene que ser una sorpresa, pero es verdad que peinas 40 y te parece que solo la gente de tu edad puede empatizar, y el otro día, por ejemplo, estábamos en una entrevista y había una chica de 18 años —que el grupo lleva más años que ella— y nos sorprendió porque nos decía que había crecido con nosotros y nuestras canciones.

Nos gusta pensar que cada disco es una fotografía emocional de nosotros cinco. Este ya es el séptimo disco y es la séptima foto del momento. Al principio, las cuestiones de las que hablamos en los discos son distintas porque con apenas 20 años vives una explosión del amor, del conocer, de la amistad… En este disco tratamos temas más complejos. Obviamente también el amor, pero cada vez es más complejo, más profundo… Hablas también de visiones desde la paternidad, por ejemplo, que también tocamos en este disco, o de reflexiones sobre el éxito. Hablamos de historias para nosotros cotidianas, reflexiones de diario, pero es lo que nos rodea. Todos nuestros discos de algún modo u otro son autobiográficos.

«Nos gusta pensar que cada disco en una fotografía emocional de nosotros cinco»

Con los temas que han lanzado de momento, ¿qué percepción han notado?

Muy buena. Pero es la percepción de momento de las redes sociales . Ahora es cuando sobre todo vamos a empezar a llegar al gran público y vamos a empezar a tener esas sensaciones más reales. De momento la percepción es muy buena, está todo el mundo encantado, feliz… Había muchísimas ganas ya de un disco nuevo… y está todo el mundo como loco.

En las redes sociales lo que pasa es que si tú un día estás triste, las lees y te vienes arriba, porque es un cariño brutal. Pero claro, eso tiene un sesgo, no es real, porque te siguen los que te quieren. Es gente a la que ya les gusta el grupo.

Pero por mucho que exista ese sesgo también habrá quien meta caña…

Sí, sí, y la gente que sigue al grupo es crítica. Los que más nos quieren son los que más caña nos dan, porque nos conocen desde hace mucho tiempo y saben cuál es la intención. Pero las reacciones están siendo muy buenas. Incluso gente que dice que hay cosas que les gustan menos que en otros discos, y eso le da validez a lo bueno, porque si te dicen que todo bien… Este disco, toquemos madera, pero de momento les está flipando.

¿Es muy importante para un artista el poder estar en contacto con sus seguidores a través de las redes sociales?

Sí, sobre todo porque te permite tener el contacto directo, podemos decir lo que queremos cuando queremos. Podemos anunciar un concierto, decir cómo se llama el disco o hablar de algo que nos apetezca sin intermediarios. Y eso es buenísimo. Y además, que lo que decimos es lo que queremos decir, que a veces es complicado. Y es algo que utilizamos mucho, la verdad que le dedicamos mucho tiempo.

Los miembros del grupo son muy activos en las redes sociales
Los miembros del grupo son muy activos en las redes sociales- ERNESTO AGUDO
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