Entrevista

La aventura americana de Rebeca Jiménez

La compositora y cantante segoviana publica este viernes, 25 de noviembre, su nuevos álbum, «Tormenta y mezcal», en el que han jugado un papel fundamental sus viajes por América

Rebeca Jiménez
Rebeca Jiménez - ABC

Rebeca Jiménez posee ya un amplio historial en el pop nacional. Una carrera que ha tenido paradas en el blues rock con la banda Rosebud y en la electrónica con el proyecto Madrid de los Austrias. Incluso protagonizó una película, «Shacky Carmine», sobre un grupo de música. Pero en su cruce de caminos con Quique González, con el colaboró en sus discos «Kamikazes enamorados» y «Ajuste de cuentas», encontró su voz propia de cantautora, con un estilo construido a partir de su piano.

Este viernes, 25 de noviembre, publica su tercer disco en solitario, «Tormenta y mezcal», en el que se ha dejado influir por sus viajes, especialmente por México, como bien deja entrever en el título.

Es su tercer disco en solitario desde 2008. ¿Es complicado sacar en estos tiempo un álbum (de hecho, este es autoeditado) o es que tiene su propio ritmo?

Mi segundo disco, «Valiente», salió a finales del 2011. Los años 2012 y 2013 estuve girando sin parar, en formato tanto acústico como eléctrico; en el 2014 emprendí mi aventura americana y me fui a México, pasé casi todo ese año allí. En ese momento podría haber grabado un disco con otras canciones que había escrito pero primó el abrir camino en México y con Warner, como en las ocasiones anteriores, sacamos un recopilatorio «Caminos infinitos», para ir abriendo el terreno mexicano. En México nacieron varias de las canciones de este disco, «Tormenta y mezcal». Han sido años de viajes que me han ido dando las canciones y a la vuelta a España me tomé el tiempo de escribir algunas más hasta estar convencida de que esas eran las que quería incluir en este disco, que ahora además sale con mi propio sello, Tormenta y Mezcal Magic Records, y aquí está. Así que, si, se puede decir que me tomo mi tiempo. Jaja.

¿Cuáles diría que son las claves de «Tormenta y mezcal»? ¿Qué lo distingue de trabajos anteriores?

Creo que sigue la línea de trabajos anteriores pero en lugar de pensar sólo en América del norte en cuanto a influencia musical ahora también tengo muy presente américa del sur. Las canciones salen de viajes, te llevan por diferentes sitios, también se mueven por diferentes estilos, creo que está más presente el soul en ciertas canciones pero todo lleva un hilo conductor que termina con una ranchera. México está ahí. Es un disco con unos arreglos cuidadísimos y quizá un poco más alejado del rock de mis primeros discos.

En la portada apareces con una imagen muy country, o tex-mex. También el tipo de letra es así, como de película de vaqueros. ¿Te resulta complicado escoger el diseño y la fotografía que sirven de presentación de un álbum?

Resulta complicado si no sabes lo que quieres, pero si tienes claro por donde quieres ir y además tienes la suerte de contar con un equipazo para hacerlo como son Álvaro y Juan Pérez-Fajardo, de The Fly Factory, diseñador y fotógrafo de este disco, todo es mucho más fácil. Yo quería que el diseño tuviese ese toque fronterizo, tex-mex como dices y creo que lo hemos conseguido. Todo el diseño del disco está muy cuidado y estoy muy contenta del resultado.

¿De dónde suelen salir las canciones? En general y también en concreto en este disco, donde los viajes parecen tener un peso importante. ¿Es algo que va cambiando, la mecánica de componer?

Creo que la mecánica de componer es la misma, que es trabajar, sentarte a tocar, sentarte a escribir. Lo que cambia es como te llega,. En este caso, como comentas, ha llegado viajando, en definitiva ha llegado viviendo para después poder contarlo. Los lugares, las personas con las que te vas cruzando, lo que te mueve, lo que te conmueve… de ahí salen las canciones.

¿Qué tal el proceso de grabación con Toni Brunet?

Perfecto. Es un talentazo, lo tiene muy claro, te da confianza y relajación trabajar con alguien así. Escribe unos arreglos increíbles. Ha sido un placer, estoy feliz con su trabajo. Toni es y será uno de los grandes productores de este país.

Los arreglos suenan muy cuidados: violines, vientos, coros... ¿Cómo se fueron vistiendo las canciones? ¿Es algo que va surgiendo o va al estudio con una idea previa?

Como te contaba, Toni Brunet tiene en su cabeza como va a sonar la canción desde el primer momento. Nos juntamos la primera vez con los temas elegidos y ya sabía donde entraban las cuerdas, los vientos, los coros..., lo bonito es que muchas veces leía mi pensamiento. Así que fue muy fácil.

La voz está siempre por encima de todos esos arreglos. ¿Ha evolucionado tu forma de cantar?

Sí, ha evolucionado y seguirá en evolución jaja. Yo quería que la voz estuviese muy presente, es decir, que no quedase escondida entre los arreglos. La voz es la que cuenta la historia, y creo que hay una gran diferencia en mi manera de cantar respecto a discos anteriores. Ahora me gusta más.

¿Está impaciente por dar a conocer el disco en directo? ¿Cómo son esos momentos previos?

Estoy como loca porque la gente lo escuche en su casa y en directo! El disco ha tardado en llegar y estoy tan nerviosa como ilusionada por saber si les gusta, qué les provoca, qué me dicen… Son momentos de mucha emoción y de muchas ganas de salir a tocar que es lo que más me gusta.

«Estoy en racha", dice en uno de los temas. ¿Se sientes así?

Sí.

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