La presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez
La presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez

Consuelo Ordóñez: «Los proetarras están rabiosos, y nosotros orgullosos de ello»

La líder de Covite afirma que Estrasburgo ha evitado una «injusticia dolorosísima» al impedir la excarcelación de presos

BilbaoActualizado:

Consuelo Ordóñez ha entregado más de 20 años de su vida a la lucha contra el terrorismo y la legitimación de ETA. Una trayectoria que reconoció el pasado jueves la Universidad Complutense de Madrid (UCM), que concedió a la presidenta de Covite el X Premio Enrique Ruano Casanova Pro Derechos Humanos.

¿Qué sensaciones experimentó al recibir un galardón de estas características?

Yo lo recibí con especial ilusión. Primero, porque no estoy acostumbrada a que me entreguen ningún premio. Pero además fue un acto de mucha emoción, estuve rodeada de gente a la que admiro mucho. Estoy muy agradecida.

No es esta la única buena noticia que ha recibido esta semana. Finalmente, Estrasburgo evitó la excarcelación masiva de etarras.

La verdad es que ha sido enormemente gratificante recuperar la confianza en el tribunal de Estrasbugo. Tampoco nos olvidamos de aquella sentencia histórica e impecable que confirmaba la ilegalización de los brazos políticos y el entorno civil de ETA.

En declaraciones pasadas afirmó que este hecho fue la antesala de un período «más oscuro».

Y que tampoco podemos olvidar. Sufrimos muchísimo cuando el Gobierno propuso para Estrasburgo a Luis López Guerra, cuyas posiciones sobre las demandas de los terroristas y la «doctrina Parot» eran públicamente conocidas. No tanto por la sentencia de Inés del Río, porque solo ordenaba la excarcelación de esta. Pero provocó un daño horrible que en 2013 el anterior Ejecutivo ordenara a la Audiencia Nacional aplicar la sentencia de Del Río de forma extensiva y urgente al resto de etarras. Se cargó la separación poderes, asestando la herida más mortal que yo creo que ha habido en nuestra democracia. ¿Quién es el Gobierno para ordenar nada al poder judicial?

¿Qué conclusiones extrae de aquella etapa?

Que a los terroristas se les ha consentido todo. Se han legalizado los brazos políticos, la banda se ha disuelto como ha querido, se ha legitimado la foto de Cambo (Francia). ¿Cuándo un Gobierno pide a una organización terrorista que se disuelva? ¿Es que se pide a los narcotraficantes que se disuelvan o a los violadores que se entreguen? Ahora lo que faltaba por cumplir era vaciar las cárceles, pero con la sentencia de Estrasburgo les ha salido el tiro por la culata. Hemos evitado una injusticia dolorosísima. Igual la nueva juez -María Elósegui- ha cumplido los deberes inherentes a su responsabilidad.

Quedan más flecos pendientes en materia de Justicia, como la salida adelante de la llamada Ley de Abusos Policiales. Esta misma semana, el Gobierno vasco avaló la tramitación parlamentaria de su reforma.

Nos tememos lo peor. Lo que pretende la ley es legitimar otra vez la teoría del conflicto para blanquear la historia de terror de ETA. Se quiere dar a entender que a todas las víctimas nos une lo mismo. Pero cuando todos somos víctimas, al final nadie lo es. Cuando todos somos responsables nadie es responsable. Esa es la gran perversión que utiliza el Gobierno vasco. Los nacionalistas tienen un poder eterno, pero aunque estemos David contra Goliat creo que les molestamos mucho. Estamos muy vigilantes.

¿Qué le pareció «Herenegun!», el programa piloto sobre la historia de ETA que se espera implantar en las aulas este curso?

No me imaginaba que el Gobierno vasco pudiera llegar tan lejos. Nos hemos quedado horrorizados con el espanto de unidad didáctica que pretendían colar. Tienen que rehacerlo entero, no podemos consentir semejante atrocidad.

¿Cree que ha crecido la tensión con la izquierda radical en las últimas fechas? Este mismo octubre, representantes del colectivo denunciaron insultos y empujones de proetarras tras irrumpir en una manifestación de apoyo a los presos.

Siempre ha habido, pero la verdad es que nunca nos habían puesto la mano encima y en esa ocasión se atrevieron a hacerlo. Notamos una escalada de tensión, de odio hacia el colectivo. Están muy rabiosos, y nosotros estamos orgullosos de ello. Su objetivo ahora es vaciar las cárceles, por eso están presionando continuamente al Gobierno. Pero estamos preparados para luchar por nuestro derecho legítimo a la Justicia.

Usted misma se lo comunicó a Arnaldo Otegui, a quien respondió en las redes sociales por unas declaraciones que realizó durante otra manifestación a favor de los presos: «Los queremos en casa», dijo el portavoz de EH Bildu

Yo sabía que todos los que habían aplaudido y que siguen aplaudiendo a ETA se concentrarían en San Sebastián. Por la noche leí las declaraciones que Otegui daba a esa sociedad enferma, podrida, cómplice, para pedir por supuesto la impunidad de los presos. Son los mismos que jamás han salido a la calle por una sola víctima de terrorismo. En la vida.