Equipo veterinario del Zoo de Madrid, durante la inseminación, el pasado jueves, de la osa Hua Zui Ba - ZOO DE MADRID
Naturaleza

La osa panda gigante del Zoo de Madrid, Hua Zui Ba, inseminada a la espera de su cuarta cría

Ha sido sometida a esta técnica esta semana en sus dos únicos días de celo al año. En unos meses se sabrá si hay éxito

MADRIDActualizado:

Hua Zui Ba ha estado esta semana más inquieta que de costumbre. Apenas probaba el bambú que María Alfaro y Estefanía Pérez, sus cuidadoras en el Zoo Aquarium de Madrid, le preparan cada mañana con esmero. Lejos de generar alarmas sobre su salud, su comportamiento auguraba una buena nueva para Madrid. La osa panda gigante tuvo el pasado jueves su pico de celo e inició el proceso para ser madre por tercera vez. Un momento muy especial que dura 48 horas y que ha tenido en tensión a esta institución a la espera del instante óptimo para el encuentro natural con el macho Bing Xing. El proceso, muy complicado, no tuvo éxito y finalmente fue inseminada artificialmente.

Hasta ahora ha estado casi tres años centrada en amamantar a su bebé, Xing Bao. Las hembras de estos úrsidos de la familia «Ailuropoda melanoleuca» -en grave peligro de extinción- incrementan su actividad en su periodo fértil. Sufren un fuerte cambio hormonal que les hace perder el apetito -habitualmente comen 50 kilos de bambú- , dan volteretas, marcan troncos y rocas con sus fluidos, se dan baños constantes y emiten vocalizaciones y balidos similares al relincho de un caballo.

Ante estos síntomas, todo estaba preparado para un procedimiento muy delicado que se inicia justo en el momento en el que los test hormonales dan los parámetros idóneos. Un punto que llegó a las dos de la madrugada del jueves y que se extendió hasta las 10.30 horas. El equipo veterinario del zoo, con el apoyo de un experto de la base de pandas de Chengdu (China) que ha venido ex profeso y miembros de la Facultad de Veterinaria de la UCM y del INIA, vivió una jornada maratoniana dirigida por María Delclaux, conservadora jefa de mamíferos terrestres.

Cautela de los veterinarios

Hua Zui Ba, con síntomas de celo, la pasada semana en el Zoo de Madrid
Hua Zui Ba, con síntomas de celo, la pasada semana en el Zoo de Madrid - MAYA BALANYA

A pesar de las buenas noticias, no solo para Madrid sino para la superviviencia de la especie, hay que ser «muy cautos». «Habrá que esperar entre 85 y 185 días para poder confirmar la existencia de una cría», explica Delclaux. La gestación de esta especie es una incógnita hasta el momento del parto. Solo unos días antes, tras un entrenamiento exhaustivo, se podría confirmar con una ecografía. Hua Zui Ba traería al mundo su cuarta cría tras dar a luz a Po y De De en 2007 -en Chengdu desde mayo de 2013- y a Xing Bao en 2013. Chu Lin, el primer panda nacido en Occidente, lo hizo en 1982.

Los gemelos tardaron 135 días en nacer; su, hermano 131. Los veterinarios insisten en ser precavidos: «La implantación retardada, una pseudogestación e incluso la reabsorción del embrión son peculiaridades reproductivas de esta especie que nos obligan a esperar para poder celebrar la llegada de la quinta cría de panda gigante».