La obra se centra ahora en el casco de la zona de popa
La obra se centra ahora en el casco de la zona de popa - L. V.
INDUSTRIA

Cirugía de precisión al buque Elcano

El barco afronta en el astillero de San Fernando el último tramo de una profunda reforma en su sección de popa

CÁDIZActualizado:

El buque escuela Juan Sebastián de Elcano lucirá como nuevo en el 90 crucero de instrucción que iniciara el próximo 11 de febrero y que lo llevará a aguas de Sudamérica. La duración de este nuevo crucero de instrucción será de seis meses y su regreso a Cádiz tendrá lugar el 11 de agosto. El barco se encuentra desde el pasado agosto en el dique cuatro del astillero isleño de Navantia, donde afronta una obra de calado en su sección de popa. Se trata de una cirugía de precisión en la zona conocida también como 'toldilla', que implica la renovación de una parte de su estructura. El comandante de la embarcación, el capitán de navío Ignacio Paz, ha destacado a LA VOZ que se actúa sobre la cubierta del barco y "se han sustituido o reforzado las planchas de acero más deterioradas". De esta forma se gana en seguridad y resistencia.

Esta intervención especial tiene lugar después de realizar tres cruceros de instrucción en un solo año. Cabe recordar que el barco hizo en 2016 dos travesías, debido al cambio del plan de estudios de la Escuela Naval, y la tercera tuvo lugar entre marzo y julio de este mismo año. No es la primera vez que este embajador de la marca España se somete a una operación quirúrgica de calado. En la última década ha superado tres reformas que lo han dejado como nuevo a sus 90 años. La intervención en la popa es la cuarta obra en los últimos quince años. Su comandante destaca que estas obras de mantenimiento otorgan al buque «una forma física» envidiable a sus 90 años.

Saneamiento y pintura del casco

Navantia se encarga cada año de su revisión. Los ingenieros de la compañía naval, junto con los técnicos de la Armada, someten al buque a una varada de mantenimiento anual cada vez que regresa del tradicional crucero de instrucción. Estas inspecciones son muy precisas y sirven para emitir un diagnóstico sobre la salud del buque. En esta ocasión, el proyecto de reforma de la popa consiste en una renovación de la estructura. Este periódico ha podido saber que la actuación afecta directamente a los camarotes de los suboficiales y a la zona de cubierta. Para ello ha sido necesario retirar acero y madera y descubrir la sección. Ignacio Paz ha señalado que la obra se lleva a cabo en seco y incluye, entre otras cosas, el saneamiento y pintura de su casco. Igualmente se repasan los equipos y sistemas del barco como los radares, los equipos de navegación, los equipos de las embarcaciones semirrígidas y las balsas salvavidas, amén de la maquinaria diesel.

Más de 350 empleados de 25 empresas auxiliares trabajan en la puesta a punto de la embarcación

La sección cuarta era la última zona del barco que quedaba por restaurar y estaba incluida en el plan general de obras. La intervención se ha organizado en tres turnos de trabajo para poder cumplir con los plazos. Unos 350 trabajadores de 25 empresas se encargan de poner a punto el bergantín-goleta. El comandante ha destacado la profesionalidad de Navantia y de la industria auxiliar en los trabajos que se llevan a cabo en el buque escuela. Ignacio Paz ha querido resaltar también la labor que desarrolla la Jefatura de Apoyo Logístico de Madrid, a través del Arsenal de Cádiz, en las varadas programadas del buque.

Ignacio Paz, Comandante del buque-escuela Elcano
Ignacio Paz, Comandante del buque-escuela Elcano

Renovación eléctrica

La rehabilitación conlleva la renovación de cuadros eléctricos y tuberías, amén de pintura. El comandante ha avanzado que la obra de popa tiene una duración de seis meses, de los que algo más de tres se ha desarrollado en el dique cuatro del astillero y, el resto, en el Arsenal de La Carraca. Según el plan de obras, el buque abordará las pruebas e mar tras su reforma el próximo enero.

El pasado 12 de marzo partió de Cádiz iniciando así su 89 crucero de instrucción, que lo llevó a navegar por aguas del Caribe, Estados Unidos y norte de Europa. La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, asistió a la despedida, ya que la ceremonia tenía en esta ocasión un marcado sentido de celebración al conmemorarse el 90 aniversario de su botadura. El buque regresó a la capital el 21 de julio y entró en dique para la reforma de su popa a mediados de agosto.

El barco ha sufrido a lo largo de su historia, varias transformaciones, aunque las más importantes se han ejecutado en las dos últimas décadas y que han servido para su modernización. Las primeras intervenciones se realizaron en los años 1956 y 1978. A primeros de 2012 superó una profunda reforma en su sala de máquinas. Navantia se encargó de los trabajos, que duraron nueve meses. En este espacio de tiempo, las entrañas del Juan Sebastián de Elcano fueron desmontadas pieza a pieza, incluidos los camarotes de los oficiales, que se encontraban sobre la cámara de máquinas. Además, se procedió a la renovación completa tanto del cableado como de las tuberías. Fue una de las intervenciones más importantes practicadas al buque, ya que se desalojó por completo la cámara de máquinas para realizar un decapado total y se renovó el acero estructural necesario, incluida la cubierta de cierre Una situación similar ya se vivió en 2006, cuando el barco retrasó también su salida a marzo por obras.

El buque iniciará el 11 de febrero su 90 crucero de instrucción, que durará hasta el 11 de agosto

Sin embargo, la intervención practicada en 2005 ha sido la más importante de su historia reciente. Ese año, el buque sufrió una remodelación integral, que obligó a los ingenieros a dejar al descubierto el esqueleto de la embarcación, lo que sirvió para examinar el interior de su casco. Esta inspección desveló las buenas condiciones en las que se encontraba una estructura hecha sólidamente a la antigua usanza. La inversión para modernizar el barco superó los 14 millones de euros y se aprovechó la ocasión para mejorar la distribución y adaptar su interior a la incorporación de la tripulación femenina. La obra redujo el número de camas un 20% y ganó espacio para las zonas de aseo. Esta transformación permitió mejorar las condiciones de habitabilidad en el barco, ya que redujo en un cuarto la dotación, para pasar de sus 280 plazas iniciales a 215.

La segunda intervención de calado tuvo lugar en 2009. Pasó casi cuatro meses en el astillero para un "lifting" en su mascarón de proa, encarnado por la diosa Minerva. El conocido imaginero malagueño Rafael Ruiz Liébana fue el encargado de restaurar el mascarón y durante su trabajo se encontró con bloques enteros sin tallar y de diferentes maderas. La figura que lleva la proa del barco representa a la diosa romana Minerva y porta a sus pies el escudo de España. .

El comandante Ignacio Paz explica que el buque Elcano ha sido sometido a seis periodos de modernización, de mayor a menor nivel, todos orientados a mantener la plataforma marinera en las mejores condiciones de seguridad y habitabilidad. Las intervenciones practicadas no han variado un ápice el diseño original de este emblemático y simbólico barco de la Armada

El pasado 5 de marzo se cumplió el 90 aniversario de su botadura en Cádiz y con el paso del tiempo se ha convertido en la embajada flotante de España. Este barco recibe su nombre en homenaje al primer navegante que completó la vuelta al mundo en 1522.

La embarcación es un bergantín goleta con cuatro palos bautizados como Blanca, Almansa, Asturias y Nautilus, las denominaciones de los buques escuela que le precedieron en la Armada. El casco fue diseñado por la compañía Echevarrieta y Larrinaga de Cádiz. Su ingeniero y diseñador fue el bilbaíno y director del astillero entre 1921 y 1931 Juan Antonio Aldecoa y Arias.