Tania Llasera
Tania Llasera - Instagram/ ABC

InstagramLa enfermedad de Tania Llasera que ha preocupado a sus seguidores

Esta no es la primera vez que la televisiva preocupa en redes sociales contando algunos de los problemas de salud que padece

MadridActualizado:

La semana pasada, la presentadora Tania Llasera publicaba una imagen en su perfil de Instagram que puso en alerta a todos sus seguidores: «Cosas que pasan...desde pequeña me sangra mucho la nariz. Hoy me he dado un espectáculo yo sola por la tarde. Parecía una fuente, creo que es estrés y la calor en conjunto», escribía junto a una imagen de unos pañuelos manchados de sangre.

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Cosas que pasan...desde pequeña me sangra mucho la nariz. Hoy me he dado un espectáculo yo sola por la tarde. Parecía una fuente, creo que es estrés y la calor en conjunto. #sangre #blood

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Una enfermedad que una de sus seguidoras ha identificado como «epistaxis». «Yo también la sufro. Desde pequeña. Mi hijo mayor lo ha heredado. Vasos y capilares finos. El calor seco nos afecta un montón. Hay cirugía láser pero sin garantía de que solucione el problema. Hay que aprender a vivir con ello, humidificar los ambientes y no escandalizarse», explicó. Aunque la enfermedad no es grave, al sangrar tanto por la nariz puede preocupar a quien la padece.

Implante bucal

Esta no es la primera vez que la televisiva preocupa con algunos de los problemas de salud que padece. Hace dos meses Tania se sometió a un injerto bucal de la piel de un muerto. A través de su perfil en la red social «MTMAD», contó que cuando tenía unos 20 años decidió hacerse un «piercing» en el labio inferior. Lo que no imaginaba entonces es que esto le provocaría un grave problema de salud bucodental. «Me daba golpes contra los dientes y cuando sonreía me raspaba contra la encía y cada vez iba teniendo menos. Duré con él unos nueve meses», relata, al tiempo que recuerda que allá por 2005 se le empezaron a «mover los dientes».

Ante la problemática de perder sus dientes, fueron dos las opciones que el cirujano maxilofacial le planteó: La primera de ellas -y la más cara- consistía en coger parte de su encía superior para ponérsela en la parte afectada, pero el color podría quedar diferente a la larga. La segunda opción era «coger un trocito de tejido acelular, es decir, una parte de un cadáver».