En la foto, la viuda de Quiñones y los organizadores con el cartel. En el vídeo, declaraciones de Nadia Consolani y de María del Mar Robert. - A. G. L.
HOMENAJE A FERNANDO QUIÑONES

El gran complot de Fernando Quiñones

Los actos para celebrar el 20 aniversario de su fallecimiento unen a instituciones y asociaciones

CÁDIZActualizado:

Según el diccionario de la Real Academia, un complot es una 'conjuración o conspiración de carácter político o social'. Este lunes, en la sede de la Asociación de la Prensa de Cádiz, se puso al descubierto una de estas conjuraciones que tenía a un protagonista: Fernando Quiñones. La Asociación de Amigos del escritor, la Diputación, los ayuntamientos de Cádiz y Chiclana, la Universidad de Cádiz y el Centro Andaluz de las Letras han conspirado para que 2018 sea el Año de Quiñones y toda la ciudadanía quede implicada en tan noble conjura.

Sentados en el cenáculo donde se descubría el 'plan Quiñones' estaban la presidenta de la Asociación de Amigos Fernando Quiñones, Blanca Flores; el director del Centro Andaluz de las Letras, Juan José Téllez; la autora del cartel de este año de la Ruta Quiñones, María del Mar Robert; la viuda del escritor, Nadia Consolani; la diputada de Cultura, Elena Amaya; y la concejala de Cultura, Eva Tubío. «Y han disculpado su ausencia, además, la Universidad de Cádiz y el Ayuntamiento de Chiclana, que no han podido venir hoy», indicó Flores.

Precisamente Blanca Flores fue la encargada de desvelar los actos que se preparan para este año, en el que se cumple el 20 aniversario del fallecimiento del autor de 'La canción del pirata' y el 30 de su nombramiento como 'Hijo predilecto' de Cádiz'. «La VIII Ruta Quiñones será el pistoletazo de salida para lo que queremos que sea el 'Año Quiñones', con múltiples actividades», entre las que destacan un documental sobre su vida, una exposición itinerante, un congreso internacional y una antología de sus textos.

Salir de Cádiz sin pasar de Puertatierra

Uno de los maquinadores de toda esta urdimbre 'quiñonesca' es el escrito y director del Centro Andaluz de las Letras, Juan José Téllez, que es a quien hemos robado la metáfora de este «complot a favor de Quiñones, que es decir un complot a favor de nosotros mismos». Fue el propio Téllez el que desveló el fastidio de Quiñones de «tener que salir a Puertatierra» a lo que opuso que, paradójicamente, «el mayor homenaje que le podemos hacer es sacarlo de Cádiz y llevarlo por toda Andalucía».

Y es que el autor fue un amante decidido de la región, de ahí la idea de crear una exposición itinerante y pedagógica sobre el escritor chiclanero que, con un catálogo elaborado por el catedrático Alberto Romero, que pase por buena parte de Andalucía. Además, se le incluirá como figura entre los 'Nuevos clásicos andaluces' para «poder reflejar la diversidad de Fernando», como explicó el propio Téllez.

Aunque no se quedará sólo en Andalucía la labor de difusión de Quiñones. También llegará a Madrid, ciudad muy apreciada por el escritor, que la consideraba «la última ciudad andaluza al norte de Despeñaperros».

Cádiz, la 'madre' de Quiñones

Uno de los momentos más motivos de la presentación llegó cuando le tocó el turno de palabra a Nadia Consolani, la viuda de Quiñones, que bromeó con el hecho de que «yo le haya sobrevivido a Fernando cuando era él quien era un torbellino». Consolani relató que Quiñones era un autor universal, «que conocía Venecia, donde estudié, mejor que yo misma, que era un gran conocedor de Buenos Aires y de La Habana».

Sin embargo, dentro de esta universalidad, «mi auténtica 'suegra' era Cádiz», confesó Consolani, que abundó en lo que su marido «ha amado y ha luchado por esta ciudad». Era una persona que se preocupaba por todo lo relacionado con Cádiz «no sólo por su cultura, sino también por aspectos como sus edificios o sus calles».

Consolani alabó el cartel que se ha elegido este año para la Ruta Quiñones y para los actos en recuerdo del literato, obra de María del Mar Robert, acuarelista e hija de Juan Robert, que fue el encargado de realizar los dibujos de la primera edición de 'La canción del pirata', novela con la que Quiñones quedó finalista del premio Planeta en 1983.

La propia Robert, presente en la presentación, mostró su compromiso con Quiñones, «al que ha estado ligada mi vida desde que era pequeña, de hecho, yo lo conocí personalmente». Para ella, su prioridad era que la obra reflejase «el mar, Cádiz, la luz y que, además, hiciera un guiño a la Canción del Pirata».

Compromiso político

Como representantes políticos, acudieron a la cita la diputada de Cultura, Elena Amaya, y su homóloga en el Ayuntamiento de Cádiz, Eva Tubío. Amaya subrayó el trabajo que se había llevado a cabo desde Diputación para elaborar el documental sobre Quiñones con el objetivo de «poner en valor» su figura.

También se deshizo en elogios en la Asociación de Amigos de Fernando Quiñones, en especial en Blanca Flores, «que nos convenció de que teníamos que hacer algo por Quiñones y hacerlo bien». Del mismo modo, resaltó la originalidad del poeta que, «lejos de academicismos, disfrutaba de su gente y de su barrio».

El testigo lo cogió Tubío, para quien Quiñones «simboliza lo que en este Ayuntamiento queremos para la ciudad: que sea culta y popular». «Ojalá alcancemos una chispita de lo que él consiguió», adendó antes de relatar que se le dedicará un espacio permanente en el Club Marte «porque era importante que tuviera un sitio físico propio».

Y, al final, foto de familia con el descubrimiento del cartel. Todos los asistentes se mostraban sonrientes con el cartel, en especial, Consolani, que confesó que por su estado de salud no le gusta salir de casa, «aunque lo haré siempre que sea para acordarnos de Fernando». El complot sigue adelante.