Un todoterreno cargado de fardos de hachís en una foto de archivo.
Un todoterreno cargado de fardos de hachís en una foto de archivo.
TRIBUNALES

Condenados a cinco años de cárcel por alijar droga en Barbate

Uno de ellos fue secuestrado por los proveedores marroquíes por perder más de media tonelada de hachís cuando la Guardia Civil la interceptó

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La Audiencia Provincial de Cádiz ha condenado a tres acusados como autores de un delito contra la salud pública, concurriendo la notoria importancia y el empleo de embarcación, a la pena a cada uno de ellos de cinco años de prisión y multa de tres millones de euros sin responsabilidad personal subsidiaria, además del pago de las costas procesales. La Fiscalía solicitaba cinco años de cárcel para tres de ellos por un delito contra la salud pública y seis años y medio para otro de los procesados ya que en su caso, además de este mismo delito, existía el agravante de reincidencia por una condena anterior.

La Sección Tercera da como hechos probados en el fallo que el día 23 de septiembre de 2015 sobre las diez de la mañana arribó en uno de los pantalanes del puerto de Barbate con un cargamento de hachís y que una vez allí en el muelle, fue cargado un vehículo todoterreno, propiedad de uno de los condenados, con más de 600 kilos de hachís, distribuidos en 23 fardos.

Alertada la Guardia Civil de la salida del turismo ya cargado se montó un dispositivo de control de las carreteras próximas al lugar, detectando una de las patrullas la presencia del coche. Así cuando circulaba por la A-314 sentido a Vejer, conducido por otro de los condenados, fue interceptado. El conductor emprendió la huida con el vehículo por una zona de pinares y se dio a la fuga a pie, dejando el vehículo y la mercancía abandonada por lo que fue decomisada. Además en el todoterreno los agentes del puesto de Barbate que se encargaron de las pesquisas hallaron otros efectos como un móvil y una mochila que contenía un GPS.

Tras las investigaciones realizadas se comprobó que otro de los acusados había estado en contacto por el móvil para realizar la operación de entrada de la droga al puerto con el resto de implicados que utilizaron hasta seis terminales diferentes donde constaban llamadas entre las nueve y las doce de la mañana del mismo día del alijo.

Las explicaciones

Además, se averiguó que los dos procesados que se señalaron como los responsables del traslado de la mercancía, se habían puesto de acuerdo días más tarde para dar explicaciones a los proveedores de la droga, una organización marroquí, sobre la pérdida y posterior incautación del hachís. Muy temerosos de lo que podía ocurrirles, llevaban en el vehículo en el que acudieron a la cita, una fotocopia de las diligencias policiales por las que se había abierto el procedimiento.

Como habían perdido la droga, uno de los ahora condenados fue secuestrado ante las sospechas de que podían haberla robado o vendido a unos terceros. Sin embargo, estos hechos no se han juzgado en el juicio por el alijo de hachís que se celebró a mediados de enero pasado en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial sino que esta causa se sigue en una pieza separada en el Juzgado de Instrucción número uno de Algeciras.

En total la droga incautada resultó ser hachís distribuido en tabletas con un peso neto de 683 kilos. Su valor en el mercado habría ascendido a más de un millón de euros.