Una de las tumbas de
Una de las tumbas de - C. G.
ARAHAL

Patrimonio da el visto bueno al proyecto de restauración del yacimiento más antiguo de Arahal

Se trabajará sobre las tumbas y el horno descubiertos a raíz de unas obras llevadas a cabo en el año 2007 en el barrio de La Palmaera

ArahalActualizado:

En 2007 se localizó, gracias a las obras de urbanización del barrio de La Palmera, un yacimiento que sitúa los orígenes de Arahal en el siglo II después de Cristo.

Se trata de un primer asentamiento paleocristiano que aprovechó esa confluencia de caminos de la zona. La Comisión de Patrimonio de la Junta de Andalucía ha emitido un informe favorable en el que aprueba el estudio de detalle, un paso más para convertir este espacio en lugar de visitas para los ciudadanos y los visitantes.

El concejal de Urbanismo, José Antonio Cabrera, detalló que, en principio, tienen previsto iniciar las obras antes de que acabe el año «pero hay que aprobar el proyecto y licitarlas por lo que lo mismo empiezan ya en 2019». El presupuesto no está aún determinado porque quedan por llegar los informes de las compañías de suministro, tanto Endesa como CIAR Plan Consorcio de Écija.

El proyecto incluye la recuperación de toda la plaza, eliminando también los aparcamientos, para que las tumbas y el horno que forman parte del yacimiento se puedan visitar. En el estudio de detalle aprobado aparece incluso la instalación de un ascensor para las personas con movilidad reducida, tal como marca la ley urbanística.

El proyecto de restauración y el estudio de detalle lo ha realizado una empresa de Arahal, VAO Arquitectos. Miguel Ángel Jiménez, uno de sus responsables junto con Sandra Orozco, explica que la proposición sobre cómo debe quedar la zona incluye «un núcleo de comunicaciones, escaleras y ascensor, y en la mitad, una loza de cimentación, donde se ha creado un espacio público para que la gente pueda ver desde distintas alturas y puntos varias tumbas y un horno».

También en la zona habrá un espacio para la cartelería y explicaciones sobre el antiguo yacimiento, restos de una basílica paleocristiana (siglos II y III d.C.).

Las excavaciones realizadas en 2007, bajo la supervisión del arqueólogo Gilberto Rodríguez, descubren un asentamiento que marca los orígenes más antiguos de la localidad. La zona, entienden los expertos, era un punto de encuentro de rutas que iban a Carmona, Sevilla y Écija. Aparecen no sólo los restos de la basílica paleocristiana, sino 88 enterramientos, de los que 5 aún permanecen en el solar.

En las tumbas se encuentran incluso los restos óseos y otros bienes, entre los que figuran objetos de procedencia visigoda (siglo VI). Los enterramientos no disponen de joyas o ajuares (típicos de la época romana) y dentro de las lápidas aparecen inscripciones y modelados con dibujos, como peces y odas de agua, símbolos del cristianismo primitivo.

Los enterramientos aparecen junto a una basílica de la que sólo se conserva la cimentación, base del muro y ábside. Construcción situada bajo la calle Carmona y en el mismo eje que la actual parroquia Santa María Magdalena, un dato bastante curioso para los expertos en arqueología que han analizado los restos.

Parte del horno donde se cocían las cerámicas
Parte del horno donde se cocían las cerámicas - C. G.

La fase más antigua encontrada data de una época imperial (final del imperio romano, siglo II después de Cristo). Hay dos hornos en los que se cocían cerámicas, pero sólo uno se conserva (3,46 metros de diámetro), el otro ha sido desmontado porque coincidía con la rampa del acceso al garaje de la barriada contigua.

El proyecto recoge dos zonas con diferentes alturas y, por tanto, distintas épocas, en las que se encuentra el horno y las tumbas. Pero también, VAO Arquitectos ha tenido en cuenta la puerta de la antigua fábrica de aceitunas La Palmera, último vestigio de una construcción industrial que forma parte de la historia más reciente de la localidad.

«No queríamos dejar pasar por alto esa parte de la historia de Arahal como es la portada antigua de la fábrica», dice Miguel Ángel. El punto de entrada principal de la zona será esa puerta, con una iluminación especial. Con más de veinte siglos de diferencia han conseguido «integrar todos los elementos a proteger en el proyecto y darle la importancia que merecen».