Salud

Sólo el 41% de las gallegas mantiene la lactancia a los seis meses del bebé

Sanidade constata índices muy inferiores a los recomendados por la OMS o Unicef

SantiagoActualizado:

La prevalencia de la lactancia materna en Galicia era hasta el momento un fenómeno estudiado sólo de modo parcial. Investigaciones de ámbito hospitalario habían ofrecido estadísticas a nivel local, con datos fiables para el Val Miñor, el área sanitaria de Vigo o el norte de la provincia de Lugo, pero sin estadísticas válidas para el conjunto del territorio autonómico. Ahora, fruto de la nueva oleada de encuestas del Sistema de Información sobre Condutas de Risco para a Saúde (SICRI), la Consellería de Sanidade dispone de las primeras cifras globales, índices que, según apunta Saúde Pública, confirman que «en Galicia la prevalencia de lactancia materna está muy por debajo de las recomendaciones marcadas por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud y Unicef».

Al igual que ocurre en la mayoría de las comunidades autónomas españolas, la lactancia materna —ya sea exclusiva o combinada con otro tipo de alimentación— se aproxima al 90% en los momentos inmediatamente posteriores al parto (el 81,8% de los niños nacidos en Galicia la recibieron en sus primeros días, y para el 97,2% comenzó en el propio hospital), si bien, a medida que pasan las semanas, los índices de lactación materna descienden de modo acusado, y son apenas cuatro de cada diez (el 41,3%) las madres gallegas que la mantienen a los seis meses del bebé. Al año de vida, únicamente el 23,5% de los nacidos en la Comunidad siguen recibiendo leche materna. Si de la estadística se obvia a las mujeres que en ningún momento desde el nacimiento de sus hijos iniciaron esta forma de alimentación, son el 50,4% las que continuaba a los 6 meses.

Saúde Pública recuerda cómo diversos organismos recomiendan que la duración de la lactancia materna exclusiva abarque los seis primeros meses de vida de los niños, y que el aporte de leche materna se prolongue hasta cumplidos los dos años tras el inicio de la alimentación complementaria. Desde la década de los 80, las autoridades sanitarias internacionales potencian y protegen el amamantamiento por las ventajas en términos de salud que entraña a corto y largo plazo para mujeres y niños. Sin embargo, la penetración de esta forma de alimentación muestra claras diferencias entre territorios.

Un estudio realizado en 2013 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) puso sobre la mesa las amplias distancias en los porcentajes de lactancia materna mantenida a los seis meses de vida entre países: en un grupo de cabeza aparecían Eslovaquia (49%), Hungría (44%) y Portugal (34%), seguidos de España, con una tasa del 29%. En el extremo opuesto, Grecia, Reino Unido y Finlandia presentaron índices próximos al 1%.

Los condicionantes

La encuesta llevada a cabo por la Consellería de Sanidade como parte del Sistema de Información sobre Condutas de Risco para a Saúde (SICRI) se ha nutrido de la información aportada por 6.432 mujeres de 18 a 50 años, de las que 5.208 habían iniciado lactación y de las que 4.382 tenían en el momento de la entrevista hijos de seis o más meses de edad. Más allá de los índices globales de uso de la lactancia materna, el estudio se ha detenido en los factores que actúan como favorecedores o limitantes de esta práctica, identificando como principales condicionantes para el inicio y mantenimiento de la lactancia la opinión positiva previa de la madre sobre ella, el apoyo inmediato a la lactación en el hospital tras dar a luz y la asistencia a las clases de preparación. Otro factor destacado para el inicio de la lactancia materna apreciado en el estudio es el nivel educativo de la madre: el hecho de que la mujer tenga estudios superiores duplica la probabilidad de que opte por esta alimentación.