Antonio ha recibido la visita del alcalde de Utrera para comunicarle que podrá seguir cuidando el parque
Antonio ha recibido la visita del alcalde de Utrera para comunicarle que podrá seguir cuidando el parque - Jaime Capote
Sociedad

Antonio Pozo, el utrerano que cuidaba un parque en un lugar abandonado

El Ayuntamiento de Utrera va a urbanizar la zona, pero le ha prometido dejarle una parcela para que siga con su labor

UtreraActualizado:

Desde hace 15 años, el utrerano Antonio Pozo cuidaba con todo el amor del mundo un pequeño parque y un huerto que él mismo había construido con sus propias manos en una zona abandonada de la barriada del Carmen de Utrera, muy cerca de las vías del tren y el antiguo depósito de agua que servía como abastecimiento a las locomotoras. Su labor era muy apreciada por la barriada, habiendo plantado y cuidado incluso los árboles que allí se encuentran, pero hace pocos días el Ayuntamiento de Utrera llevó a cabo una actuación para reurbanizar la zona y Antonio se quedó sin huerto, sin parque y sin el trabajo que había mimado durante tantos años.

La tristeza ha durado sólo unos pocos días, porque el alcalde de Utrera, José María Villalobos, una vez que conocía la historia, le ha prometido que en el nuevo espacio que quedará tras la obra, Antonio contará con una pequeña parcela para seguir cultivando patatas y hortalizas, por lo que continuará siendo el guardián de este espacio público utrerano, que en los próximos meses se va a transformar de manera radical, pero que va a seguir contando con la presencia de Antonio, que vive muy cerca de este pequeño parque.

«Entiendo que había que hacer las obras para arreglar esto, pero el alcalde ha venido a verme y me ha prometido que cuando termine el proyecto podré seguir teniendo mi pequeño huerto para cuidarlo junto a los vecinos», ha explicado Antonio, un utrerano jubilado de 78 años, muy vinculado al cultivo del campo desde una edad muy temprana y cuya tarea ha sido muy valorada por los vecinos de la barriada en los últimos años.

Desde hace 15 años Antonio cuidaba con mimo un rincón degradado y olvidado en Utrera

Con su esfuerzo Antonio transformó una zona degradada y olvidada en un lugar agradable, donde plantó todo tipo de especies y hortalizas, llegando como él mismo afirma a «regar los árboles con el agua de mi casa por lo que esto me costaba incluso el dinero, pero siempre he estado acostumbrado a trabajar la tierra y esto me servía como distracción».

La solución que le ha ofrecido el Ayuntamiento de Utrera -en coordinación con la empresa que se ha hecho cargo de la actuación urbanística en la zona-, le ha sorprendido a este entrañable utrerano que recibía la llamada y la visita del alcalde con el objetivo de que pudiera seguir con una afición que se ha convertido en los últimos años en una parte muy importante de su vida. A algunos utreranos y por supuesto a vecinos de la barriada se les había roto el corazón al conocer la historia de Antonio, y como en unas pocas horas se había ido al traste la labor social que había protagonizado durante tantos años al frente de este espacio olvidado.

El consistorio utrerano va a acometer en la zona una actuación que fuentes municipales han calificado como «una reivindicación histórica de los vecinos de la zona, con el objetivo de tratar en poner en valor este espacio que estaba bastante desordenado urbanísticamente y que en cierta manera sirva de nexo de unión entre las dos partes en las que está dividida la barriada, pero que va a permitir dejar un hueco para que Antonio siga desarrollando la labor tan bonita que ha protagonizado en los últimos años».

Jornaleros

Utrera es una población históricamente vinculada al mundo de la agricultura, donde generaciones y generaciones de jornaleros han adquirido un conocimiento muy especial de los secretos propios de numerosos tipos de cultivos. Utreranos que han trabajado duro de sol a sol para sacar adelante a sus familias desafiando todas las dificultades, en muchas ocasiones por un mísero salario e incluso en otras sólo por un plato de comida. Utreranos como Antonio, que cuando llegan a su edad de jubilación necesitan seguir conectados de alguna manera con la tierra que lo ha sido todo en sus vidas -al igual que ocurre con decenas de ciudadanos que gestionan sus huertos sociales en el parque del V Centenario-. En definitiva, una historia en la que la administración local ha tenido la sensibilidad suficiente para que en un futuro Antonio, cuando terminen las obras, pueda seguir siendo el guardián del parque de la barriada de El Carmen.