Paso de la Marea de Pensionistas por la Cuesta de las Calesas en dirección a la Subdelegación - ANTONIO VÁZQUEZ
DEBATE SOBRE LAS PENSIONES

La revolución de las canas

Miles de pensionistas reclaman en la capital mejoras en sus prestaciones ante la pérdida de poder adquisitivo

La provincia suele sumar una media de 4.000 nuevos jubilados al año hasta reunir en estos momentos un contingente de 216.304 personas

CÁDIZActualizado:

La incertidumbre sobre el futuro de las pensiones en nuestro país y la mínima subida que han experimentado estas prestaciones contributivas han desembocado en una oleada de protestas en la calle, protagonizada por jubilados que ven como pierden poder adquisitivo a medida que pasan los años. Es la revolución de las canas. La marea de pensionistas también ha tenido su efecto en la provincia. Así, miles de jubilados se echaron este sábado a la calle en demanda de unas pensiones dignas plantando cara al mal tiempo.

En la capital se convocaron dos protestas, una abanderada por las principales centrales sindicales, CC OO y UGT, que arrancó a las 12 horas de la plaza Asdrúbal, y la otra capitaneada por la Marea de Pensionistas, que comenzó en la plaza de San Juan de Dios y recorrió de manera silenciosa todo el casco viejo de Cádiz hasta desembocar en la Cuesta de las Calesas. Desde allí enfiló hacia la Subdelegación de Gobierno. Esta segunda protesta, más numerosa si cabe que la primera, contó con unos 4.000 seguidores, según los propios organizadores. Varios colectivos sociales arroparon la marcha de la Marea de Pensionistas, entre los que se encontraban estudiantes, asociaciones de vecinos, la Marea Verde y la Marea Blanca, además del colectivo feminista.

En la cabecera de la marcha se encontraba Francisco García, un jubilado gaditano de 74 años que ha pasado en Cataluña la mayor parte de su vida laboral. Reconoce que es un privilegiado porque cobra mil euros de pensión, sin embargo, destaca que su presencia en la manifestación es por el futuro de sus hijos y la mejora de las pensiones de sus compañeros. García pasó más de año y medio preso en la cárcel Modelo de Barcelona al final del Régimen de Franco por pertenencia a organización política. Regresó a Cádiz en la década de los 80 para seguir como mecánico de automóviles.

La nómina de pensionistas ha crecido en Cádiz en 25.619 personas en solo seis años

El movimiento social generado a raíz de la crisis en el sistema público de las pensiones ha puesto en alerta del Gobierno de la nación, que se ha visto obligado a activar un plan de emergencia para devolver la tranquilidad a quienes viven de una pensión contributiva. El Gobierno se ha comprometido a mejorar las pensiones mínimas y las de viudedad, sin embargo, el problema radica en nuestro propio sistema de pensiones que, cada vez, tiene menos recursos para afrontar el pago de las nóminas de sus 9,5 millones de pensionistas, de los que 1,5 millones son andaluces.

La subida del 0,25% este año ha sido la gota que ha colmado el vaso. Con este incremento, la pensión no sube ni quiera dos euros este año. La situación en Cádiz no es una excepción, aunque nuestra provincia se puede dar con un canto en los dientes ya que figura entre las diez de España con la pensión media más alta y es la primera de Andalucía, por delante de Sevilla (867,3 euros) y Huelva (860,5 euros). El alto número de funcionarios que ha cosechado la provincia en las últimas décadas, sobre todo militares, y la mano de obra que aportaron los astilleros públicos explican en cierta manera el origen de esta pensión por encima de la media.

Cádiz cuenta en estos momento con un contingente de 216.304 pensionistas que perciben una media de 932,4 euros al mes, esta cantidad es muy similar a la media nacional (932,2 euros) y está por encima de la media en Andalucía (835,9 euros). La Seguridad Social paga por estas prestaciones en Cádiz poco más de 200 millones de euros al mes, unos 40 millones más de lo que pagaba hace seis años.

Déficit del sistema

Sin embargo, el descontento es general. La principal razón de las protestas reside en que las pensiones solo subirán un 0,25% tras la reforma del Partido Popular en 2013 en la que se desvinculó la revalorización de las pensiones de la evolución del IPC para ligarla a la situación financiera de la Seguridad Social. Así, mientras el sistema esté en déficit la ley solo garantiza un aumento del 0,25%. Según los cálculos del Gobierno, las pensiones perdieron en 2017 un 1,9% de poder adquisitivo, aunque esta merma se compensa con las ganancias de los tres años anteriores. El resultado final arroja una pérdida del 0,1%, que equivale a 210,54 millones de euros.

En la provincia de Cádiz, la nómina de pensionistas ha ido engordando a razón de 4.000 personas por año desde el 2011. Así, se ha pasado de 190.685 pensionistas en 2011, con una pensión media de 854,8 euros al mes, a contar ahora con una población de 216.304, que cobra una media de 932,2 euros. De ellos, 38.106 perciben una pensión por incapacidad, 108.916 son jubilados, 55.568 son pensiones por viudedad, 10.488 por orfandad y 2.226 son prestaciones de favor familiar.

La Seguridad Social desembolsa 200 millones cada mes en la provincia en el pago de estas prestaciones

La última reforma de las pensiones también introdujo el factor de sostenibilidad, que entrará en vigor en 2019 y que supondrá un ajuste a la baja de las nuevas pensiones teniendo en cuenta la esperanza de vida. No obstante, el Gobierno ya ha anunciado mejoras en algunas de estas prestaciones.

Desde el Gobierno defienden que el Índice de Revalorización se lleva aplicando desde hace cuatro años y que gracias a este cambio se ha mantenido el poder adquisitivo a pesar de la merma del último año. Con la sostenibilidad de las prestaciones como objetivo principal, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha defendido que su «responsabilidad es garantizar las pensiones públicas actuales y las del futuro». La titular de Empleo confirmó que en el Pacto de Toledo están estudiando incluir otras partidas diferentes a las pensiones dentro del Presupuesto para liberar gastos de la Seguridad Social. No obstante, resulta difícil asegurar el futuro de las pensiones con una hucha que está en quiebra. En tan solo siete años ha pasado de contar con 61.000 millones a disponer ahora de unos 8.000 millones.

Además, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha avanzado que se incluirá en los próximos Presupuestos una ayuda fiscal en el IRPF para los jubilados.

Por su parte, el PSOE pretende «la derogación del planteamiento del 0,25% como índice de revalorización de las pensiones» y volver al modelo del IPC previsto. A principios de año, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, propuso un impuesto a los bancos para financiar las pensiones.

La subida del 0,25% ha sido la gota que ha colmado el vaso
La subida del 0,25% ha sido la gota que ha colmado el vaso-A. V.

Todo apunta a la introducción de cambios en el sistema de pensiones. No hay otra salida si queremos protección para las siguientes generaciones. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) advirtió el pasado diciembre a España de la complejidad a la que se enfrentará en el futuro para la sostenibilidad del sistema público de pensiones debido al envejecimiento de la población, ya que apunta a que el país tendrá en 2050 la segunda mayor tasa de dependencia del mundo, solo superada por Japón.

Así se desprende del último informe sobre el sistema de pensiones publicado por el organismo internacional, en el que se incluye un apartado específico sobre España, y donde señala que, a pesar de la «importante» reforma del sistema realizada en 2013, existen aún enormes limitaciones, como la edad media de salida del mercado laboral, que se estancó en 2013, o la falta de incentivos para prolongar la vida laboral tras la jubilación.

Cádiz, con una pensión media de 932 euros, figura entre las diez provincias con las pensiones más altas

En concreto, en los próximos 32 años, cuando la generación nacida en la década de los noventa esté próxima a la jubilación, observará cómo 77,5 de cada 100 habitantes serán pensionistas, frente al 30,6% de 2015 o el 19% de hace 40 años. Esta ratio solo será superado «ligeramente» por Japón, que en 2050 contará con 77,8 personas mayores de 65 años por cada 100 habitantes. En ambos casos, se situarán muy por encima de la media de la OCDE, donde el 53,2% de la población tendrá más de 65 años en 2050, o del conjunto de la Unión Europea que, según cálculos del organismo, se situará en el 56%, en detrimento del 44% restante que tendrá entre 20 y 64 años.