La diputada de En Marea, Paula Quinteiro, en el Parlamento
La diputada de En Marea, Paula Quinteiro, en el Parlamento - MIGUEL MUÑIZ

Quinteiro contradice a Villares y no dimitirá aunque las bases se lo pidan

La diputada deja la puerta abierta a someterse a un proceso revocatorio

SantiagoActualizado:

Paula Quinteiro se aferra al cargo. La diputada de EnMarea, salpicada por un altercado policial en Santiago, no dimitirá aunque los inscritos de la confluencia así se lo exijan, igual que en los últimos tiempos se lo han venido reclamando tanto el líder del partido, Luís Villares, como una parte mayoritaria de la dirección. Para Quinteiro, presentar la renuncia no sería sino «una victoria» del PP —a quien ve como el gran beneficiado la crisis que atraviesa el rupturismo— y por ello se desentiende de la consulta que En Marea ha convocado sobre su continuidad en el grupo parlamentario.

En una entrevista concedida a Europa Press, la diputada asegura que el procedimiento carece de «garantías» suficientes para poder explicar su versión de los hechos. Es el mismo argumento que el empleado esta semana por dos miembros del sector crítico de la confluencia; los mismos que intentaron maniobrar, mediante un recurso ante la Comité de Garantías, para que el plebiscito interno quedara suspendido, a pesar de que fuentes de En Marea aclaran que los trámites siguen su curso.

Síntoma de que los preparativos fluyen es que la dirección ya maneja una fecha para la votación, el próximo 22 de mayo; el día elegido si finalmente el Consello das Mareas, el órgano ejecutivo, da su visto bueno. Según adelanta EP, la consulta —que girará en torno a la pregunta «¿consideras que Paula Quinteiro debe dimitir de su cargo como diputada del Parlamento gallego por el uso de su acta de diputada para un asunto particular?»—, se abriría a las 10.00 horas del día 22 y concluirían el miércoles 23, a las 22.00 horas. Los resultados sería anunciados a primera hora del jueves 24.

Quinteiro, sin embargo, descarta temer lo que tengan que opinar las bases, solamente señala que la consulta no es el «procedimiento adecuado» y deja una ventana abierta a someterse a un proceso revocatorio: el verdadero resorte orgánico que podría forzar su salida, previa convocatoria de un Plenario, el equivalente a un congreso para En Marea.

«Consideramos que la consulta es ilegítima porque no se ciñe a los estatutos. No tengo problema en someterme a la opinión de las bases, pero con los mecanismos garantistas que nos dotamos», indica, a la vez que critica a la cúpula de Villares por negar su derecho a defenderse. «Es importante que las inscritas conozcan mi versión», alega, como mejor herramienta para desmontar el «relato» que tiene a ella como protagonista de un acto vandálico en la noche santiaguesa. En aquel momento, Quinteiro empleó su credencial como diputada para obstaculizar que la Policía identificara a los sospechosos de romper varios retrovisores en la calle. «Yo no participé en ningún acto vandálico y que lo que se traslada es falso», añade.

Críticas al proyecto

La diputada rupturista, adscrita a la corriente anticapitalista de Podemos, lamenta además la «desilusión» que pueda existir entre los simpatizantes, al ver que un proyecto, En Marea, que nacía para ser alternativa se acaba enredando en «debates internos». Por ello, invita a Villares y a su equipo a «reflexionar» acerca de por qué la confluencia cuenta con 3.000 inscritos, cuando en verano de 2016, fechca en que se celebraron las primarias para configurar las listas de las autonómicas, participaron alrededor de 11.000 personas.