Manuela Carmena y Ángel Garrido, tras realizar la ofrenda floral al retrato de la Virgen de la Paloma - EFE

El plan «estrella» de Carmena contra los manteros: el «DNI ciudadano» sin valor

La polémica sobre la permisividad con el «top-manta» centró el debate político. Hasta los vendedores ilegales rechazan la iniciativa: «Es una medida basura»

MadridActualizado:

La plaza de la Virgen de la Paloma, engalanada de feria para rendir tributo a la patrona mayor de los madrileños, fue el cuadrilátero desde el que las diferentes personalidades políticas regionales y municipales sacudieron ayer la gestión de Manuela Carmena. Sin la piedad que marcaba el día de fiesta, el aroma electoral se camufló entre el olor a la fritanga del churro y la gallineja. La c reciente condescendencia del Ejecutivo local con la venta ambulante del «top manta», tal y como informó ayer este diario, centró parte del discurso de los líderes de las cuatro formaciones. Mientras PP y Ciudadanos cargaron contra las decisiones en esta materia de Ahora Madrid, el PSOE ayudó al partido de gobierno con el guante.

Desde ABC se ha venido informando de que el número de manteros casi se ha duplicado desde los incidentes de Lavapiés donde falleció el senegalés Mmame Mbaye –de 200 a 350, según ha cuantificado la Policía Municipal– y, paralelamente, las intervenciones de los agentes para evitar la actividad han descendido. Ante este hecho, la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, recordó ayer, tras homenajear al retrato de la Virgen con una ofrenda floral, que las multas «se siguen poniendo», pero no son eficaces. «Yo diría que en el 99% de los casos, por la insolvencia no se llevan a cabo». Por esta razón, hiló, su «medida estrella» para frenar la venta ilegal es, espera, el conocido como «DNI ciudadano» o tarjeta de vecindad. «Puede permitir de alguna manera conseguir una serie de ingresos legítimos por parte de las personas para las que se ha previsto. Es pronto para ver qué resultado da», reconoció.

Actuaciones en busca de las mafias

Este documento, que surgió por iniciativa socialista, comenzó a repartirse el 7 de julio. Malick Gueye, portavoz del Sindicato de Manteros, lo calificó en Twitter como «una medida basura publicitaria»; «sólo sirve para hacerse fotos», lanzó en la red social. El Ayuntamiento no tiene competencias plenas en empleo, ni en sanidad, ni en vivienda, ni en inmigración, así que esta tarjeta es un gesto que busca que sus beneficiarios puedan demostrar arraigo en la ciudad ante un juez en caso de que puedan ser expulsados.

Carmena también se refirió a las actuaciones en paralelo que se están desarrollando por parte de la Policía Municipal para acabar con la mafias que surten de producto a los manteros: «Sigue en la línea de reprimir la fuente de los ingresos de las falsificaciones, que es lo que alimenta y crispa con razón a los madrileños». La regidora se reafirmó en la cuestionada instrucción dictada la pasada semana para no actuar contra el «top manta» si hay riesgo para la seguridad de las personas y trató de zanjar el asunto manifestando que no es un problema en Madrid, aunque «no es deseable».

El futuro electoral

El presidente de la Comunidad, Ángel Garrido, discrepó en su intervención con la regidora afirmando que los manteros sí son «un problema de ilegalidad» y que es el Ayuntamiento el responsable de atajarlo. Su compañero de filas, el portavoz popular municipal, José Luis Martínez-Almeida, fue más crítico al declarar que nadie pone en entredicho que los servicios sociales se pongan «a disposición de las personas en situación de especial vulnerabilidad»; lo que se discute es, dijo, «la aplicación de las ordenanzas, y en estos momentos, las aceras de Gran Vía se han ampliado para que se ocupen por manteros». Su homóloga socialista, Purificación Causapié, puso el grito en el cielo ante estas palabras. «PP y Ciudadanos están mandando un mensaje de confrontación con claros tintes de xenofobia que imita a otros líderes de la extrema derecha europea». A continuación, la cabeza de lista de Ciudadanos en el Ayuntamiento, Begoña Villacís, comentó que un asunto que debe «solucionar la Administración» no lo puede trasladar «a los vecinos y los comerciantes».

Las preguntas de los periodistas sobre el futuro electoral de algunos de los políticos allí presentes como Garrido y Aguado (Cs) también sonaron junto a la verbena. Carmena no despejó dudas ni siquiera de si desea regresar el año que viene a La Paloma en calidad de alcaldesa. Tampoco aclaró cuándo anunciará su decisión para ser reelegida en el cargo o dar el portazo al despacho de Cibeles.