Justin Timberlake, en el intermedio de la LI Super Bowl
Justin Timberlake, en el intermedio de la LI Super Bowl - EFE

Justin Timberlake y el holograma de Prince desatan la locura en el intermedio de la Super Bowl

El artista estadounidense ameniza el descanso del mayor evento deportivo del año en Estados Unidos

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Catorce años después de su polémica actuación con Janet Jackson, Justin Timberlake ha vuelto a actuar en la Super Bowl. Justin Timberlake actuó por tercera vez en el descanso del mayor evento deportivo del año en Estados Unidos. El cantante estadounidense, que lanzaba su nuevo disco «Man of the Woods» el pasado 2 de febrero, protagonizó una actuación en la que el baile fue uno de los principales ingredientes.

En algo menos de diez minutos, el cantante estadounidense puso todos sus «hits» en el asador para asegurar una actuación animada, bailable e, incluso, cantable. Sin embargo, Timberlake mostró al público en más de una ocasión los problemas que tenía para mantener el tono (aunque eso no significa que podamos parar de tararear «Mirrors» después de haber visto la actuación). Fue «Cry me a river» su apuesta por demostrar lo contrario y, de paso, para poner de pie y hacer bailar al público de la Super Bowl.

Timberlake se aventuró a caminar por el terreno de juego rodeado de una interminable banda para terminar sentado frente a un piano. Llegaba para el huracán. Porque, pese a que la familia de Prince negó las noticias de que el holograma del fallecido cantante aparecería durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, lo hizo. Calmado, con aparente poco más que su voz y el piano, Timberlake comenzó a entonar mientras que una enorme tela blanca caía a su espalda. En ella, un holograma inmenso del rey del pop.

Justin Timberlake hiló canción tras canción para culminar con la que podemos decir que es su canción más positiva. Terminó con un baño de masas mientras sonaba «I got this feeling» mientras que las pulseras que habían repartido a los asistentes al encuentro iluminaron el US Bank Stadium de Minneapolis.

Para quien no lo recuerde, la primera fue en 2001, con su banda NSYNC, y la segunda en 2004 y lo hizo junto a otros artistas, entre ellos estaba Janet Jackson (quien artísticamente no ha vuelto a levantar cabeza desde entonces). El cantante ha recibido una nueva oportunidad, algo que pilló por sorpresa a muchos. Timberlake no salió precisamente bien parado tras el incidente que denominaron en Estados Unidos, el «Nipplegate».

«No ocurrirá esta vez»

Hasta Will Smith estaba preocupado por si Justin Timberlake tenía pensado hacer algún tipo de alusión a su última actuación en la Super Bowl. Fue el propio Timberlake quien aseguró a los espectadores que «eso no ocurrirá esta vez» durante la rueda de prensa previa. Al final de aquella actuación de 2004, el cantante debía arrancar una parte del vestido de su compañera de escenario, Janet Jackson, para que terminase la actuación con ella mostrando el sostén. Sin embargo, «tiró» demasiado fuerte y el pecho de Jackson quedó al descubierto. Eso sí, Janet Jackson tenía su pecho cubierto con una joya. Lo que hizo pensar que todo estaba más que preparado.

La moral estadounidense hizo que este tema se elevase a asunto estatal. Este incidente provocó que todos los programas, pese a ser en directo, se emitiesen con un retraso de al menos cinco segundos. De hecho, la Comisión Federal de Comunicacines (FCC) multó a la CBS con más de medio millón de dólares. Lo único que la cadena pudo hacer fue alegar que desconocían lo que iba a suceder sobre el escenario. Lo que hizo que la FCC perdiera el caso por lo que la cadena no tuvo que pagar.

Timberlake ha tenido la ocasión de batir a Lady Gaga, cuya representación en el descanso de la Super Bowl el año pasado se proclamó la más vista de la historia. Gaga superó a su vez a Katy Perry.