Un policía escuchaba atentamente a Theresa May durante su comparecencia - AFP

Atentados en LondresMay dice «basta» a la tolerancia con el extremismo islámico

Anuncia un nuevo plan antiterrorista, penas más duras y medidas contra el yihadismo en internet

CORRESPONSAL EN LONDRESActualizado:

A las once menos cuarto de la mañana del domingo, Theresa May ha comparecido en el atril callejero de Downing Street, que se emplea en las ocasiones solemnes. Concluida la reunión del gabinete Cobra de emergencias, la primera ministra se ha dirigido al país. Pero no ha sido ya la repetida declaración ritual de lamento, condena y solidaridad con las víctimas. «Es tiempo de decir que suficiente es suficiente», afirmó enfática la primera ministra, que reconoció que tras tres ataques yihadistas en dos meses en suelo británico «las cosas ya no son como eran y deben cambiar».

Ha ratificado que las elecciones se seguirán celebrando en su fecha, el próximo jueves, y ha anunciado que la campaña electoral se reanudará mañana mismo, para no permitir que los islamistas perviertan la democracia británica y sus valores.

May ha sido el primer político relevante británico que desde que se produjo el ataque del Borough Market y el Puente de Londres ha dejado de referirse genéricamente al «terrorismo», para asumir directamente que se trata de ataques islamistas. «Los tres atentados no están conectados entre sí, pero los une la ideología islamista, que predica un odio sectario y ataca a nuestros valores». La premier explicó también que «hay una radicalización online y se copian unos a otros».

Plan contra el terrorismo islámico

Propuso un plan de cuatro puntos para combatir la crecida del terrorismo islámico en el Reino Unido, que no había sufrido ningún atentado de este tipo desde mayo de 2013, y ahora, desde el pasado 22 de marzo, suma ya tres, dos de ellos en plena campaña electoral. Son estos:

1.-Erradicar la ideología radical islámica, «a la que no se puede derrotar solo con medidas policiales», y que es «una perversión del Islam y la verdad». May asume que no se ganará esta batalla mientras «no se aleje a las mentes de esos valores» extremistas.

2.-Buscar un gran acuerdo internacional para atajar la tolerancia que impera en las plataformas de internet a la hora de dar cobijo al yihadismo (hasta ahora, los gigantes estadounidenses del sector, como Google y Facebook, se inhiben o actúan con gran parsimonia a la hora de evitar que se divulgue en sus soportes ideología radical islámica, facilitan las comunicaciones de los terroristas y hasta alojan vídeos donde se explica cómo se fabrica una bomba).

3.-Atacar el radicalismo islámico y su apología en el Reino Unido. «Hay muchísima tolerancia con el extremismo en este país», lamentó la primera ministra. Y afirma que habrá que abordarlo «con conversaciones difíciles y embarazosas». «Debemos controlar ese extremismo, unir a la gente en los valores del Reino Unido» y acabar con los guetos de algunas comunidades.

4.-Una nueva estrategia antiterrorista, «porque con una amenaza cambiante necesitamos revisarla y dar a la policía todo lo que necesita». May anuncia también sentencias más duras para todo lo relacionado con el yihadismo. «Esto debe cambiar, hay que atajar el extremismo».

La primera ministra acabó diciendo que «debemos unirnos y derrotar juntos a los enemigos». Su discurso viene a reconocer una verdad incómoda: a día de hoy en muchas mezquitas británicas se siguen predicando ideas que están muy lejos de los valores de las sociedades occidentales y a veces son incluso antagónicas. Además, existen incluso tribunales paralelos de justicia islámica, las llamadas cortes de la «sharia», que el Consejo Musulmán Británico defiende abiertamente, por ejemplo, en el documento que acaba de publicar con recomendaciones para orientar el voto en las próximas elecciones. Todos esos abusos han sido más o menos tolerados en nombre del multiculturalismo.

La primera ministra destacó la rápida actuación de la policía, que en solo ocho minutos desde que recibió el aviso «disparó y mató a los tres terroristas». Confirmó lo ya sabido, que hay ciudadanos muertos y 36 heridos, 21 de ellos en estado crítico, ha informado el comisario Mark Rowley. Elogió la bravura de la policía, los servicios sanitarios y «del público que defendió a otras personas y a ellos mismos de los atacantes».