Vida sana

Todo lo que debes saber para cuidar tu piel en verano, tengas la edad que tengas

Sencillas y prácticas indicaciones para lucir mejor sin correr riesgos

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En verano hay que tener más cuidado con la piel porque la población en general pasa más tiempo al sol y porque su incidencia es más dañina si no se toman las precauciones adecuadas. Además, según señala Cristina Biurrum, directora científica y reglamentaria de LÓréal España, cada vez hay menos precipitaciones en verano por lo que en las grandes ciudades aumenta de forma significativa la contaminación lo que provoca que se multiplique por tres el daño oxidativo de la radiación ultravioleta, algo que la gente desconoce o no suele plantearse. «Por eso es importante dedicar algo más de atención a la piel: lavar bien la cara, protegerla de impurezas, hidratar todo el cuerpo... En verano es tres veces más importante su cuidado porque los daños son mayores», puntualiza esta experta.

Pero esta protección tiene algunas peculiaridades según se avanza en edad, tal y como señala Cristina Biurrum.

Para los niños

Cada vez que salgan de casa deben estar provistos de gafas de sol, gorro, camiseta y, sin son bebés muy pequeños, de una sombrilla en su sillita de paseo. Además, lo fundamental es «ponerle de forma exhaustiva crema de protección solar porque todo el daño que reciban en la piel durante la infancia es acumulativo, porque la piel tiene memoria, y con el tiempo puede tener consecuencias negativas». No obstante, esta experta recomienda que los niños muy pequeños no deben estar en la playa. «Hasta los seis años su organismo no está desarrollado al cien por cien para generar la melanina que necesita para proteger mejor su piel».

Recomienda, por ello, usar en la etapa infantil una protección máxima 50 +, que es la más alta, más de 60. Se trata de formulaciones específicas que se han desarrollado para las necesidades de su piel, con menos grasa, aunque los adultos también puedan usarlas porque los productos solares son siempre seguros.

Explica que hay que aplicar la crema antes de que se expongan al sol; es decir, «desde que salen a la calle porque desde ese instante ya les puede dar ya el sol. Es un error esperar a estar en la playa o la piscina. Las fórmulas están hechas de tal manera que no hay que aplicarlas media hora antes para que sean eficaces. Están compuestas para formar una película en la piel que se encarga de reflejar los rayos ultravioleta y evita que esa radiacción llegue a la piel. Pero eso sí —advierte— no hay que transmitir la idea de que los solares, aunque sean 50+, evitan al 100% las radiacciones. No, solo filtran una parte —aclara—, sino no nos pondríamos morenos».

En la adolescencia

La diferencia en los jóvenes es la posible aparición de acné si se utilizan fórmulas muy grasas. Hoy en día hay cremas pensadas no con un enfoque específico para adolescentes, pero sí para pieles grasas, que tienen un tacto seco para evitar que salgan los temidos granitos. «Las hay, incluso, que aportan algo de color a la piel para que las chicas no se vean muy blancas al aplicárselas en el rostro. Lo importante — asegura la directora científica y reglamentaria de LÓréal— es que no renuncien a ponerse crema solar por pensar que le salen granos. En el mercado hay soluciones para cada piel, hasta brumas que se ponen incluso después de maquillarse».

Indicaciones para adultos

Cuando no tienen manchas en la piel, la protección que utilicen depende de su fototipo y también del tipo de actividad que desarrollen ese día en relación a la exposición al sol (no es lo mismo un paseo por la ciudad que ir de escalada en una montaña). La protección dependerá de esta circunstancia.

Mayores

Los rayos infrarrojos son un factor más de envejecimiento de la piel y hay cada vez más protectores que incluyen antioxidantes para compensar los daños que producen.

Si una persona tiene alguna mancha en la piel, esta experta recomienda protegerla totalmente y cuando pase el verano hacer un peeling o limpiezas de piel más profundas. Con la edad, las pieles se vuelven más secas y hay que nutrirlas bien, además, y mucho, las manos, porque es fácil que salgan manchas.

Errores en la aplicación

En cualquier caso, y sea cual sea la edad, hay que dar una cantidad suficiente de protector para tener una capa adecuada que asegure que se ha cubierto bien toda la piel. «Hay que ser generosos. En cremas y leches es más fácil saber que el cuerpo está cubierto, pero en las brumas secas y lociones alcohólicas es más complicado. Hay personas que cometen el erros de pulverizar estos productos. Nada más, y lo que se debe hacer es extenderlo después con la mano de manera uniforme.

Los labios suelen ser los grandes olvidados. «Sin embargo, hay que aplicar protectores labiales, mejor que la crema del resto del cuerpo, por cuestión de sabor y porque su composición es más hidratante para esta zona. En los labios —añade— no hay glándulas sebaceas y es una zona muy delicada por lo que hay que hidratarla mucho y con mayor frecuencia»

Otro de los aspectos que deben tener en cuenta, en este caso los hombres, es que hay algunos que tienen mucho vello lo que dificulta que el producto solar llegue bien a la piel. «Para estos casos se deben utilizar formulaciones más líquidas o hidroalcohólicas que hacen que el producto alcance mejor a la piel. Por lo demás, hay perfumes más suaves o con aromas más varoniles, aunque la gran mayoría son unisex».

Y, por supuesto, después de sesiones de sol y darse una ducha «se debe aplicar crema hidratante porque la piel está más sensible», concluye Cristina Biurrum.