PRIMER AÑO DEL PUENTE

Sin tranvía y sin carril para autobuses

La plataforma de transporte público está cerrada por obras. Las dos líneas de Comes al campus y PuertoReal solo circularon por ella un mes

La anunciada reordenación del transporte público sigue aún pendiente pese a la promesa que hizo la Junta tras la inauguración del nuevo acceso

El carril reservado para el transporte público lleva meses cerrado por obras
El carril reservado para el transporte público lleva meses cerrado por obras - ANTONIO VÁZQUEZ

La mejora del transporte público en el área metropolitana de la Bahía fue uno de los grandes retos adquiridos por la Administración regional tras la inauguración del segundo puente, el 24 de septiembre de 2015. La presencia de un carril reservado exclusivamente para el paso de autobuses y taxis albergó la posibilidad de abordar una profunda reordenación tanto de las líneas urbanas de autobús que circulan por Cádiz como de las interurbanas que conectan la capital con El Puerto y Puerto Real.

El objetivo no era otro que aprovechar el nuevo puente para ganar clientes y fortalecer el uso del autobús. Sin embargo, las promesas se han convertido en meros deseos que todavía hoy aguardan su puesta en marcha. Uno de los principales problemas se localiza en el carril reservado al transporte público. Un año después de la apertura del puente sigue cerrado. Empleados de la empresa de autobuses Comes han confirmado a LA VOZ que las dos líneas habilitadas para enlazar Cádiz con la Escuela de Ingenieros (ESI) y Puerto Real tras la apertura del nuevo puente solo circularon por esa plataforma entre noviembre y diciembre del año pasado. Los autocares volvieron a ocupar los carriles centrales del viaducto cuando se cerró de nuevo esa vía por obras.

Las críticas de los alumnos de la Escuela de Ingenieros no han cesado ante la escasez de líneas de bus

El Consorcio de Transportes de la Junta, después de negociar con Comes, puso en servicio en noviembre del año pasado las líneas M-036 y M-037 con el ánimo de mejorar las conexiones con Puerto Real y el campus universitario utilizando para ello el nuevo acceso. La llegada de estas líneas fue recibida por los estudiantes de la ESI como agua de mayo, ya que sus instalaciones están muy distantes del centro neurálgico del campus. Sin embargo, el entusiasmo se tornó en decepción el mismo día en que se estrenó el nuevo servicio de transporte. Los estudiantes comprobaron que las frecuencias eran escasas y los horarios incompatibles con sus clases. El delegado de la ESI y responsable de Alumnos del campus, Eliezer López, reconoce que la situación «sigue igual». La falta de refuerzos en época de exámenes o la ausencia de frecuencias compatibles con el horario de los estudiantes son todavía una asignatura pendiente del Consorcio. Eliezer señala que la mayoría de los alumnos de la Universidad vive en los alrededores de la Avenida y «no se ha coordinado un servicio de autobuses para satisfacer esa demanda y abrir una línea entre extramuros y el campus a través del nuevo puente». No obstante, los alumnos confían en que este curso se implanten algunas de las mejoras anunciadas.

Una flota obsoleta

Fuentes del comité de empresa de Comes van más allá en las denuncias y destacan que la apertura del puente ha mejorado el tráfico en la ciudad, sin embargo, no ha surtido efecto en la logística de los autobuses urbanos. Los representantes de los trabajadores destacan que la flota se ha quedado obsoleta y los vehículos con rampa para minusválidos no responden a las demandas de los usuarios con discapacidad.

Pero el gran fiasco de la obra lo encontramos un año después de su apertura al tráfico en la plataforma tranviaria, convertida ahora en un carril inservible para el transporte público. Cabe recordar que la implantación del tranvía por el segundo puente fue un proyecto que se llevó a cabo cuando la obra del nuevo acceso ya estaba iniciada, lo que obligó al ingeniero Javier Manterola, autor del puente, a modificar el proyecto original sobre la marcha.

La obra del nuevo acceso a Cádiz se adjudicó a finales de 2006 a Dragados y su construcción arrancó en la primavera de 2007. El diseño del ingeniero Javier Manterola no contaba inicialmente con el paso de un tranvía por el tablero del puente, sin embargo, la ministra Magdalena Álvarez obligó a modificar el proyecto con el fin de prepararlo para albergar una plataforma tranviaria. La idea fue planteada meses antes por la Consejería de Obras Públicas de la Junta, entonces dirigida por Concepción Gutiérrez. Tanto el Ministerio de Fomento como la propia Junta, ambos en manos del PSOE, coincidieron en señalar que era el mejor momento para ejecutar la obra aprovechando la construcción del nuevo puente. De esta forma, el Gobierno central y el regional firmaron en febrero de 2008 un protocolo de actuación para incluir en el puente la infraestructura necesaria para albergar un tren-metropolitano o tranvía.

La decisión obligó al autor del proyecto a replantear el tablero del puente para reservar un arcén de nueve metros en el lado derecho, es decir, en el sentido Puerto Real-Cádiz. La incorporación del tranvía ha dejado dos carriles para el tráfico en cada sentido, en lugar de los tres previstos al principio. Este acuerdo establecía un reparto de tareas y de financiación. La Junta aceptó pagar la redacción del proyecto así como las obras, además del mantenimiento y conservación de las líneas del tranvía, por el contrario, Fomento se encargaba de sacar a concurso la obra y sumarla al coste general del puente. En el verano de 2011 se acordó finalmente adjudicar la obra de la plataforma tranviaria sobre el puente, pero hubo cambios conforme a lo pactado en 2008. Ahora Fomento se encargaría de su pago, mientras que la Junta asumiría el coste del dragado de la canal de navegación que necesita el nuevo puente. La obra se adjudicó por 29 millones de euros a Dragados, la empresa constructora del puente.

Sin acuerdo

La Junta aclaró en su momento a LA VOZ que esa inversión fue para abrir el espacio de la plataforma, pero nunca para instalar los railes y la catenaria. En cualquier caso, el puente se inauguró sin tranvía y con el carril reservado al transporte público cerrado. La Junta no ha tirado la toalla a la hora de habilitar un tranvía por el nuevo acceso. El delegado del Gobierno de la Junta en Cádiz, Fernando López Gil, destacó el pasado febrero que el Gobierno regional había iniciado los estudios técnicos para extender el tranvía al segundo puente con la apertura de la línea Cádiz-Puerto Real.

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