La fórmula del jefe de Twitter: pasar hambre para rendir al máximo

Jack Dorsey desvela que solo hace una comida al día y ayuna los fines de semana

Corresponsal en Nueva YorkActualizado:

Atiborrarse de langosta, foie y wagyu en Le Bernardin es una cosa de ricos del pasado. La demostración definitiva de poder es una pechuguita de pollo a la plancha con brócoli hervido y no probar bocado hasta el día siguiente.

Esa es la dieta de Jack Dorsey, uno de los millonarios más influyentes de Silicon Valley, creador y consejero delegado de Twitter y de Square, la plataforma de pagos móviles. Hace unos días, Dorsey repasó su estilo de vida en una entrevista en el podcast de Ben Greenfield, un gurú de la nutrición y los hábitos saludables, y sus confesiones han sido muy polémicas: ¿es una demostración de los beneficios intelectuales de una austeridad más que monacal? Algunas críticas han apuntado que, si Dorsey fuera mujer, se le acusaría de tener un desorden alimenticio.

Dorsey explicó que solo come una vez al día. Se salta el desayuno y el almuerzo y todos esos tentempiés entre comidas que recomiendan los nutricionistas y solo se echa algo al estómago en la cena, entre las seis de la tarde y las nueve y media de la noche. Es un menú frugal, en cualquier caso, una proteína -pollo, ternera, pescado- y verdura, como lechuga, espinacas, espárragos o coles de Bruselas. Si se permite un postre, serán frutas del bosque y chocolate negro. En ocasiones, acompañado todo con un vino tinto.

No es el tipo de dieta que recompensa el esfuerzo con días en los que darse un homenaje; al contrario, cuando llega el fin de semana, Dorsey ayuna por completo. Se salta sus comidas del viernes y del sábado y no come nada hasta el domingo por la noche. Solo entra agua en su cuerpo.

«La primera vez que lo hice estaba como alucinando», reconoció Dorsey. Después se acostumbró y disfrutó de la independencia de tener que parar para comer. «Me di cuenta de cómo nuestros días están organizados alrededor de las comidas». Librarse del yugo de sentarse a la mesa le permitió sentirse «mucho más concentrado» en su trabajo.

La práctica de Dorsey es una tendencia conocida como «ayuno intermitente», que se ha popularizado en los últimos años, a pesar de la opinión negativa de muchos expertos. Tiene practicantes en Silicon Valley, pero también en Hollywood (los actores Hugh Jackman y Terry Crews la han utilizado).

Este ayuno brutal de Dorsey es la representación de la ambición por el control que ambicionan los genios de Silicon Valley. Son excentricidades que apuntan a controlar al máximo su tiempo, su carrera y, por qué no, su cuerpo. Era conocida la afición de Steve Jobs por pasarse semanas enteras comiendo solo dos alimentos (muchas veces, manzanas y zanahorias). Peter Thiel, el creador de PayPal, apuesta por inyectarse sangre de personas jóvenes para prolongar su vida. Dave Asprey, de Bulletproof Coffee, confía en vivir 180 años.

Todo forma parte del «biohackeo», ser capaz de alterar las funciones del cuerpo, con un seguimiento obsesivo de lo que se come, y de las constantes vitales, además de ejercicio físico y rutinas reparadoras. Dorsey, por ejemplo, lleva un anillo Oura con el que controla con exactitud sus horas de sueño, se aplica sesiones de sauna seguidas de inmersiones en agua congelada, trabaja de pie -otra tendencia popular- y dispone de una bombilla de luz infrarroja que mejora el estrés y previene enfermedades. O en eso confía él.