INDUSTRIA NAVAL

Navantia entrega la obra a Iberdrola con la mirada puesta en un nuevo contrato

El astillero de PuertoReal celebra este lunes un acto simbólico mediante el cual da por finalizada la plataforma que ha fabricado para el complejo eólico-marino Wikinger

Navantia entrega la obra a Iberdrola con la mirada puesta en un nuevo contrato

El astillero de Puerto Real entregará este lunes 8 de agosto a Iberdrola la plataforma que ha construido para el parque eólico-marino que desarrolla en aguas alemanas del mar Báltico y que entrará en funcionamiento el próximo año. Se trata del parque Wikinger. Iberdrola adjudicó a Navantia en el verano de 2014 la construcción de la estructura que albergará el centro de transformación eléctrica del citado complejo, además de la ‘jacket’ que la soportará. Esta obra se ha desarrollado en los dos últimos años en las instalaciones de Puerto Real. Igualmente, el astillero gallego de Fene se ha encargado de la construcción de 29 de las 70 estructuras donde irán anclados los molinos eólicos. La inversión de este contrato ha sido de 160 millones de euros y ha servido a Navantia para meter la cabeza en el negocio offshore. La fabricación de la subestación eléctrica ha permitido más de 600.000 horas de trabajo directo en la planta gaditana, lo que se ha traducido en una ocupación media de 250 personas, con puntas de 500.

Hace dos semanas se cumplió con éxito en la factoría puertorrealeña la maniobra de embarque de la ‘jacket’ y este lunes, tras la ceremonia de entrega, saldrá en barco también hacia el mar Báltico la plataforma.

Con el proyecto del parque eólico marino de Wikinger, que producirá alrededor de 350 kilovatios procedentes de 70 aerogeneradores, se evitará la emisión a la atmósfera de alrededor de 600.000 toneladas de dióxido de carbono al año. Los 350 kilovatios de energía limpia producidos en aguas del mar Báltico producirán la suficiente energía limpia como para cubrir las necesidades eléctricas de casi 350.000 hogares en Alemania. La subestación que se ha construido en Puerto Real es el alma del parque eólico de Wikinger. Su función será recibir la corriente de los aerogeneradores que se instalarán alrededor de esta plataforma y enviar la energía hacia tierra. 

El contrato con Iberdrola ha abierto una nueva puerta en la diversificación del negocio de Navantia De hecho, en junio de 2015 logró su segundo contrato. En esta ocasión fue la empresa Hywind Scotland, filial de la noruega Statoil, la que encargó a los astilleros públicos españoles la construcción de cinco superestructuras flotantes, diseñadas para sujetar los aerogeneradores. Este contrato cobra especial importancia, ya que se trata de un proyecto pionero. Es decir, la noruega Statoil desarrolla en aguas de Escocia un parque eólico-marino flotante. La infraestructura que ha solicitado Statoil se fabrica en estos momentos en la planta gallega de Fene.

Iberdrola trabaja ahora en la puesta en marcha del complejo eólico-marino ‘East Anglia One’, en el Mar del Norte. Navantia presentó en 2015 su oferta para optar a alguno de los contratos de obra que están en juego. Esta previsto que Iberdrola adjudique el contrato antes de que acabe 2016, ya que el nuevo complejo empezará funcionar en 2019. Iberdrola desarrolla este proyecto al 50% con la compañía sueca Vattenfall. El complejo eólico-marino de ‘East Anglia One’ supondrá la instalación de un total de 240 aerogeneradores de última generación en un área de 300 kilómetros cuadrados. Además, implica la puesta en marcha de cinco subestaciones, que recogerán y distribuirán la energía de los citados aerogeneradores.

Un complejo que ha necesitado una inversión de 1.400 millones de euros

El nuevo parque eólico-marino en el que participa Iberdrola ha necesitado de una inversión cercana a los 1.400 millones de euros y se ubica a unos 75 kilómetros de distancia de la costa alemana, donde la profundidad oscila entre 37 y 43 metros.

Los 350 megavatios (MW) del complejo Wikinger producirán, cuando entren en operación a mediados de 2017, suficiente energía como para cubrir las necesidades eléctricas de más de 350.000 hogares alemanes. El parque, ubicado frente a la isla alemana de Rugen, ocupa un área de unos 34 kilómetros cuadrados, en los que se han instalado 70 aerogeneradores de cinco megavatios de la empresa Adwen, joint venture formada por Gamesa y la francesa Areva. Adwen ha fabricado las palas en su factoría en Stade (Alemania) y el montaje de los rotores y nacelles en las instalaciones de Bremerhaven (Alemania). Según Iberdrola, toda la base de operaciones del parque se hizo desde la terminal ‘Offshore Sur’ del puerto alemán de Sassnitz, en donde se habilitó un espacio de 100.000 metros cuadrados para realizar los trabajos. La estructura que se entrega este lunes en PuertoReal pesa 8.500 toneladas, más que la Torre Eiffel y la estatua de la Libertad juntas. Iberdrola y Navantia firmaron a finales de 2014 un acuerdo, valorado en 160 millones de euros, mediante el cual se acordó que la constructora naval fuera la encargada de desarrollar varios trabajos dentro del proyecto de Wikinger, desde sus instalaciones de Puerto Real y Fene (A Coruña).

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