La estación de Metro de Sol, durante la huelga de maquinistas de 2016
La estación de Metro de Sol, durante la huelga de maquinistas de 2016 - ISABEL PERMUY

Los maquinistas de Metro concluyen los paros sin conseguir sus reivindicaciones

Este sábado, el suburbano vive su última jornada de huelga; el sindicato esperará a la creación de la nueva Consejería de Transportes para continuar con sus demandas

MADRIDActualizado:

La huelga de maquinistas de Metro, en pie de guerra desde diciembre para exigir mejoras laborales y la protección de sus empleados frente a la crisis del amianto, termina este sábado sin que ninguna de sus demandas haya sido atendida. A pesar de haberse reunido en varias ocasiones con el Consejero Delegado de Metro de Madrid, Borja Carabante, el Sindicato de Maquinistas no ha logrado los resultados que esperaban.

La huelga afectará a las líneas 1, 3, 5, 7A y 9A, de 15.30 a 16 horas, en las que se establecerán servicios mínimos del 47 por ciento. Los maquinistas llevan organizando paros todos los sábados y festivos desde diciembre del año pasado. Ahora, ante la previsible formación de un nuevo Gobierno en la Comunidad, han decidido «darles tiempo» para «formar las nuevas Consejerías y ver si es posible acercar posturas». Cuando llegue el momento, sus reivindicaciones serán las mismas: hacer un seguimiento de la salud de los maquinistas para prevenir posibles enfermedades relacionadas con el amianto y, sobre todo, aumentar la contratación.

El asunto más apremiante para el Sindicato, según su portavoz Juan Antonio Ortiz, es que se contrate a nuevos maquinistas ante la situación de «máximos históricos» de ocupación en que se encuentra el Metro. Ortiz recuerda que muchas veces son los propios conductores los que tienen que enfrentarse a los reproches, «y cortes de mangas», de los viajeros cuando los trenes están llenos o llegan tarde. La última contratación fue en 2016. Actualmente son 1.600 maquinistas, que apenas dan abasto ante las constantes avalanchas de usuarios. Ortiz calcula que necesitarían «a unos 350 más» para hacer frente a la situación.

Crisis del amianto

El Sindicato se prepara para interponer una demanda contra Metro junto a los familiares de Ramón, otro trabajador diagnosticado por asbestosis al que la empresa se niega a reconocer la enfermedad laboral «porque no trabajaba para ellos cuando se le diagnosticó la enfermedad». Según la asociación, lo más probable es que esa demanda se presente la semana que viene.