Vista del nudo en el que está pendiente una remodelación desde 2008.
Vista del nudo en el que está pendiente una remodelación desde 2008. - FRANCIS JIMÉNEZ
URBANISMO

La plaza de Sevilla resucita gracias a una propuesta de Fomento

ADIF, responsable del suelo que circunda la estación ferroviaria, espera que el Ayuntamiento acepte recibir terrenos como pago y hacerse cargo de las obras

CádizActualizado:

Al fin hay algo parecido a una luz verde, color de la esperanza, en el futuro de la reurbanización de la plaza de Sevilla. El entronque de la carretera industrial (ya conectada con el nuevo puente sobre la Bahía), la Cuesta de las Calesas, el puerto de Cádiz y el acceso principal al casco antiguo estaba llamado, por ubicación estratégica, a ser el nudo capital de comunicaciones en la ciudad. Era el lugar en el que debían confluir viajeros de trenes, autobuses y cruceros o catamarán, así como usuarios de transporte público urbano y de vehículos particulares. Sin embargo, las obras que permitan crear ese gran recibidor se han atascado durante casi diez años.

En la tarde de este martes, un comunicado de la administradora de infraestructuras ferroviarias ADIF (dependiente del Ministerio de Fomento) soltó una inesperada fumata blanca. Cuando la mayoría de los ciudadanos había dado por imposible cualquier acuerdo y más aún las obras, el entendimiento puede estar cerca.

El Ayuntamiento de Cádiz está negociando la próxima firma de un convenio urbanístico de gestión dentro del convenio de colaboración suscrito nada menos en 2008. Aquel maltratado y paralizado documento destinado a «la gestión y reordenación de la estación de Cádiz y su área de influencia» no pasó del papel a las obras durante nueve años. Este convenio de colaboración, conocido por Plan Plaza de Sevilla, fue suscrito el 20 de febrero de 2008 entre la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Cádiz y ADIF, con una serie de actuaciones que suponían una inversión conjunta superior a los 32 millones de euros.

El texto del citado convenio, firmado en un momento de gran efervescencia del mercado inmobiliario, muy alejado de la recesión vivida entre 2008 y 2014, contemplaba la financiación de una serie de actuaciones de urbanización mediante la venta de parcelas desafectadas de la explotación ferroviaria, propiedad de ADIF. Mediante el convenio de 2008, ADIF adquirió la obligación de llevar a cabo una serie de actuaciones con cargo a los recursos económicos que generasen la venta de las dos parcelas lucrativas que resultaron del proceso reparcelatorio de ese ámbito: una destinada a gasolinera, que ya fue vendida mediante la correspondiente subasta, y por la que se obtuvieron 0,73 millones de euros, y otra, de uso terciario, la cual se ha licitado en varias ocasiones durante los últimos años, quedando desiertas todas las subastas planteadas ante la falta de interés del sector por este producto inmobiliario, dada su alta edificabilidad y el tipo de uso previsto en el PGOU (comercial y oficinas).

Entre las actuaciones pendientes que deben sufragarse con cargo a los ingresos que se obtengan por la venta de la parcela de uso terciario se encuentran, fundamentalmente, las obras de urbanización correspondientes a la ampliación de la avenida de Astilleros (carretera industrial) y a la construcción del denominado Parque Muralla.

ADIF tenía la solución hace un año

ADIF afirma que «advirtió hace más de un año en el seno de una de las reuniones de la subcomisión técnica de seguimiento del Plan Plaza de Sevilla (formada por representantes de las tres administraciones firmantes del convenio vigente) del bloqueo que el texto del convenio de colaboración de 2008 suponía para el desarrollo de las actuaciones pendientes de urbanización, tan importantes para la imagen de la ciudad, que han avanzado en los últimos años a un ritmo muy lento».

Los representantes de ADIF afirmaron entonces que era constatable que el modelo de financiación previsto en el convenio aún vigente no ha funcionado. Los precios, las previsiones, de 2008 se convirtieron en ciencia ficción apenas 24 meses después. La venta de la parcela de uso terciario se volvió imposible a pesar de que se sacó a subasta pública en cuatro ocasiones. A la vista de los presupuestos de las obras proyectadas y de la imposibilidad de generar recursos económicos con la venta de la parcela de uso terciario. El convenio de 2008 era inviable. Por tanto, nunca comenzó la urbanización de la avenida de Astilleros y a la construcción del Parque Muralla.

A partir de ese momento la entidad dependiente del Ministerio de Fomento lanzó una propuesta, que fue bien recibida por los representantes del resto de los organismos de la subcomisión técnica, consistente en abonar al Ayuntamiento en especie el coste de la operación y que el Consistorio gaditano realizase las obras. Mediante este nuevo sistema, el Ayuntamiento asume la ejecución de las obras de urbanización y ADIF su coste mediante el pago en especie entregando la parcela de uso terciario. A partir de ese momento, el Ayuntamiento ha venido estudiando la propuesta de ADIF que se podría materializar con la firma de un convenio urbanístico de gestión entre ambos organismos.

Con este hipotético acuerdo, que debe materializarse y concretarse en el convenio urbanístico de gestión propuesto, se podría desbloquear una situación de desarrollo urbanístico clave para la ciudad de Cádiz, además de satisfacer el interés general que comporta el traslado junto a la estación de las dependencias policiales de Cádiz al tiempo que se posibilita la ejecución de las citadas obras de urbanización pendientes, que redundarán en beneficio de la ciudad, del puerto y de la propia estación mejorando notablemente sus accesos.