Cádiz Provincia

Aumenta el tiempo que los empleados pasan en el trabajo pero no su rendimiento

La reforma laboral y la crisis hacen descender el absentismo, pero crecen los trabajadores que se dispersan en su trabajo, según revela un estudio de Adecco

Aumenta el tiempo que los empleados pasan en el trabajo pero no su rendimiento
M. LANDETA Cádiz - Actualizado: Guardado en:

¿Sucumbe a la tentación de visitar Facebook en horario laboral? ¿Se queda anclado en su puesto de trabajo hasta que el jefe se marcha para que se perciba su presencia y compromiso con la empresa?; atención porque encaja en el perfil del empleado presentista.

Trabajar más horas no significa necesariamente ser más productivo y como sabemos, –por experiencia propia o ajena–, calentar asiento no es sinónimo de rendir. Es un error pensar que el crecimiento de una compañía va de la mano de la cantidad de horas que los trabajadores permanecen en su puesto de trabajo, porque echar más horas en el tajo no necesariamente implica más productividad.

Absentismo y presentismo

En los tiempos de bonanza, el principal problema de las empresas era el absentismo laboral. Sin embargo, en épocas de estrecheces, cuando llegan los reajustes en las plantillas, aparece el presentismo. Bajo este vocablo se agrupan prácticas laborales que van desde la permanencia en el puesto de trabajo más allá del horario normal (con la única intención de que se note la presencia del trabajador) hasta las pequeñas e injustificadas pérdidas de tiempo en las empresas (léase consultar redes sociales, ‘Whatsapp’, navegar por internet, pausas para el café, el almuerzo, el cigarro y escapadas furtivas para solventar incidencias personales como papeleo bancario y asuntos domésticos).

Ralentizar las tareas para emplear más tiempo es una estrategia que usa el tabajador presentista

El principal problema surge cuando el presentismo se convierte en un hábito, en una estrategia del trabajador que trata de aferrarse a su puesto aunque esté insatisfecho y ansíe cambiar de empleo. Esta situación se refleja en la III Encuesta sobre Presentismo Laboral realizada por Adecco que alerta de que en el 53% de las empresas se han detectado este tipo de prácticas entre sus trabajadores, un 13,2% más que un año atrás, cuando era del 46%.

Durante los ocho años que llevamos de crisis económica (2008-2015), se aprecia cómo hay una marcada tendencia a la generalización del presentismo en la casi totalidad de las empresa. Así, el 97% de esas empresas reconoce que sus empleados dedican tiempo de su jornada laboral a otros menesteres no vinculados con el trabajo. Pasar más tiempo en la empresa, no significa ser más productivo. Además, a la larga, provoca fatiga y aburrimiento.

Empleados desmotivados

En la provincia de Cádiz hay 171.250 demandantes de empleo, según los datos publicados por el Ministerio de Empleo. El paro en la provincia ha crecido en el último mes en 4.909 personas. Cádiz vuelve a situarse a la cabeza del desempleo ya que tres de cada diez nuevos demandantes reside en la provincia. El panorama no pinta fácil y no son pocos los asalariados que, ante la dificultad para encontrar empleo, argumentan que prefieren aguantar en su trabajo pese a no estar del todo motivados o a disgusto. Y es que el miedo a perder el empleo coarta las bajas por enfermedad y reduce el absentismo laboral. Los mayores registros de absentismo laboral en Cádiz se registraron el año 2007 con una media mensual de 11.285 partes de baja y 34 días de media de duración. A partir de entonces, con la irrupción de la crisis, este fenómeno ha caído en picado. La incertidumbre y la elevada tasa de parados provoca que pocos se arriesguen a perder el ‘curro’.

Los sindicatos ya advierten de que hay empleados que acuden al tajo enfermos y alertan de la «presión informal» que en ocasiones se ejerce desde las mutuas.

La reforma laboral

Los datos que se manejan desde Comisiones Obreras indican que siete de cada diez trabajadores cree que sus condiciones laborales han empeorado y apuntan a la crisis y la nueva reforma laboral que contempla el despido por absentismo incluso «aunque sea justificado».

Instaurar un horario flexible es uno de los métodos más eficaces para combatir este fenómeno

Los estudios demuestran que las empresas en situación de regulación de empleo se registran menos bajas entre las personas con contrato temporal que entre las que tienen contrato fijo. La Encuesta de Coyuntura Laboral que elabora el Ministerio de Trabajo muestra que la incidencia de la Incapacidad Laboral Transitoria es muy diferente según el tamaño de la empresa. En las micro empresas, el número de horas no trabajadas (por persona) a causa de una incapacidad temporal está en torno a seis horas por trimestre; esta cifra se eleva a más del doble para las aquellas de más de 250 trabajadores. El presentismo, sin embargo, es más acusado en las PYMEs que en las empresas mayores que normalmente ofrecen más posibilidades para conciliar.

El 75% de las empresas apuesta por el control frente a una minoría que indica que no toma ninguna medida concreta . Nueve de cada diez aplica controles en el horario de entrada y de salida. En segundo lugar, las empresas apuestan por restringir el uso de internet (33%) y del correo electrónico (22%). Otras medidas, aunque menos utilizadas, consisten en apagar las luces a una hora determinada y establecer una hora límite para las reuniones.

La flexibilidad

Las madres son uno de los colectivos que más valoran la conciliación. La falta de flexibilidad afecta de forma especialmente intensa al período de maternidad de las mujeres con hijos menores de dos años, como señala el 24% de los encuestados para el estudio de Adecco sobre presentismo laboral.

Aunque menos del 20% de las empresas ofrece horarios flexibles para sus empleados, cada vez son más las que van implantado planes para compatibilizar vida laboral y familiar. Empiezan a ser habituales medidas como el ajuste de entradas y salidas para poder recoger a los pequeños en el colegio, la reducción de las jornadas partidas y aparecen los cheques para guarderías o atender a los familiares dependientes. Sin embargo, las empresas españolas están más orientadas a sistemas de restricción para frenar el presentismo que a ofrecer alternativas. La flexibilidad laboral es algo que no solo mejora el rendimiento del empleado, sino que da mejores resultados a la empresa, pero la tradicional cultura empresarial española aún no es permeable a estos cambios.

En otros paises, si se amplía reiteradamente el horario de trabajo pueden pensar que se es poco competente

Como indica Daniel Estévez, un joven gaditano que actualmente trabaja en Alemania, «aquí se tiene un concepto diferente. Si un empleado se queda reiteradamente más horas de la que marca su contrato laboral, los compañeros y los supervisores pueden llegar a mirarlo con recelo. Incluso pueden llegar a considerar que ese trabajador no es eficaz porque necesita más tiempo que el resto para realizar sus tareas», asegura.

Para gestionar mejor las acciones y el tiempo, tres simples directrices que pueden ser muy útiles son: organizarse, centrarse y eliminar distracciones. Aquí, como sucede con la familia y con los hijos, importa que el tiempo sea de calidad. Pasar mucho tiempo en la empresa, nunca ha sido sinónimo de trabajar ni rendir mucho. Por ello, indican los expertos, la clave está en concienciar y educar. Hay que abandonar la cultura de la presencia y del mínimo esfuerzo sustituirla por la cultura de la eficiencia y la excelencia.

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