Mario Vaquerizo: «No puedo vivir sin Alaska»

Se confiesa plenamente enamorado de su mujer, la cantante Alaska, con la que lleva 17 años de unión

MadridActualizado:

Vive inmerso en los ensayos y hecho un manojo de nervios. Es lo que tiene subir al escenario del cine Capitol, convertido estos días (hasta el 14 de febrero) en teatro, donde se representa la obra «El amor sigue en el aire». Mario Vaquerizo es uno de sus intérpretes, junto Alaska, Bibiana Fernández y Manuel Bandera. «Olvido y yo nos hemos enganchado al teatro y este fin de semana repetimos la experiencia, que para nosotros es un éxito profesional y personal», explica con su natural desparpajo Mario, Paco en la obra, un hombre que se confiesa plenamente enamorado de su mujer, la cantante Alaska, con la que lleva 17 años de unión.

«La primera vez que me he separado de Olvido ha sido con el viaje que acaba de hacer con su madre a México y que yo les animé a que realizaran, porque me parecía muy enriquecedor esa vuelta a los orígenes. Los tres primeros días estaba feliz de dormir sólo y entrar y salir a mi antojo, pero a partir del cuarto día no aguantaba estar solo, deseaba que volviera y fue cuando me di cuenta de lo bien que estoy con ella y de cuánto la necesito. Me he sentido muy mal tan solo y no lo soportaba. Por eso me fui a las seis de la mañana al aeropuerto a recibirlas y nada más vernos me alegré cuando me dijo que también me había echado mucho de menos. Eso ha sido maravilloso, porque nos hemos dado cuenta de lo que nos queremos. Hemos pasado por rachas, buenas y malas, como es normal, pero yo a mi Olvi la quiero muchísimo. No puedo vivir sin ella», reconoce Vaquerizo.

El viaje coincidió ademas con la triste noticia de la muerte de Bimba Bosé, intima amiga del matrimonio. « A la pobre Olvi le cogió fuera de casa y no es la primera vez que le ocurre. Para ella ha sido más duro, porque no es lo mismo vivir el luto acompañado que sólo y tan lejos. Cuando tienes estas pérdidas, te das cuenta que hay que vivir, quererse mucho y dejarse de tonterías que sólo nos quitan tiempo», asegura Mario, quien hoy vive muy pendiente de la salud de su amigo David Delfín, también enfermo de cáncer.