Cinco de los bares más extravagantes del mundo

De copas en una piscina de bolas o acariciando erizos

Actualizado:12345
  1. Copas en una piscina de bolas

    Qué mejor que sentirse como un niño y disfrutar entre amigos de una piscina de bolas en un bar de copas. El Ball Pool Bar Dive, en la ciudad japonesa de Osaka, ha sustituido las mesas por un espacio con 20.000 bolas de plástico de colores como las que hay en los parques infantiles. Eso sí, aquí las bebidas no son únicamente refrescos o zumos de fruta, las bebidas alcohólicas son las protagonistas de la carta.

  2. Bar con música en vivo en una barbería

    La barbería Abner Browns, en Dublín, es uno de esos lugares donde al menos hay que ir para hacerse una foto. Este lugar se reconvirtió hace unos tres años cuando su dueño decidió reinventar el local como barbería con bar y música en vivo. Partiendo de una decoración clásica, con un antiguo sofá de cuero, carteles musicales y algunas guitarras, el lugar se ha convertido en uno de los más curiosos de Dublín donde cortarse el pelo a la vez que se escucha buena música.

  3. Restaurante para introvertidos

    Si eres de los que no te gusta que te vean comer o simplemente no quieres que te den conversación cuando acudes solo a un restaurante entonces Ichiran Ramen es lo que estás buscando. Eso sí, esta cadena solo está por ahora en Japón.

    Manabu Yoshitomi, el fundador, se le ocurrió este concepto de restaurantes cuando estaba estudiando después de ver a sus amigas tratando de cubrirse la boca al comer lo que inspiró al joven para abrir un restaurante que ofrecía casi total privacidad en lugar de la interacción humana.

  4. El café para amantes de los huskys

    Los amantes de los perros de raza husky tienen su local perfecto en Bangkok. True Love Café es una cafetería donde comer cocina tailandesa o disfrutar de un refresco en compañía de una decena de esta raza de perros esquimales.

    True Love Café abrió en 2013, cuando un criador de estos perros decidió convertir su granja en un lugar donde las personas pudieran interactuar y aprender más sobre esta raza canina. El lugar se convirtió instantáneamente en un éxito entre los turistas, y hoy es una de las atracciones más populares de Bangkok.

  5. Compartir café con un erizo

    Erizos en el Harry de Toklo
    Erizos en el Harry de Toklo

    En los últimos años han proliferado por todo el mundo las cafeterías en las que se puede tomar un agradable café mientras se acaricia a un gato. A las cafetería de mininos les surgió hace un año un competidor. Tokio se convertía en la primera ciudad en abrir un café con erizos como animales de compañía.

    Situado en el distrito de Roppongi, el café se llama «Harry» y por unos 8 euros se puede compartir, durante una hora, un café con alguno de entre los 20 o 30 de estos «adorables» y espinosos animales.