El 40% de la población mundial sufre obesidad - Archivo

En busca del mejor ‘traje a medida’ contra la obesidad

Tras el verano si uno quiere realmente bajar de peso debe ponerse en manos de un profesional médico experto en Endocrinología y Nutrición que diseñe una estrategia personalizada

MadridActualizado:

Para muchos las vacaciones de verano son el momento para hacer ese viaje soñado que no podemos hacer durante el año, recorrer ciudades o perderse por los rincones más insospechados… Pero para muchos otros, el verano es sinónimo de tumbona o toalla, da igual en la playa que en la piscina, vuelta y vuelta sin hacer nada.

Además, el buen tiempo invita a comer fuera, llevar una dieta más descontrolada, ingerir más alcohol… Y luego en septiembre llegan los sustos por los kilos de más. Hace tiempo que quedó atrás la creencia de que estar gordito era sinónimo de buena salud y el sobrepeso y la obesidad se han convertido en un problema cada vez más acuciante cuyos números no dejan lugar a dudas. Según la Sociedad Española de Cardiología (SEC), uno de cada cinco españoles (21,6%) tiene sobrepeso y casi el 40 por ciento de la población presenta exceso de peso.

No todo el mundo engorda igual, ni con el mismo tipo de grasa y con las mismas repercusiones metabólicas», apunta esta experta

Una epidemia a todas luces digna de cualquier enfermedad infecciosa aunque, como reconoce la Dra. Clotilde Vázquez, jefa del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid, en realidad lo que ha constituido una invasión casi viral es el sedentarismo, los cambios en el estilo de vida, en la alimentación, etc. «La comida rápida, la desregulación de los momentos para comer, eso sí que nos ha invadido arrasando con nuestros hábitos de vida anteriores, y el problema de todo esto es que cada organismo biológico responde de forma distinta. No todo el mundo engorda igual, ni con el mismo tipo de grasa y con las mismas repercusiones metabólicas», apunta esta experta.

Las consultas suelen llegar tras uno o varios intentos por perder peso que se vuelven en contra y tras los que incluso se acaba pesando más que antes.

Por ello, ahora que tras las vacaciones proliferan las dietas milagro y los tratamientos exprés para bajar el peso ganado en verano, esta experta lo tiene claro: hay que dejarse de fórmulas mágicas y, mucho menos, únicas para todos. De hecho, en ocasiones a las consultas suelen llegar tras uno o varios intentos por perder peso que se vuelven en contra y tras los que incluso se acaba pesando más que antes.

Clasificar bien la obesidad de cada paciente para poder curarla

Según explica la Dra. Vázquez, si uno quiere realmente bajar de peso y que dicha pérdida perdure en el tiempo debe ponerse en manos de un profesional médico experto en Endocrinología y Nutrición que diseñe una estrategia personalizada en función de sus características metabólicas. Como si fueran sastres, la idea es hacerle un ‘traje a medida’ a esos kilos de más para que desaparezcan. «Realizamos estudios de todo tipo (hormonales, bioquímicos, calorimétricos, cuestionarios nutricionales y sobre el estilo de vida, etc.) para comprender qué mecanismos han llevado al organismo a acumular grasa de forma excesiva. Solo así podemos clasificar de verdad la obesidad y dirigir nuestras actuaciones a curarla, en lugar de dar una dieta o recomendar generalidades sobre el ejercicio», señala esta especialista.

Se realizan estudios de todo tipo (hormonales, bioquímicos, calorimétricos, cuestionarios nutricionales y sobre el estilo de vida, etc.)

Así, se determina en qué momento se ha producido el almacenaje de grasa y cuáles son los mecanismos subyacentes del problema porque, en ocasiones, a la enfermedad metabólica también hay que añadir causas psicológicas que favorecen dicha acumulación. Y una vez determinado, proponer unos objetivos y tratamientos que pueden ser también farmacológicos. Aunque en muchos casos, precisa, la solución no pasa por hacer grandes sacrificios como no comer, sino aprender a hacerlo.

Si no comemos suficiente ponemos en marcha mecanismos de ahorro de nuestro organismo, que nos conducirán a almacenar más en cuanto se pueda

«Las dietas no son mejores por hacernos pasar hambre». De hecho, si no comemos suficiente ponemos en marcha mecanismos de ahorro de nuestro organismo, que nos conducirán a almacenar más en cuanto se pueda. Ni tampoco por restringir ningún principio inmediato vamos a ser más efectivos. La famosa prohibición de los hidratos conduce con frecuencia a pérdida de masa muscular y un rebote adiposo. Y, eso sí, mucha actividad física. «No tiene por qué ser deporte extremo ni debe ser extenuante, basta con hacer ejercicios aeróbicos, y de nuevo personalizados, adaptados, y así nuestro metabolismo aprovechará mejor los beneficios nutricionales de lo que comamos», ha defendido