Varios niños de acogida juegan en el patio de la residencia Vallehermoso de Madrid
Varios niños de acogida juegan en el patio de la residencia Vallehermoso de Madrid - Ángel de Antonio

«La primera vez que saqué a un niño al parque sólo quería que mirase cómo montaba en el columpio»

Andrea Santos, voluntaria en la Fundación Amigos para Siempre, realiza una labor de acompañamiento a niños de centros de acogida

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Andrea Santos, estudiante de la Universidad Carlos III, confiesa que la primera vez que, como voluntaria de un centro de menores tutelados de la Comunidad de Madrid, sacó a un niño al parque para que pudiera divertirse un rato «solo me pidió una cosa: que le mirase. Que viera cómo se montaba en los columpios. Era su gran necesidad. Y eso hice. Se sintió feliz y yo más por poder hacerlo y verle disfrutar. Me di cuenta de la gran carencia emocional que tienen estos pequeños que viven apartados de sus familias. Aquella experiencia me marcó mucho», confiesa.

Esta joven forma parte del proyecto de voluntariado «Amigos para siempre», promovido por la Fundación Soñar Despierto. Se trata de una iniciativa impulsada por 400 alumnos de varias universidades madrileñas para dar apoyo a la educación (académica y en valores) de niños de entre 0 y 18 años que viven en centros de acogida y que han sido separados de sus padres por diversos motivos (malos tratos, prisión, adicciones, abandono…).

Varias voluntarias juegan con los niños tutelados en el patio de la residencia Vallehermoso
Varias voluntarias juegan con los niños tutelados en el patio de la residencia Vallehermoso - A. de Antonio

Los voluntarios destinan una tarde a la semana para prestar un refuerzo académico a los menores, así como para realizar con ellos diferentes actividades de ocio y entretenimiento. «Yo trabajo por las mañanas —apunta Andrea Santos— y, por las tardes, me dedico a organizar actividades para que disfruten el fin de semana. Me aporta mucho porque son muy agradecidos. Cuando regreso a casa en el autobús me llena de satisfacción recordar que lo han pasado bien y recibir todos esos detalles de gratitud que tienen conmigo. Nos esperan con emoción para ir al parque y jugar. Hay niños de dos años a doce. No nos importa dedicar el tiempo a esta labor porque la consideramos muy importante para la vida de estos menores. Es una actividad que te atrapa».

Asegura que cuando los voluntarios salen del centro de acogida Residencial Infantil Vallehermoso, lo hacen pensando mucho en los niños, «al final les coges muchísimo cariño —puntualiza Santos—. En vez de planear actividades con sobrinos o primos, estamos constantemente planificando actividades con los niños de "Soñar Despierto". En definitiva, ellos entran a formar parte de tu vida y tú de la suya, nos convertimos en sus referentes para que puedan llevar una vida lo más normalizada que puedan. En principio no conocemos la historia personal ni el drama familiar que ha causado que el pequeño esté en un centro de acogida. La verdad es que no he visto niños tristes, se adaptan bien a sus propias circunstancias. Les cubrimos ese bache afectivo que tanto les falta».

Más de 30 centros de España

La labor de voluntariado también incluye apoyo escolar
La labor de voluntariado también incluye apoyo escolar

«Soñar Despierto» es una fundación que nació en México y llegó a España en 2007. «Al principio —asegura Zaza Ceballos, voluntaria de esta organización— se dedicaba a hacer fiestas de Navidad para niños de acogida, pero desde la organización se dieron cuenta de que había muchas necesidades más y centros que atender. Hoy esta fundación colabora con 30 centros de Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla. El objetivo es atender a esta infancia, y lo hacemos centrándonos en, por un lado, dar apoyo escolar a través de la red de voluntarios que vienen a las residencias para ayudarles con los deberes o asignaturas, y en dotarles de tiempo de ocio compartido».

El proyecto “Amigos para siempre” ha resultado recientemente ganador de los VI Premios al Voluntariado Universitario de la Fundación Mutua Madrileña. Desde que se pusiera en marcha hace 14 años se han beneficiado de él 1.200 niños que encuentran en los voluntarios un referente para seguir creciendo.

Desde Fundación Mutua Madrileña aseguran que el número de proyectos de voluntariado puestos en marcha por las universidades españolas ha crecido un 30% durante el pasado curso escolar 17/18. En total, se llevaron a cabo 1.957 iniciativas solidarias en las que colaboraron cerca de 20.000 alumnos de centros de todo el país. Añaden que el 77% de las universidades contó el pasado curso con más de un centenar de alumnos que participaron en algún tipo de voluntariado, frente al 72,5% del año anterior, un aumento de la participación que viene produciéndose desde años anteriores. Estas conclusiones se desprenden del VI Estudio sobre Voluntariado Universitario elaborado por la Fundación Mutua Madrileña.

El estudio también refleja un creciente interés de los jóvenes universitarios por el desarrollo de proyectos de voluntariado en España. Durante el pasado curso, el 79% de estas actividades se realizaron en nuestro país, frente al 67% del año anterior. Un aumento que pone de manifiesto el compromiso cada vez mayor de los jóvenes por atender las necesidades más cercanas y contribuir a mejorar la realidad social que les rodea.

Los proyectos que despiertan un mayor interés entre los jóvenes son los que están vinculados con la población infantil, en primer lugar, seguidos de los programas dirigidos a los colectivos en riesgos de exclusión social, personas con discapacidad y acciones de cooperación al desarrollo. Los estudiantes de las ramas de Ciencias Sociales y Jurídicas son los más comprometidos con las acciones de voluntariado.

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