Las joyas de la monarquía sueca
Las joyas de la monarquía sueca - REUTERS

Recuperadas las joyas de la monarquía sueca robadas en agosto

La policía informó de que la investigación se ha concentrado en un grupo criminal de la capital sueca y que siguen buscando a más delincuentes que podrían haber participado en el robo

Corresponsal en BerlínActualizado:

El verano pasado las cámaras de seguridad de la catedral de Strängnäs, en Suecia, registraron a dos personas saliendo a mediodía de la iglesia, eran dos ladrones que acababan de robar valiosas joyas de la monarquía sueca del siglo XVII –incluyendo dos coronas históricas del Rey Carlos IX y la Reina Cristina–. Los sospechosos huyeron luego en bicicleta para saltar finalmente a una lancha con la que cruzaron el lago Mälaren. El martes, la policía sueca ha dado por recuperadas las joyas. Según el diario sueco «Aftonbladet», el conjunto compuesto por dos coronas, una esfera y una cruz apareció en un cubo de la basura.

La policía informó de que la investigación se ha concentrado en un grupo criminal de la capital sueca y que siguen buscando a más delincuentes que podrían haber participado en el robo, además del joven de 22 años que está siendo juzgado desde la semana pasada por un tribunal de Eskilstuna. El anuncio del hallazgo de las joyas provocó hoy la suspensión de la última vista del caso, mientras se reabre la investigación contra el acusado, que se declara inocente, a pesar de que pruebas técnicas lo conectan con el lugar del robo.

«Todo indica que las insignias reales funerarias de Carlos IX han sido encontradas en el área de Estocolmo, pero la policía trabaja de forma intensiva para confirmarlo al cien por cien», consta en un comunicado difundido el martes por las autoridades. Las dos coronas forman parte del atuendo funerario del Rey Carlos IX –fallecido en 1611– y su mujer, la Reina Cristina, que falleció catorce años más tarde, y se encontraban en un expositor en la catedral con sistema de seguridad y alarma antirrobo. Las dos coronas son de oro, aunque la de él es de mayor tamaño y cuenta con adornos en plata, además de joyas y perlas.

El robo de joyas de la familia real se produjo a plena luz del día, en torno a las 12:00 de aquel 31 de julio. La policía comentó por aquel entonces que pediría ayuda a la Interpol ya que «Son objetos invaluables de interés nacional», según comentó el portavoz Thomas Agnevik. En 2013, una corona y un cetro usados en el funeral del Rey Juan III fueron robados en Vasteras. Después aparecieron en dos bolsas de basura abandonadas en una carretera que la Policía encontró gracias a un chivatazo.