Cultura - Eurovisión

El negocio redondo de Eurovisión: Estocolmo obtiene un beneficio de 17 millones de euros tras el festival

La capital sueca invirtió diez millones en el famoso concurso musical y ha generado 27,5 millones de ingresos gracias a los 38.000 fans que acudieron a ver en directo el show. «Han roto nuestras expectativas», asegura la alcaldesa

La ucraniana Jamala venció en la gran final celebrada en el Globen Arena de Estocolmo
La ucraniana Jamala venció en la gran final celebrada en el Globen Arena de Estocolmo - REUTERS

Eurovisión ha sido todo un éxito para Estocolmo, la ciudad anfitriona de la última edición del festival. La capital sueca ha obtenido unos ingresos totales de 27,5 millones de euros según el balance de facturación publicado por el ayuntamiento de la ciudad y la televisión pública. En estos datos también se estima que alrededor de 38.000 personas viajaron hasta Estocolmo para seguir en directo el famoso concurso musical.

El balance económico no puede ser más exitoso para la ciudad. El gobierno local dio luz verde a una partida de diez millones para poder albergar Eurovisión: cinco millones fueron empleados para acondicionar el Globen Arena, sede del festival, y otros cinco millones para sufragar los gastos derivados del Eurovillage, el Euroclub y decoración de la ciudad. Tras el cálculo de ingresos, Estocolmo ha obtenido un beneficio de más de 17 millones de euros; una cifra que se mantiene positiva si sumamos los poco más de tres millones que invirtió también en el festival la cadena de televisión SVT a través de la financiación pública. Por tanto, el balance final de beneficio para Suecia rondaría los 14 millones.

La alcaldesa holmiense, Karin Wanngård, no puede estar más satisfecha por los resultados: «El éxito de Estocolmo 2016 ha roto por completo nuestras expectativas desde el ayuntamiento». Además, según las encuestas realizadas, ocho de cada diez visitantes dieron la máxima puntuación a la organización de la ciudad anfitriona y la mayoría optarían por volver en un futuro.

Kiev también espera un balance positivo

El dato de Estocolmo es una nueva prueba de que el festival puede ser un evento atractivo para una ciudad, pero también rentable. La también sueca Malmö, organizadora del festival 2013, obtuvo un beneficio de siete millones de euros y Viena subió la cifra a 17 el año pasado sin añadir la proyección publicitaria en ambos casos, que pudo alcanzar un valor superior a los cien millones. El festival es seguido cada año por más de doscientos millones de espectadores.

Todas las miradas están ahora puestas en Kiev, sede del próximo festival. El concejal de Turismo de la capital ucraniana Anton Taranenko ya ha hecho también sus cálculos y estima que los ingresos para la ciudad podrían alcanzar los 30 millones de euros, ya que esperan para mayo la llegada de unas 20.000 personas de toda Europa. La inversión ucraniana para el festival de 2017 rondará los 15 millones.

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