Algunos de los perros en adopción que se encuentran en Refugio Kimba.
Algunos de los perros en adopción que se encuentran en Refugio Kimba. - LA VOZ
NAVIDAD

Cuando los Reyes Magos traen una nueva vida a casa

Llega la Navidad y con ella las campañas para concienciar de que los animales no son un regalo, sino compañeros que conllevan responsabilidades

CádizActualizado:

«Queridos Reyes Magos, este año he sido muy bueno, por eso quiero pediros un perrito», puede ser el inicio de la carta de un niño a Sus Majestades de Oriente. El problema llega cuando, pasada la emoción inicial de la novedad del regalo y el nuevo inquilino en casa, ese perro (o gato o cualquier otra mascota) se convierte en un problema que queda desatendido o, en muchos casos, abandonado a su suerte en cualquier carretera, camino o gasolinera. Como un juguete viejo que ni siente ni padece.

Y eso llega más antes que después. De hecho, las protectoras de animales ya comienzan en los meses de febrero y marzo, pasado el idilio navideño, a recoger esos regalos no queridos. «En el momento que se dan cuenta de que al perro hay que sacarlo y cuidarlo y ellos tienen que trabajar y llevar a los niños al cole», afirma Nieves Orellana, presidenta de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Cádiz Refugio Kimba.

Al año, este refugio de Chiclana recoge unos 45 perros de la calle y muchos de ellos no llegan nunca a ser adoptados, «suelen ser animales de tamaño grande y sin raza definida», explica Nieves. En la actualidad, 95 perros y 35 gatos viven en esta protectora, «y son pocos, hemos llegado a tener 170», afirma.

En los meses de febrero y marzo ya se abandona a mascotas que han sido regaladas en Navidad

Por ello, de cara a Navidades, los voluntarios de Refugio Kimba y de otras protectoras participan en campañas de adopción de mascotas en diversos puntos de la provincia. No obstante, el sistema de trabajo de esta protectora de Chiclana es un poco especial. Nunca llevan a los animales a los lugares en los que se desarrolla la campaña, como tiendas de mascotas o centros comerciales, porque están en contra de la compra o adopción «compulsiva», esa que lleva al ciudadano a llevarse un perro a casa por pena o capricho, sin pensar en las consecuencias y obligaciones que conlleva.

«Los animales de compañía no deberían ser objeto de compra y venta», asegura tajante Nieves, que lleva 20 años en el refugio. «La compra de un animal es compulsiva y sin un estudio previo. No se piensa en la forma de compatibilizar la situación económica, social y laboral con un animal, sólo ven un cachorrito, les da pena y se lo llevan.Esto, por supuesto, pensando en que la persona que compra el perro tiene buena intención», desarrolla.

Adopción, no compra

Por ello, esta sociedad sin ánimo de lucro que se mantiene económicamente gracias a las cuotas de los socios y a donativos de asociaciones extranjeras, cuenta con un sistema de adopción que incluye la visita de la futura familia a sus instalaciones y un estudio de las condiciones de vida de la misma para recomendarle a la mascota que más se adapta a su día a día. Y esta relación entre la familia y la protectora no acaba cuando se llevan al animal a su nuevo hogar, si no que Refugio Kimba hace un seguimiento de todos los animales.

«No se puede cosificar a los animales, sufren y hay que darles una vida digna», afirman en una protectora

Saben que la llave que acabaría con el abandono de mascotas sería la esterilización de todos los animales pero, mientras, recomiendan a las familias que, antes de comprar, adopten y que, preferiblemente, lo hagan en cualquier perrera pública, ya que los animales que llegan a éstas «se sacrifican normalmente a los diez días».

«Muchos niños en estas fechas piden mascotas pero no se puede cosificar a los animales», subraya Nieves Orellana, «tienen sentimientos, sensibilidad, sufren y hay que dales una vida digna». Así que, antes de comprar ese perro o gato o incluirlo en la carta a los Reyes Magos o Papa Noel, piénselo dos veces.