INICIATIVA

Camino de superación

Dos isleños partirán desde San Fernando hasta Santiago para mostrar en directo cómo salir del pozo tras tocar fondo

SAN FERNANDOActualizado:

En una sociedad en la que las derrotas, la depresión, los golpes, el hundirse o la tristeza se entiende como un signo de debilidad, ellos van y reconocen que han tocado fondo. Lo hacen de manera abierta y sincera. A veces soltando una carcajada, otras con los ojos enturbiándose y a punto de ahogarlos en un mar de lágrimas. Pero, sin ocultarlo, de manera clara y rotunda lo dicen: han tocado fondo.

Y como les pasa a muchos hay ocasiones en las que no ven salida y otras veces sienten un impulso que les recorre el cuerpo y les empuja a hacer algo para cambiar la situación. Y así, tras una charla y otra decidieron hacer caso a lo segundo e iniciar un proyecto que no solo les permita a ellos virar su rumbo, sino que sirva de ayuda a los demás. Y así surgió el proyecto 'la vida solo es una aventura' que les llevará a recorrer el Camino de Santiago partiendo desde San Fernando y a retransmitir en directo cada etapa, cada reflexión, cada risa y cada llanto. Así hasta completar un documental que relate la experiencia de los que hacen esta travesía.

Ellos son Antonio Morenilla y Thomas McGinley. El primero es uno de los mejores videógrafos de boda a nivel nacional, mientras que el segundo es bombero y le encanta los deportes extremos. El primero sintió el fallecimiento reciente de su madre, mientras que el segundo tiene una lesión en una mano, que hace que lleve un año de baja, y una ruptura sentimental. Tienen la necesidad de romper con todo. De hacer un punto y aparte en su vida y también de que las personas que se encuentren, al igual que ellos, en un momento complicado de su vida vean que no es malo hablar de ello, reconocer su situación y también comprobar como otras personas tocan ese fondo y logran poco a poco volver a ponerse en pie.

«La verdad es que no lo estamos pasando bien y sabemos que va a haber momentos muy duros, pero no lo queremos ocultar porque también sabemos que va a ver instantes muy divertidos. La vida es eso lo bueno y lo malo, y parece que queremos tapar y ocultar lo último y no se puede porque forma parte de nosotros. Por eso hacemos este camino y por eso lo retransmitiremos por redes sociales y haremos un documental, porque queremos que los demás vean que son las experiencias las que nos conforman y que a pesar de lo mal que se pase en ocasiones, siempre se aprende y se sigue andando», expone Antonio Morenilla.

Todo previsto para la salida

Saldrán el próximo 1 de mayos desde el polígono de Puente Hierro rumbo a Santiago. Llevarán, además de todo lo necesario para hacer el camino a pie (esperan tardar unos 21 días), un equipo para filmar y documentar las distintas etapas, los momentos, experiencias y personas que se encuentren a lo largo de su paso. La acogida que están teniendo en redes sociales sus vídeos de presentación, en los que apenas dejan entrever sus intenciones, ya les ha sorprendido.

«Yo no me siento cómodo con todo eso, porque sirvo para andar y hacer deporte. Pero la verdad es que me emociono al ver la acogida», asegura Thomas McGinley que fue el que le propuso a Morenilla llevar a cabo esta acción. «La verdad que el bache se me hace grande porque con la lesión de mi mano he perdido aquello que me hacía más feliz, ya que para mí ser bombero es una pasión. Además vengo de una ruptura que ha marcado mi vida y me ahogo aquí. Siento que tengo que hacer algo distinto para romper con esto y creo que al igual que yo hay muchas personas que se sienten así. No hablo de algo religioso aunque sí quizás espiritual. Siempre dicen que el camino de Santiago cambian a los que lo hacen así que vamos a comprobarlos y sobre todo a mostrarlo con lo bueno y lo malo, sin ocultar nada y esperamos que la gente que está en este agujero en el que nos encontramos se identifiquen y se animen, que compartan la experiencia y que les sirva para hacer sus propios retos y ponerse en pie».

La inyección de moral ya la tienen y ahora solo queda dar el primer paso de una aventura que ha comenzado a levantar expectación no solo en San Fernando, sino en otros puntos de España.