La presidenta de la asociación de vecinos Vientos de La Caleta, Carmen Pájaro, junto al Olivillo.
La presidenta de la asociación de vecinos Vientos de La Caleta, Carmen Pájaro, junto al Olivillo. - FRANCIS JIMENEZ
VECINOS

Los vecinos lamentan haber sido «ignorados» en el acto del Olivillo

Desde la asociación vecinal creen que tendrían que haber sido convocados tras haber tenido que convivir casi treinta años con este edificio abandonado

CÁDIZActualizado:

La presidenta de la asociación de vecinos Vientos de La Caleta del barrio de El Balón, Carmen Pájaro, ha manifestado su malestar ante lo que considera un «acto de desprecio» hacia los vecinos del barrio puesto que «en ningún momento se ha contado con la presencia de ningún representante vecinal» en el acto celebrado el pasado martes en el Olivillo. Los vecinos reclaman su participación en dicho acto después de haber estado tres décadas soportando la presencia de un edificio de tales dimensiones «totalmente abandonado» con todo lo que ello conlleva.

La responsable vecinal hace referencia al acto convocado para dar el pistoletazo de slida a las obras del futuro Centro de Transferencia Empresarial en el que se convertirá el Olivillo. Una cita celebrada en la mañana de este martes con la presencia de responsables institucionales tanto de la Junta de Andalucía, como de la Universidad de Cádiz y del Ayuntamiento, y al que no convocaron a la asociación vecinal, según lamenta su presidenta. Carmen Pájaro asegura sentirse indignada porque «los políticos vienen para salir en la foto pero ignoran a los vecinos que somos los principales interesados» asegura.

Empleo para la ciudad

Asimismo la presidenta vecinal lamenta que «se ha contratado a una empresa de fuera de Cádiz para acometer una gran obra como esta, que podría dar mucho trabajo a los gaditanos, y la empresa está contratando a personal de todos lados, no a gente de Cádiz que es lo que nos interesa a los gaditanos». En este sentido considera que las administraciones «deberían garantizar que en estas obras se contrate a personas de Cádiz para acabar con el paro en la ciudad».

Por último la representante de los vecinos espera que realmente la puesta en marcha de este Centro de Transferencia de Empresas en el edificio del Olivillo sea un revulsivo para el barrio y que «detrás de esta vayan otras iniciativas que también son necesarias para la zona» haciendo referencia a la antigua escuela náutica así como otros edificios de viviendas que, a día de hoy, se encuentran totalmente abandonados.

«El barrio se muere»

Pero las reivindicaciones de los vecinos de El Balón van mucho más allá y se extienden a la práctica totalidad de sus calles debido al «abandono» que sufren solares y edificios. Una situación que «no ayuda en nada a recuperar la economía del barrio y de sus gentes» afirma Antonia Mateo, una vecina de El Balón que lamenta ver cómo «el barrio se muere» por día que pasa.

En cuanto a la rehabilitación del Olivillo, esta vecina valora positivamente el inicio de las obras «porque a lo largo de estos casi treinta años que ha estado cerrado, aquí hemos visto de todo. Se metían personas y muchas veces nos daba miedo pasar por aquí debajo porque los ladrillos volaban» señala esta vecina. Además insiste en el elevado número de edificios y solares abandonados que existen en el barrio, muchos de ellos de titularidad pública, como es el caso del edificio ubicado en el número 2D de la calle Doctor Marañón, propiedad de Procasa. Según explica esta vecina, este edificio estaba destinado, hace años, a viviendas sociales donde residían personas sin recursos. «A algunas de estas familias les han dado un piso nuevo en Matadero, pero desde entonces esto está vacío y tapiado. Con la falta de viviendas sociales que hay en Cádiz y esto está totalmente abandonado» explica Antonia Mateo que asegura que «de este edificio salen ratas como gatos a cualquier hora del día».

Justo al lado del Olivillo hay un solar que, según denuncian los vecinos «es una auténtica escombrera. Cada vez que hay una obra echan allí los escombros y de vez en cuando los quitan». Las mismas quejas se van repitiendo en diferentes calles del barrio donde proliferan los solares, en algunos de los cuales la vegetación crece a sus anchas como consecuencia de la falta de mantenimiento. «Yo llevo toda mi vida viviendo en el barrio y te puedo asegurar que yo he conocido tiempos mejores aquí» lamenta Antonia Mateo. «Ahora el barrio está más sucio, hay menos actividad, hay ratas y cada vez quedan menos comercios». Apunta que en la calle Matías una de las aceras es intransitable debido a las vallas colocadas junto a la fachada trasera del edificio de la escuela náutica por peligro de derrumbe. «Esto perjudica especialmente a las personas mayores de la residencia geriátrica que hay en esa zona, más aún si van en silla de ruedas» explica Antonia Mateo.

Ante todo esto, los vecinos de El Balón hacen un llamamiento a las administraciones para que tengan en cuenta las potencialidades de este barrio, entre La Caleta y el Gran Teatro Falla, junto al Parque Genovés y donde se ubican la mayoría de centros educativos en la ciudad, y se convierta en una zona que genere riqueza y empleo.